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2008-06-23

La vida evolutiva... cambia los genes!!!

Lo que sigue es histórico... la sensacional confirmación científica de algo que los yoguis siempre afirmaron: que es posible transformar profundamente el cuerpo.
¿Cuán profundamente? Pues... hasta el nivel genético.

Pensamos que este descubrimiento llevado adelante principalmente por el famoso Dr. Ornish (creador de la dieta que lleva su nombre) dará un gran impulso a la práctica del yoga, así como del vegetarianismo.
Los supuestos son sólo supuestos, y las afirmaciones son sólo afirmaciones hasta que su realidad es confirmada por la ciencia. Una vez confirmados, los hechos científicos toman una gran fuerza y se imponen mucho más fácilmente en la opinión pública. De ahí la importancia radical de este estudio.
Es de notar que la Dieta Ornish tiene muy pocas diferencias con la Dieta Evolutiva; además, comparten al Yoga, la caminata y la meditación como partes muy importantes de la dieta en sí. Por eso el título de este artículo; probablemente es la más importante confirmación científica de los beneficios de los cambios que proponemos en el blog de Dieta Evolutiva.

Dean Ornish M.D.

Nuevas investigaciones demuestran que la mejora de la dieta, la meditación y otras intervenciones no médicas pueden "apagar" el proceso de promoción de la enfermedad en hombres con cáncer de próstata.

    Aquí hay muy buenas noticias: sus genes no son su destino.

A principios de esta semana, mis colegas y yo publicamos el primer estudio que demuestra que el mejoramiento de la nutrición, técnicas de manejo del estrés, caminar, y el apoyo psicosocial cambiaron de hecho la expresión de más de 500 genes en hombres con las primeras etapas de cáncer de próstata. Este estudio se realizó en la entidad sin fines de lucro, Preventive Medicine Research Institute y la Universidad de California, San Francisco, en colaboración con el Dr Peter Carroll, el doctor Mark Magbanua, el doctor Chris Haqq, y otros.

En este estudio, publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias, hemos realizado un estudio de la expresión génica en las biopsias de 30 hombres que fueron diagnosticados con bajo riesgo de cáncer de próstata. Estos hombres habían decidido no someterse a los tratamientos convencionales como la cirugía, la radioterapia, quimioterapia o por razones no relacionadas con el estudio. Ellos tenían cáncer de próstata temprano de pequeño volumen, con antígeno específico prostático (PSA) estable y resultados de los scores de Gleason de seis o menos, lo que significa que sus tumores no eran agresivos.

Hicimos biopsia sus próstatas al comienzo del estudio y de nuevo tres meses más tarde, después de hacer cambios globales de estilo de vida. El hecho de que estos pacientes no tuvieran tratamientos convencionales durante este tiempo nos permitió evaluar los efectos de los cambios de estilo de vida en la expresión génica sin confusión con intervenciones como la cirugía, la radioterapia o quimioterapia.

Los cambios incluyeron una dieta a base de vegetales (principalmente frutas, verduras, legumbres, productos de soja, granos integrales y baja en carbohidratos refinados), ejercicio moderado (caminar 30 minutos por día), técnicas de manejo del estrés (yoga basado en estiramientos, técnicas de respiración, meditación, visualizaciones guiadas durante una hora por día), y participación semanal de una hora de duración en un grupo de apoyo. La dieta se complementó con soja, aceite de pescado (tres gramos/día), vitamina E (100 unidades/día), selenio (200 mg/día) y vitamina C (2 gramos/día). Estos cambios de estilo de vida se describen con más detalle en mi libro, "The Spectrum".

Después de tres meses, repetimos la biopsia y observamos los cambios en el tejido normal dentro de la próstata. Encontramos que muchos genes promotores de enfermedades (incluidos los relacionados con el cáncer, las enfermedades del corazón, y la inflamación) fueron reducidos en su actividad o "apagados", mientras que los genes protectores, preventores de la enfermedad fueron aumentados en su actividad o "encendidos." Por ejemplo, un conjunto de oncogenes promotores del cáncer, llamados RAS, fueron reducidos en su actividad en estos hombres. El gen Selectina E (que promueve la inflamación y es elevado en el cáncer de mama) fue reducido en su actividad. Otro gen que suprime la formación del tumor llamado SFRP fue aumentado en su actividad, reduciendo así el riesgo de cáncer. Estos genes son el objetivo de muchos medicamentos nuevos que se están desarrollando. Evidentemente, el cambio de estilo de vida es menos costoso, y los efectos secundarios son solamente buenos. El Dr. Craig Venter está realizando una investigación pionera, demostrando que una manera de cambiar los genes es sintetizar otros nuevos. Otra manera puede ser cambiar el estilo de vida.

La imagen proporciona una representación gráfica de algunos de los cambios en la expresión génica. Cada línea representa uno de los 31 genes que regulan el "tráfico intracelular de proteínas" que afecta cómo las células se comunican entre sí. El color verde representa los genes que son reducidos en su actividad ( "apagados") y el color rojo representa los genes que son aumentados en su actividad ( "encendidos"). Como se puede ver, hay mucho más genes verdes (apagados) en la parte derecha de la figura que en el lado izquierdo.

Durante los últimos 31 años, he dirigido una serie de estudios de investigación que demuestran que los cambios en el estilo de vida pueden producir una poderosa diferencia en nuestra salud y bienestar, y con qué rapidez estos cambios pueden ocurrir. Demostramos que un amplio cambio de estilo de vida puede parar o revertir la progresión de la enfermedad coronaria, diabetes, hipertensión, obesidad, hipercolesterolemia, y otras condiciones crónicas.

Hace dos años, junto con el Dr Carroll (Cátedra de Urología, UCSF) y otros que también colaboraron en el nuevo estudio de la expresión génica, publicamos el primer ensayo controlado aleatorizado que demuestra que estos cambios de estilo de vida pueden retardar, detener o incluso revertir la progresión del cáncer de próstata, y puede afectar asimismo al cáncer de mama. Cuando publicamos nuestros estudios anteriores, nosotros no entendíamos muchos de los mecanismos mediante los cuales estos cambios podrían haberse producido. Ahora, nuestro nuevo estudio está comenzando a darnos una idea de cuáles podrían ser algunos de estos mecanismos genéticos.

Debido a que observamos al tejido normal dentro de la próstata (en lugar de las células tumorales de próstata), es probable que nuestros resultados pueden generalizarse hasta más allá de los hombres con cáncer de próstata. Asimismo, las personas que están sanas pueden no tener la necesidad de hacer tales cambios intensivos y tendrán un espectro de opciones. Estamos todavía tratando de comprender el pleno significado de estos hallazgos - hemos planteado más preguntas de las que hemos respondido, y necesitamos estudios más grandes, a más largo plazo - pero ya es claro que uno puede ser capaz de alterar, a menos en cierta medida, la forma en que sus genes se expresan simplemente modificando su dieta y estilo de vida.

Me parece que este es un mensaje profundamente esperanzador. Muchas veces, oigo a gente decir, "Oh, yo tengo mal los genes, no hay nada que pueda hacer al respecto" - mostrando lo que yo llamo el nihilismo genético. Nuestros resultados (el primero en demostrar el efecto de los cambios de estilo de vida sobre cualquier tipo de genes de cáncer) puede ser un antídoto contra el nihilismo genéticos, y espero que motive a las personas para empezar a hacer sus propios cambios. En la mayoría de los casos, nuestros genes son sólo una predisposición, no están escritos en piedra. Y si tenemos una fuerte historia familiar de enfermedades como el cáncer de próstata, cáncer de mama o enfermedades del corazón - "malos genes" - entonces es posible que tengamos que hacer grandes cambios en el estilo de vida con el fin de ayudar a prevenir o incluso revertir las enfermedades crónicas. En viejo debate de siglos sobre la naturaleza vs. la nutrición, estamos aprendiendo que la nutrición afecta a la naturaleza tanto como la naturaleza afecta a la nutrición.

No todo está en nuestros genes.

2007-10-07

Personalidad Adictiva: Trazos Comunes


Ranking: 20%
Confirma que tanto el consumo de substancias que nuestro cuerpo no reconoce debido a su historia evolutiva, así como una vida alejada de la Naturaleza, producen un estado de desequilibrio crónico, total, en nuestro cuerpo. Ese desequilibrio crónico es la adicción, probablemente la causa original del resto de las grandes enfermedades que aquejan a la humanidad de hoy: obesidad, cáncer, depresión, etc.

Por BRYCE NELSON

¿Quién es el adicto? Con cada comunidad de la nación sufriendo tragedias adictivas - con muchos millones de americanos adictos al alcohol y a las drogas, solamente - legiones de científicos se preguntan: ¿Qué aspectos de lo psicológico contribuyen a la adicción? ¿Existen hilos comunes que pasan a través de todas las adicciones, desde drogas pesadas a cigarrillos, desde apostar hasta comer en exceso?
Es parte de un esfuerzo muyo mayor que ya ha visto progresos en la comprensión de la química de la adicción, al aislar los bioquímicos las substancias químicas y mecanismos por los cuales el cerebro se da a sí mismo placer. Y toda la variedad de investigaciones de la adicción ha llevado a comprensiones que apoyan a una profusión de terapias. Aunque algunos de ellos guardan grandes promesas, todas se benefician de un creciente entendimiento de la personalidad adictiva.
A pesar de la amplia diferencia entre una adicción a las drogas y una adicción al juego, algunos expertos de la salud mental hallan útil ver a la adicción como incluyendo todas las conductas autodestructivas y compulsivas. Algunos aún van tan lejos que incluyen la actividad relativamente benigna de mirar televisión compulsivamente.


Al reunir mucho del conocimiento existente sobre el papel de la personalidad en las adicciones, con un énfasis en las drogas y el alcohol, un nuevo estudio preparado por la Academia Nacional de Ciencias concluye que no existe un solo marco de características psicológicas que abarque todas las adicciones. Pero el estudio ve elementos comunes de adicción en adicción.
El reporte encuentra que hay muchos "factores significativos de la personalidad" que pueden contribuir a la adicción:

  • Conducta impulsiva, dificultad en posponer la gratificación, personalidad antisocial y predisposición hacia la búsqueda de sensaciones.
  • Un alto valor de no conformismo, combinado con un débil compromiso con las metas valoradas por la sociedad.
  • Un sentido de alienación social y tolerancia general por las desviaciones.
  • Un sentimiento de estrés aumentado. Esto puede explicar por qué la adolescencia y otros períodos estresantes de transición están frecuentemente asociados a los problemas más severos de drogas y alcohol.

El autor del estudio, Alan R. Lang, un profesor psicólogo de la Florida State University, cree que la búsqueda continua de los trazos de personalidad que juegan un papel en el desarrollo de adicciones es una parte esencial de lucha más amplia contra la adicción, una opinión compartida por otros familiarizados con este campo. "Si podemos identificar mejor los factores de la personalidad," dijo en una entrevista, "ellos nos pueden ayudar a idear mejores tratamientos, y puede abrir nuevas estrategias para intervenir y quebrar los patrones de la adicción"
Además, el Dr. Lang cree que las visiones profundas provenientes de esta clase de investigaciones, pueden conducir a programas preventivos muchos más efectivos que aquellos que están disponibles hoy, para ser utilizados "antes de que los problemas alcancen la etapa crítica." Suplementando los factores de personalidad listados en el reporte de la academia, otros científicos conductistas que han estudiado a los adictos apuntan a características adicionales encontradas frecuentemente en la personalidad o antecedentes - falta de autoestima, marcada depresión o ansiedad, abuso físico o sexual en la niñez, y expectativas agudamente conflictivas de los padres.

La Aproximación Inclusiva
La amplia aproximación a la adicción es tomada por Lawrence J. Hatterer, un profesor clínico asociado de psiquiatría en Cornell University Medical College, quien escribió en su libro "El Placer Adicciona" (Barnes) que "la conducta adictiva ha invadido cada aspecto de la vida americana de hoy. Todos sentimos la nube de preocupación acerca de volvernos adictos - preocupación por el peso, fumar, beber demasiado, o ser atrapado en un exceso de gastos, adquisiciones, apostar, sexo o trabajo."
Entre otras actividades que, hechas en exceso, han sido caracterizados como conductas adictivas, está el consumo de cafeína, ingestión de chocolates u otros alimentos cargados con azúcar, mirar televisión, jugar a los video games, e incluso correr.
Pero no todas las adicciones son igualmente dañinas ni todas las conductas que pueden llevar a la adicción necesariamente lo hacen. Aunque el Dr. Hatterer está entre aquellos que arguyen que las adicciones de todas clases son similares, él encuentra útil clasificar el abuso de alcohol, barbitúricos y narcóticos como "adicciones pesadas," a causa de la rapidez con el cual dichas substancias afectan muchos aspectos de la conducta, e influyen adversamente a muchas personas alrededor del abusador. El Dr. Hatterer llama a las conductas compulsivas como el fumar en exceso, apostar, trotar, gastar o trabajar como "adicciones suaves"
Ninguna de esas actividades son consideradas como adicciones por el Dr. Hatterer, a menos que involucren excesivo, repetitivo uso de actividades placenteras para enfrentar a conflictos internos inmanejables, presión y stress. Mientras tales actividades pueden comenzar placenteramente en la vida de una persona, el proceso en el adicto involucra una actividad creciente para conseguir el mismo efecto, y eventualmente resulta en heridas a la salud de la persona, o a su trabajo, familia, y relaciones sociales. La persona adicta típicamente niega que su actividad lo afecta en forma detrimental. Si el adicto es forzado a parar, descubre que sufre de dolores físicos o psíquicos por la abstinencia, y frecuentemente se siente compelido a retomar su patrón de excesos.

La Compulsión es una Clave
La moderación es la característica distintiva. La mayoría de los bebedores no se vuelven alcohólicos, y la mayoría de los que trotan no se vuelven adictos al trotar. Sin embargo, si el corredor está usando compulsivamente esta actividad para enfrentarse a conflictos internos irresueltos, al punto que causa daño a su cuerpo o destruye su trabajo y relaciones familiares, entonces ha caído víctima de una conducta adictiva. Se ha vuelto tan dependiente del "vuelo" físico que obtiene de su omnipresente trotar que no puede enfrentarse con las dificultades que le está causando.
Viento las características comunes en la conducta compulsiva, el Comité para el Abuso de Substancias y Conducta Habitual de la academia nacional ha explorado recientemente la dependencia de los opiáceos, alcohol, fumar, al comer en exceso, juego y televisión.
El reporte de la comisión, a ser publicado en Febrero, contiene la sección sobre la personalidad adictiva, por el Dr. Lang. El basa su revisión largamente en estudios sobre abusadores de alcohol y drogas, áreas en las que el estudio preponderó. Sobre la base de estos estudios y su propia investigación, el Dr. Lang concluye que "no hay una simple, única entidad de la personalidad que es necesaria y suficiente condición para el uso de substancias."

Misma Droga, Diferentes Adicciones
Las razones para esto incluye el hecho de que la misma droga puede afectar a las personas en forma diferente, y que todas las drogas satisfacen distintas necesidades en distintas personas. Entre los que abusan del alcohol, por ejemplo, el reporte de la academia halló que la investigación se focalizó en dos tipos: primero, el ansioso y deprimido neuróticos que puede tomar para matar su pena psicológica; segundo, la personalidad antisocial inestable que bebe para excitarse o buscando una sensación.
Aunque la contribución del Dr. Lang enfatiza el alcohol y las drogas, el resto del reporte no evadió profundizar en la conducta adictiva que involucra mirar televisión y comer en exceso. De acuerdo a Charles P. O'Brien, un miembro del comité y jefe de psiquiatría y cabeza del centro de estudios de la adicción en el Veterans Administration Medical Center de Filadelfia, el comité de la academia halló que diferentes tipos de adictos "recuerda a los otros de varias maneras."
El Dr. O'Brien dijo que las personas en todas esas adicciones necesitan progresivamente mayores cantidades de estimulación para satisfacer sus necesidades, y desarrollan síntomas de abstinencia al ser privados de su actividad adictiva. El también notó que los adictos a una actividad pueden cambiar a otra al ser privados de la oportunidad de participar en su adicción original.
El Dr. O'Brien dijo que hay importantes similitudes en las características de la personalidad de las adicciones estudiadas, incluyendo tendencias a la depresión, conducta dependiente, y dificultad en formular metas personales a largo plazo, a causa de la concentración en metas de corto plazo.
Mientras la personalidad juega una parte significativa en la conducta adictiva, los académicos conductistas frecuentemente notaron que las adicciones son un producto de la interrelación sutil entre factores sociales y factores psicológicos, así como de componentes psicológicos - y una comprensión de la mezcla exacta sigue siendo elusiva. Cambiando de Adicciones
Ciertamente, la disponibilidad de drogas, y las actitudes sociales y legales hacia ellas, juegan importantes roles sobre el desarrollo y continuación de las adicciones. Por ejemplo, un estudio sobre los veteranos adictos a la heroína en Vietnam indicó que solamente el 8% de ellos continuaron con la adicción luego de retornar a los Estados Unidos. Pero muchos de aquellos que pararon de usar heroína tuvieron problemas al regresar a casa con una droga más ampliamente disponible en los Estados Unidos: alcohol. Esta observación da apoyo a aquellos que ven a los trazos de la personalidad jugando una parte en el cruce de una adicción a otra.
La disponibilidad de las drogas y el estrés ocupacional ayudan a explicar por qué "los médicos tienen el mayor índice de adicción a los opiáceos de cualquier otro grupo," de acuerdo al Dr. O'Brien. El también notó que los médicos tienen altos índices de abuso del alcohol y fármacos de prescripción para el control de los estados anímicos. Charles Winick, un sociólogo de la City College de New York, también relacionó la disponibilidad y el estrés a altos índices de dependencia de fármacos entre los médicos, particularmente psiquiatras y cirujanos.
Ya que la mayoría de las personas no se vuelve adicta, ¿qué es lo que se conoce sobre el perfil "no adicto"? Dr. Robert B. Millman, director del Servicio para el Abuso de Drogas y Alcohol en la Payne Whitney Psychiatric Clinic del New York Hospital describe que los mejores candidatos para este grupo son "aquellas personas que tienen familias fuertes, a menudo con antecedentes religiosos, y que tienen buenas relaciones sociales." Los expertos dicen que la juventud que tiene relaciones positivas con sus pares y con adultos tiene menor probabilidad a caer presa de la adicción a las drogas que el solitario antiautoritario que se desempeña por debajo de su potencial.
Aunque ninguno puede decir con certeza qué clase de familia tiene más probabilidades de producir un adicto, muchos expertos en salud mental tienen fuertes puntos de vista sobre la materia. Por ejemplo, León Wurmser, un psiquiatra, profesor y ex director del Programa de Abuso del Alcohol y Drogas en la University of Maryland School of Medicine, notó que los niños potencialmente adictos pueden muy bien haber sido abusados físicamente por los padres, quienes frecuentemente son ellos mismos dependientes de drogas o alcohol. El notó que se les ha mentido frecuentemente a los niños, han sido avergonzados y humillados por padres que actúan de una manera altamente inconsistente.
"La madre puede apoyar algo que el padre desaprueba fuertemente, o un padre puede decirle algo al chico hoy y lo opuesto mañana," dice.
Este legado de brutalidad "deja al niño con una rabia sin esperanza," dice el Dr. Wurmser. El no ve la autoridad, que ha sido representada por los padres, como algo que deba ser respetada, sino como algo caprichosamente cruel. El niño se puede sentir completamente fuera de control y es atormentado por sentimientos de violencia hacia los que le rodean. Para él, el uso de narcóticos puede ser una manera de tratar de suprimir los sentimientos altamente agresivos que pueden resultar de su trauma temprano.
El Dr. Hatterer coincide que la crueldad con los niños a menudo contribuye a una adicción, más tarde; dice que la mayoría de los adictos de todas clases que han sido vistos en esta práctica han sido abusados físicamente cuando eran niños. El Dr. Hatterer también comparte el punto de vista del Dr. Wurmser que la conducta parental inconsistente forma a muchas personas adictas.

Peligros de la Inconsistencia
"Cada adulto adicto que he tratado, ha relatado un exceso de inconsistencias o de privaciones o de sobreindulgencias en la vida temprana. Ha habido cambios de mucho a muy poco amor, protección, o disciplina," escribió el Dr. Hatterer. También hubo instancias frecuentes de "cambios marcados desde el discurso irreal a la conducta destructiva hipercrítica."
Mientras los científicos conductistas coinciden con que el problema de la adicción es amplio y profundo, algunos apuntan que la preocupación acerca de todas las substancias potencialmente adictivas puede estar fuera de lugar. Por ejemplo, Dr. Lang, el autor del estudio académico sobre la personalidad adictiva, escribió que algunas de la evidencias que él estudió "sugieren que la total abstinencia del alcohol puede indicar una estructura de personalidad tan rígida que es tan malo para la adaptación como el problema de la bebida en sí misma."

2007-08-17

Estudio: Dieta Occidental y Cancer de Colon

Ranking: 20%
Este estudio clínico confirma lo antinatural de la así llamada "Dieta Occidental", causante de tantas enfermedades debido a su alto contenido de carnes, cereales procesados y azúcares, entre otros.
En el siguiente artículo los datos que relacionan estos alimentos y el cáncer de colon son más que contundentes.


Recurrencia del cáncer de colon:
Es lo que uno no come lo que importa

Comer menos de la "Dieta Occidental"
(carnes y postres) puede prevenir tanto la primera aparición como su regreso

Enfoque de Leslie Beck
LESLIE BECK

Agosto 15, 2007

Es una advertencia dietética que sabemos que puede
prevenir el cáncer de colon: Coma menos carne y menos
grasas, y evite los postres azucarados.

De acuerdo a un estudio publicado hoy en Journal of the
American Medical Association, también advierte que puede
evitar la recurrencia del cáncer.

El cáncer colorrectal es la segunda causa principal de
muerte por cáncer entre los canadienses. Mientras muchos
estudios han explorado el nexo entre los alimentos y la prevención
del cáncer de colon, muy pocos han evaluado el impacto de
la dieta sobre la recurrencia y supervivencia del cáncer de
colon.

En el estudio, los investigadores del Dana-Farber Cancer
Institute, de Boston, examinaron la influencia de ciertos patrones
alimentarios en la recurrencia de cáncer de colon en 1.009
pacientes diagnosticados con cáncer de colon en la etapa
III (cáncer presente en el colon y los nodos linfáticos)

Los participantes fueron elegidos en un estudio clínico
que investigaba la quimioterapia post operativa en adición
a otro tratamiento.

Los investigadores examinaron el impacto de dos patrones
dietarios en la recurrencia y supervivencia del cáncer: una
dieta "Occidental", con alta ingesta de carnes rojas y
procesadas, dulces, comidas grasas y granos refinados, y una dieta
"prudente", con más frutas, vegetales, legumbres,
pescado, aves de corral y granos enteros.

Los pacientes reportaron su ingesta de comidas durante la
quimioterapia post operativa y durante seis meses después,
y entonces se les hizo un seguimiento por recurrencia de cáncer
por 5,3 años.

Entre aquellos que adhirieron a un patrón de
alimentación Occidental, los pacientes con mayor consumo de
esa clase de alimentos tuvieron tres veces más probabilidad
de que su cáncer regrese o de morir, respecto a aquellos
que comieron menos de esos alimentos.

En contraste, el patrón prudente de alimentación
no estuvo relacionado significativamente a la recurrencia del
cáncer o supervivencia.

Estos descubrimientos sugieren que en cuanto a mejorar la
supervivencia del cáncer de colon se refiere, lo que uno no
come es que realmente importa. Reducir el consumo de carnes rojas,
comidas grasas, postres azucarados y granos refinados es un paso
adicional que los pacientes de cáncer de colon pueden tomar
para mejorar sus resultados.

No es aumentar la ingesta de frutas y vegetales lo que hace la
diferencia, sino comer menos de las así llamadas "comidas
Occidentales".

Los investigadores hacen hipótesis acerca de que,
siguiendo a la cirugía de cáncer de colon en etapa
III, la ingesta de la combinación típica de
alimentos de la Dieta Occidental puede permitir que residuos
microscópicos de cáncer proliferen y se esparzan.

Estudios previos han ligado a la Dieta Occidental con un mayor
riesgo de desarrollar cáncer de colon en primer lugar. Los
científicos sospechan que algunos alimentos o componentes
de alimentos pueden actuar en conjunto para aumentar ese riesgo.
Los patrones dietarios occidentales han sido ligados con mayores
niveles de insulina y compuestos inflamatorios en el cuerpo,
factores que pueden aumentar el crecimiento del tumor.

Los estudios que se han focalizado en ciertos alimentos o
nutrientes en particular sugieren que la carne roja, carne
procesada, grasa animal, alimentos azucarados, granos refinados y
el alcohol aumentan el riesgo de cáncer de colon, mientras
que los granos integrales, calcio, vitamina D y ácido
fólico disminuyen el riesgo.

La dieta no es el único factor. El ejercicio regular ha
demostrado reducir el riesgo de cáncer de colon en un 30 al
40% Se piensa que lo hace por disminuir los niveles de insulina y
de ciertas hormonas que pueden promover el crecimiento del cáncer.

La investigación también sugiere que la actividad
regular - el equivalente de caminar de 3 a 5 km/h durante seis o
más días por semana - puede disminuir a la mitad el
riesgo de morir por cáncer de colon.

Leslie Beck, de Toronto,
dietista de la Medcan Clinic, está en CTV's Canada AM todos los miércoles.


Reduciendo el riesgo inicial

De acuerdo a los reportes de las Estadísticas
Canadienses del Cáncer 2007, 20.800 personas serán
diagnosticadas con cáncer colorrectal este año.
Mientras que pocos estudios se han fijado en la dieta y la
recurrencia del cáncer de colon, se sabe más sobre
las comidas que pueden reducir el riesgo de desarrollar
inicialmente la enfermedad. Las siguientes estrategias pueden
ayudar.

Disminuya la carne
Muchos estudios demuestran que las personas que comen más
carnes rojas (vacuna, ovina, porcina, caprina) y/o carnes
procesadas (carnes enlatadas, jamón, salchichas, embutidos)
tienen más probabilidad de tener cáncer de colon que
aquellos que ingieren esos alimentos sólo de vez en cuando.

Si se ingieren carnes rojas, limite su ingesta a menos de 90
gramos por día. Elija pescado, pollo, pavo, legumbres, tofu
y derivados de soja más a menudo.

Disminuya las comidas grasas
Los estudios sugieren que a más grasa animal (saturada)
consumida por las personas, más probabilidad de que ellos
contraigan cáncer de colon. Las comidas grasas pueden
inducir el cáncer por el aumento de la secreción de
ácidos tóxicos de la bilis en el colon, y por la
estimulación de la producción de insulina.

Limite su ingesta de helados, quesos, postres muy dulces y
alimentos muy fritos. Elija productos lácteos desgrasados y
use poco untables con alto contenido de grasa, como manteca y
quesos cremosos, si es que lo hace.

Reduzca el alcohol
En un estudio con más de 45.000 hombres profesionales de
la salud, tomar más de dos bebidas alcohólicas por
día duplicó el riesgo de cáncer de colon.
Basado en ésos y otros descubrimientos similares, los
expertos en cáncer advierten a los bebedores que limiten su
ingesta de alcohol a siete bebidas por semana para las mujeres y a nueve para los hombres.

El alcohol puede estimular el crecimiento de células de
cáncer de colon, activar substancias causantes de cáncer
y puede ayudar a transformar pólipos en cáncer. El
alcohol también interfiere con la utilización de
folatos que hace el cuerpo, una vitamina B necesaria para la
reparación del DNA en las células. Si usted bebe,
aumente su ingesta de alimentos ricos en folatos tales como
espinaca, lentejas, espárragos, paltas y naranjas.

Coma más granos enteros
La relación entre una dieta alta en fibras y el cáncer
de colon permanece oscura, pero la evidencia sugiere que comer más granos enteros disminuye el riesgo. Granos enteros como la cebada, arroz integral, avena, trigo integral, centeno integral y la
quinoa contienen un "paquete" de nutrientes y
fitoquímicos que se piensa que funcionan juntos
resguardando del cáncer. Al menos la mitad de las porciones
diarias de granos deberían ser integrales.

Leslie Beck

2007-07-21

Cancer y alimentos evolutivos y no evolutivos: una lección de proporciones

Ranking: 30%
Confirma el papel de la dieta sobre la aparición y recaída del cáncer, muy lógico desde el punto de vista de la Dieta Evolutiva. Las conclusiones finales son que nuestro organismo es sumamente hábil en aprovechar lo bueno de nuestros alimentos evolutivos, y sumamente débil para soportar los efectos de los alimentos no evolutivos. Asimismo, indica que la alimentación por sí sola no es suficiente para producir un estado de salud total.


Recientemente aparecieron dos llamativas noticias sobre la relación entre alimentos y cáncer. La primera sobre el descubrimiento de que la dieta "occidental", que se caracteriza por ingredientes de carne y dulce, puede implicar un mayor riesgo de sufrir cáncer de mama, según un estudio publicado el 11 de julio de 2007 por la revista Cancer Epidemiology.
La segunda es que una dieta intensiva en frutas, vegetales y fibra no previene la recaída del cáncer de mama, aunque puede reducir dramáticamente la probabilidad de su aparición mientras aporta beneficios adicionales a la salud, según un estudio divulgado en Estados Unidos.
Estas dos noticias, miradas desde la perspectiva de la Dieta Evolutiva, tienen un profundo sentido, y nos hablan del papel de las proporciones según la evolución del cuerpo humano.

Veamos el primer estudio, sobre el aumento del cáncer entre las mujeres que consumen más carne y dulces:



Una investigación señaló que la amenaza de una reaparición del cáncer de mamas fue evidente cuando se comparó la dieta "occidental" con la de mujeres asiáticas que consumen soja y verduras en mayor cantidad.
Esa conclusión confirma la relación denunciada por otros estudios entre la carne y los platos con gran contenido de grasa de la dieta occidental y una mayor incidencia de diversos tipos de cáncer, así como de enfermedades cardíacas y diabetes.
Según los científicos del Centro Oncólogico Fox Chase de Filaldelfia (Pensilvania), la incidencia de cáncer de mama es ahora mayor entre mujeres asiáticas debido a que han comenzado a aumentar su consumo de la dieta "occidental".
En el estudio se analizaron los hábitos de alimentación de unas 3.000 mujeres de Shanghai, la mitad de las cuales sufría cáncer de mama.
Todas explicaron cuáles eran sus platos y alimentos preferidos y se les clasificó en dos grupos.
Uno, partidario de la dieta occidental, consumía carnes rojas, camarones, pescado, caramelos, todo tipo de postres, pan y leche.
El otro, más vegetariano, prefería el "tofu", las verduras, los vegetales, las leguminosas, el pescado y la leche de soja.
Las mujeres post menopáusicas del grupo "occidental" mostraron un 60 por ciento de mayor riesgo de sufrir el tipo más común de cáncer de mama, en comparación con las vegetarianas.
"Notamos un efecto evidente cuando observamos mujeres post menopáusicas excedidas de peso. Parece que existe una interacción entre la dieta carne-azúcar y el sobrepeso", dijo Marilyn Tseng, del Centro Oncólogico Fox Chase y uno de los autores del estudio.
Por otra parte, los científicos no encontraron una vinculación directa, negativa o positiva, entre el cáncer de mama y la dieta caracterizada por el alto consumo de verduras.
Según Lawrence Cheskin, profesor de salud y nutrición en la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, esta es una prueba más de que la dieta está vinculada al cáncer.
"Vemos que existe un aumento en el cáncer, según sea lo que comamos y si somos gordos", agregó.



Ahora, la segunda noticia nos dice que si bien las frutas y las verduras, nuestros alimentos primigenios, es un gran preventivo de la terrible enfermedad, su aumento por sí sólo no nos protege de su reaparición:



"No es una mala noticia como uno piensa a primera vista", dijo la coautora del estudio Cheryl Rock, profesora de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego.
"Este es un estudio antiexageraciones", dijo. "Usted no tiene que pasar su día exprimiéndose y en el mercado del granjero (para mantenerse saludable)".
Las mujeres que comieron al menos cinco raciones de frutas y vegetales al día e hicieron ejercicios seis veces por semana redujeron a la mitad la reaparición de cáncer, dijo Rock.
No hubo mejoras notables entre mujeres que cambiaron su dieta en forma más drástica.
Pero las mujeres que comieron significativamente menos que las recomendadas cinco raciones al día tuvieron un 40% de riesgo de reaparición o nuevo cáncer primario, explicó Rock.
El estudio hizo un seguimiento a 3.088 sobrevivientes de cáncer de mama durante entre seis y 11 años para ver si duplicar la recomendada ingesta de frutas y vegetales, reduciendo la grasa e incrementando las fibras, podría prevenir la reaparición.
La mayoría de las mujeres superaban los 50 años y el 75% ya comía un promedio de cinco raciones de frutas y vegetales antes de que comenzara el estudio.
A la mitad de las mujeres les dieron clases de cocina y consejos telefónicos para ayudarles a adoptar una nueva dieta intensiva. Ellas se preocuparon de incrementar la ingesta de frutas y vegetales a un promedio de 12 raciones al día, cortando considerablemente las grasas y aumentando las fibras.
A la otra mitad se les dijo que siguieran las recomendaciones establecidas por el gobierno norteamericano, que podían ser encontradas en la página web
www.mypyramid.gov.
Ambos grupos habían tenido una tasa de reaparición de cáncer de mama de alrededor de 17% y una tasa de mortalidad de 10%.
Esto fue una mejoría considerable sobre la tasa típica de reaparición de 30%, dijo Rock en una entrevista telefónica.
El estudio no prueba que estas dietas intensivas no sean útiles en el largo plazo, agregó Rock.
"Quizás uno tenga que comenzar de este modo a los 15 (años). Quizás ellas ya habían ido demasiado lejos en sus cambios metabólicos internos", se preguntó.
Los autores examinarán más resultados para ver si las mujeres con un particular perfil genético pueden ser ayudadas por una dieta más intensa, dijo Rock.
"Deseamos mantener en mente que este estudio se refiere sólo a sobrevivientes de cáncer", indicó la investigadora.
"Muchos otros estudios bien diseñados y controlados han mostrado claramente que comer más de cinco frutas y vegetales puede un día hacer grandes diferencias en riesgos de enfermedad al bajar la presión sanguínea y reducir los riesgos de ataques y de enfermedades cardiacas".



¿Que tienen en común estas dos noticias?
Que los buenos efectos de los alimentos evolutivos de los humanos no puede aumentarse más allá de los límites determinados por nuestra necesidad natural, mientras que el mal efecto de los alimentos no evolutivos sí aumentan su malignidad según su proporción.
Es decir, nuestros cuerpos están muy bien adaptados para extraer lo bueno de los alimentos naturales aunque su cantidad sea poca, pero no tiene capacidad de rechazar los malos efectos de los alimentos no naturales, y por lo tanto, allí sí importa la cantidad.
Al comer tan sólo 5 raciones de frutas y verduras diariamente, ya existe un gran efecto saludable en el cuerpo, que aprovechará hasta el máximo los componentes aún no completamente conocidos de los vegetales. Un aumento de estos alimentos más allá de lo necesario no nos causará daño, pero será inútil para aumentar sus efectos positivos.
Pero al someter al cuerpo a substancias artificiales o para los cuales no estamos suficientemente evolucionados (dulces y carnes) simplemente no tenemos defensas, y así nuestro cuerpo es víctima tanto por la calidad como por la cantidad de esos tóxicos.

Una última reflexión sobre el estudio del aumento de frutas y verduras y la reaparición del cáncer es que confirma uno de los postulados de la Dieta Evolutiva en el sentido de que para cambiar al "estado de salud" desde una enfermedad no es suficiente simplemente adoptar los alimentos evolutivos, sino cambiar la entera forma de vivir, que incluye el contacto con la Naturaleza y con los planos sutiles de la existencia.

2007-07-19

Frutas y verduras alargan la vida - Estudio



Ranking: 20%
Confirma el papel saludable de las frutas y las verduras sobre nuestro organismo, a la vez que demuestra (una vez más) cómo los alimentos y formas de vida que no están registrados en nuestro patrón genético nos acortan la vida... hasta en un 30%


Se conocía la bondad de su ingesta, pero no se había cuantificado la relación directa que tiene en la prevención de enfermedades mortales, ahora la recomendación de las autoridades sanitarias de comer cinco raciones (unos 500 gramos) de fruta y verdura al día tiene un porqué. Lo demuestra un estudio de investigadores españoles dirigido por Antonio Agudo, del servicio de epidemiología del Institut Català d´Oncologia (ICO). Desde hace años analizan la relación entre dieta y cáncer (y otras enfermedades) y su trabajo constata que los españoles que comen más fruta y verdura tienen una mortalidad hasta un 30% inferior a quienes ingieren menos de estos alimentos.




EL ESTUDIO
Los investigadores analizaron la mortalidad en seis años y medio en 41.358 personas (15.610 hombres y 25.748 mujeres) de 30 a 65 años de Asturias, Guipúzcoa, Navarra, Murcia y Granada. Esta población es el grupo español reclutado en 1992-1996 para el estudio europeo Epic sobre nutrición y cáncer y de la que se conoce qué come y en qué cantidad. Las personas estudiadas consumían de media 224 gramos de verdura y 276 de fruta fresca diarios. Un 25 por ciento de ellos duplicaba estas cifras, y otro 25 por ciento no comía ni la mitad de esa cantidad.



Las conclusiones del informe, que se enmarca en una investigación europea más ambiciosa, muestran que el 25 por ciento que comía mas hortalizas tenía hasta un 30 por ciento menos de mortalidad que el grupo que ingería menos vegetales.



Del estudio se desprende que en las regiones del sur de España se consumen más frutas y verduras que en las del norte, y lo mismo sucede al comparar las personas mayores con los jóvenes. “En cambio la media española de consumo de estos alimentos está por encima de la de países del norte de Europa” , según Agudo."El trabajo midió la mortalidad global, sin especificar las causas, como un indicador de mejor o peor salud", aclara Agudo, "aunque, evidentemente, sabemos que el cáncer y las enfermedades cardiovasculares son las principales causas de muerte en la población adulta española".



El estudio impulsado desde el ICO ha comprobado que entre esas personas ha habido 562 muertes (más de la mitad de ellas provocadas por el cáncer y otras 123 por enfermedades cardiovasculares, entre otras causas), que se analizaron según cada grupo de población (repartidos según la cantidad de frutas y verduras que consumen); y se vio que había menor mortalidad en el grupo que comía más fruta y verdura que en el que menos ingería.



Después de cruzar los resultados en función de la edad, el sexo, los estilos de vida y la alimentación, los investigadores han encontrado una relación directa entre el mayor consumo de vegetales y una menor mortalidad.Así, el estudio vio que la mortalidad se reduce un 21% entre quienes comen más fruta fresca respecto a los que menos; un 28% en quienes comen más hortalizas como la zanahoria y un 23% en los que comen más hortalizas de semilla como tomate o pimiento.



Por nutrientes, la mortalidad se reduce un 26% entre quienes toman más vitamina C, un 32% entre quienes toman más provitamina A y un 35% entre quienes toman más licopeno (un caroteno presente en el tomate, por ejemplo).



PROBABLES CAUSAS DE LA DIFERENCIA
Agudo explicó ayer que se atribuye la reducción de la mortalidad sobre todo a los antioxidantes contenidos en la fruta y verdura y que combaten la oxidación de las células - que causa su mutación, envejecimiento y muerte, lo que afecta a los tejidos-. Esto vale para las vitaminas C y A, pero el estudio apunta que el beneficio del licopeno no sería tanto como antioxidante (que lo es) como por incidir en otros mecanismos metabólicos como producción de insulina o protección ante inflamaciones. Señaló que se reducen las muertes en enfermedades como cáncer, cardiovasculares, respiratorias o diabetes (en la población estudiada, 295 muertes fueron por cáncer, 123 por enfermedad cardiovascular, 66 por accidente y causas similares y 31 por enfermedades respiratorias y digestivas, además de otras causas menores).
"Tomar más de una fruta al día ya reduce un 20% la mortalidad y lo mismo para más de una ración de verdura al día", aseguró Agudo. Agregó que sin ir a los extremos de población que toma más y menos frutas y verduras, ya se observan diferencias de mortalidad al aumentar una ración. Gabriel Capellà, director de investigación del ICO, y Carlos A. González Svatetz, también de este centro y coordinador del estudio Epic en España, señalaron que estos datos aportan solidez a la recomendación de comer de forma más saludable" y prueban la relación entre dieta y salud, que se conoce desde la Grecia antigua. Se quejaron de que en 50 años se han hecho muchos estudios sobre la alimentación, que a veces dan resultados contradictorios o son inconsistentes, lo que confunde a los consumidores.





LOS VEGETALES MAS BENEFICIOSOS Y LOS FACTORES MAS PERJUDICIALES
Agudo insistió en que el beneficio de los alimentos parece que se da si frutas y verduras tienen el mayor peso en la dieta, pero siendo ésta variada. Recordó que estudios con nutrientes aislados (como suplemento de vitaminas) no dieron iguales resultados. Los responsables de la investigación argumentan además que las hortalizas más beneficiosas son aquéllas que tienen semilla. «Los vegetales con semilla, como los tomates o los pepinos; así como los vegetales de raíz, como la zanahoria, tienen un efecto más marcado porque cuentan con potentes antioxidantes», declaró Antonio Agudo, del Servicio de Epidemiología del ICO y director del estudio.



Para ciertos vegetales (tomates y zanahorias, fundamentalmente) y frutas frescas en general, el riesgo se redujo más significativamente cuanto mayor era el nivel de consumo; aunque este patrón no se repitió en el caso de patatas o legumbres. Los especialistas también tuvieron en cuenta otros posibles factores de la dieta o el estilo de vida que podrían haber influido en sus conclusiones; y admiten que es difícil excluir completamente el peso que alguno de estos 'factores residuales' podría haber tenido en los resultados.Los investigadores reclamaron concienciar de la necesidad de una dieta saludable, «de la misma manera que se ha ha hecho con el tabaco», y no eludieron insistir en los beneficios del deporte y la reducción de la obesidad. Sin embargo, recordaron que la dieta no es la solución a todos los problemas médicos. «No puede ser que uno coma muchas naranjas y fume; lo primero que tiene que hacer es dejar de fumar», manifestó Agudo.



CONCLUSIONES Y CONSEJOS
Antonio Agudo, el médico responsable del estudio, asegura que “consumir más de una pieza de fruta diaria y más de un plato de verdura reduce en un 30 por ciento la mortalidad”.El responsable del estudio cree que “si a uno le cuesta llegar a estos mínimos, unos 500 gramos diarios, por lo menos sería recomendable no bajar de un plato de vegetales y una pieza de fruta al día; eso es fundamental” , y añade que estos mínimos se pueden alcanzar incluso comiendo fuera de casa.González explicó que “se recomienda consumir unos 30 gramos diarios de fibras de cereales, principalmente de cereales integrales como el pan integral o los frutos secos”.Otro de los investigadores participantes en el estudio, Carlos González, pidió la realización de “campañas para fomentar una dieta saludable, en un momento en el que se está reduciendo el consumo de la dieta mediterránea tradicional”.



"El mensaje general de esta investigación es que un consumo elevado de frutas y hortalizas, a dosis habituales, está relacionado con un mejor estado de salud", añade el doctor Agudo. "Un efecto que no hemos sido capaces de reproducir artificialmente con suplementos vitamínicos cuando se han llevado a cabo ensayos clínicos con estos productos, sobre todo en EEUU".
Estos resultados, añaden los investigadores, coinciden con otros trabajos epidemiológicos que se han llevado a cabo, por ejemplo, en Grecia y en EEUU, y que han puesto de manifiesto las bondades de frutas y verduras.

2007-07-06

La Dieta Cavernicola controla la Diabetes mejor que la Dieta Mediterranea





Ranking: 10%
Confirma que nuestro cuerpo tiene problemas para vérselas con los alimentos modernos, que pueden causar diversas enfermedades, tales como la diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares; asimismo, una dieta que imita a nuestra dieta ancestral puede ayudar en el control de estas mismas enfermedades.

La Dieta de la Edad de Piedra es la Mejor para Bajar el Azúcar en Sangre

Tire todos los libros de cocina mediterránea y vuelva a la Edad de Piedra si está buscando bajar sus niveles de azúcar en sangre.

La dieta de 2.000.000 de años de cazadores-recolectories es tres veces más efectiva en bajar los niveles de glucosa que la Dieta Mediterránea, de acuerdo a un nuevo estudio de la Universidad de Lund, en Suecia.

La dieta de una tribu que aún sigue con un estilo de vida de la Edad de Piedra puede dar una clave vital para combatir la diabetes, de acuerdo a un nuevo estudio.

Inspirado por la baja incidencia de enfermedades cardíacas y diabetes entre la tribu Kitava de Papúa Nueva Guinea, los científicos se propusieron descubrir si había algo en el estilo de vida cazador-recolector que pudiera ayudar a combatir la enfermedad.

Los descubrimientos de la investigación sueca demostraron que una dieta "paleolítica" es considerablemente más efectiva que una saludable dieta mediterránea para reducir las fluctuaciones en los niveles de azúcar en sangre.

No Cereales, No Males (No Grains, No Pains)

La principal diferencia entre las dietas fue un mucho menor consumo de granos y productos lácteos, y un mayor consumo de frutas en el grupo de la Edad de Piedra.

Los pacientes que consumieron carnes magras, pescado, frutas, vegetales, yogurt y pasta durante tres meses vieron bajar sus niveles de azúcar en un 7 por ciento, según el estudio. Aquellos que adoptaron ese régimen y excluyeron los productos lácteos y granos, lo que los investigadores llaman la dieta de la Edad de Piedra, lo hicieron aún mejor. Tuvieron una baja del azúcar de un 26 por ciento.

"Esas dos clases de comidas no estuvieron disponibles durante la evolución humana," así que el cuerpo no está bien equipado para procesarlos, Staffan Lindeberg, el autor que lidera el estudio, afirmó en una entrevista telefónica hoy, desde Lund. Un profesor asociado en el departamento de medicina de Lund, Lindeberg, 57, siguió la dieta por 20 años y tiene "el peso de mi juventud," dice.

Los científicos encontraron que los pacientes con un pobre control de la glucosa podían mejorar mucho su capacidad de manejar el azúcar si adoptaban los hábitos de alimentación prehistóricos.

La dieta paleolítica dada a los voluntarios fue similar a lo que los humanos modernos estuvieron comiendo cuando ellos caminaron por primera vez fuera de Africa hace 70.000 años.

En ese tiempo, antes del advenimiento del cultivo, los humanos fueron cazadores-recolectores que recorrían la tierra. La dieta consistía en carnes magras, pescado, frutas, vegetales, raíces y semillas.

Los cereales, productos lácteos, grasa refinada y azúclar - que proveen la mayor parte de las calorías en la dieta moderan - sólo se convirtieron en alimentos de primera necesidad con el comienzo de la agricultura hace unos 9.000 años.

Un Estudio Revelador

Para el estudio, se les pidió a 14 pacientes cardíacos con intolerancia a la glucosa que sigan la dieta de sus antiguos ancestros durante 12 semanas.

Luego fueron comparados con un grupo similar de 15 pacientes que adoptaron una supuestamente saludable dieta mediterránea que consistía de granos enteros, productos lácteos bajos en grasa, frutas, vegetales y grasas no saturadas.

Todos los que tomaron parte sufrían de un aumento del azúcar en sangre luego de consumir carbohidratos, y la mayoría había tenido síntomas de diabetes tipo 2.

Luego de 12 semanas, el azúcar en sangre aumentado ligado a los carbohidratos había caído en un 26 por ciento en el grupo dietario de la Edad de Piedra, descubrieron los investigadores suecos. En contraste, eso apenas había cambiado en aquellos que seguían la dieta mediterránea, cayendo sólo en un 7 por ciento. Al final del estudio, todos los pacientes en el grupo paleolítico tenían glucosa en sangre normal.

La principal diferencia entre los participantes fue una mucho menor ingesta de productos lácteos y cereales, y un mayor consumo de frutas en el grupo paleolítico.

Algo más que la reducción calórica y pérdida de peso fue responsable de la diferencia en los resultados, dijo el dr. Staffan Lindeberg, de la Universidad de Lund, cuyos resultados fueron publicados por el Consejo de Investigación Sueco. "Si usted quiere prevenir o tratar una diabetes tipo 2, puede ser más eficiente evitar algunas comidas modernas que contar las calorías o los carbohidratos."

Los altos niveles de azúcar en sangre puede causar diabetes, lo que puede conducir a enfermedades del corazón y riñones, ceguera y ataques cardiovasculares. Los investigadores aún se hallan estudiando cuál dieta puede ser la mejor para bajar los niveles de azúcar.

Las recomendaciones nutricionales de la Asociación Americana de Diabetes incluyen granos enteros y productos lácteos desgrasados. Los investigadores sugieren hasta ahora que una dieta Mediterránea conteniendo altas cantidades de frutas y vegetales, pequeñas porciones de semillas, poca carne roja, y pescado, regularmente, puede prevenir muy bien la obesidad, una de las principales causas de la diabetes.

Cerca de 246 millones de personas sufren de diabetes, y se espera que esa cifra aumente a 380 millones hacia el 2025 a menos que se adopten medidas de prevención más agresivas, según estimaciones de la Federación Internacional de Diabetes.

El estudio sueco es pequeño. Incluye a 29 personas con problemas cardíacos que fueron reclutados de la unidad de cuidados coronarios de la universidad. Catorce fueron puestos en la dieta de la Edad de Piedra, mientras que 15 adoptaron la dieta Mediterránea, añadiendo productos lácteos y granos tales como las pastas. El estudio será publicado al final de este año en la revista "Diabetología" de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes, y está disponible ahora en la Web.

"Esto es, simplemente, la aplicación de la biología evolucionaria a la salud humana," dijo Lindeberg, quien ha escrito un libro de cocina de la Edad de Piedra en sueco. La comida "puede saber muy bien."

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2007-01-11

Carne roja y cancer de mamas: estudio




Ranking: 20%
Confirma lo antinatural que sigue siendo la carne para el cuerpo humano, luego de cientos de miles de años de ser consumida por nuestros antepasados. Este artículo trata, sobre todo, de las hormonas que se administran a las vacas y que terminan su ciclo causándonos problemas tan serios como el cáncer. Los abogados de las carnes rojas pueden pensar: "ah, ¿eso es todo? se eliminan esas hormonas y listo". Olvídense de eso; las hormonas sólo son la cereza del postre. Para confirmarlo, lean atentamente el último párrafo de este artículo (en negrita).

Por Michael Conlon

Las mujeres que comen mas carnes rojas pueden tener un riesgo más alto de ciertos tipos de cáncer de mamas, quizás debido a los residuos hormonales en la carne del ganado, y otros factores, de acuerdo a un estudio publicado el lunes.

Datos de un estudio de varios años, involucrando las historias clínicas de mas de 90.000 enfermeras de USA demostró que "en esta población relativamente joven, de mujeres premenopáusicas, la ingesta de carnes rojas está asociada a un riesgo más alto de cáncer mamario receptor positivo de hormonas," dijo el estudio de Brigham and Women's Hospital and Harvard Medical School, Boston.

Los tumores receptor-positivos son aquellos que contienen ciertas proteínas a los cuales las hormonas, en este caso estrógeno y progesterona, se unen, ayudándoles a crecer. Esta clase de tumores han estado aumentando en los Estados Unidos, especialmente entre mujeres de mediana edad.

"Dado que la mayoría de los factores de riesgo para el cáncer de mamas no son fácilmente modificables, estos descubrimientos tienen potenciales implicaciones para la salud pública en la prevención del cáncer de mamas, y deben ser mejor evaluadas," concluye el reporte publicado en los Archivos de Medicina Interna.

Los investigadores dicen que han descubierto que las mujeres que comen más de una y media porción de carne roja por día casi duplican el riesgo del cáncer de mamas de hormonas receptoras positivas, comparadas con aquellas que comen tres o menos porciones por semana.

El estudio comenzó en 1989, cuando las mujeres fueron estudiadas sobre su forma de comer y otros hábitos. Aquellas que estaban en el estudio de las carnes rojas fueron seguidas desde 1991 hasta el 2003. Solamente las mujeres que no habían tenido menopausia y estaban sin cáncer fueron incluidas en los análisis.

Hay compuestos que se saben que causan cáncer en las carnes rojas cocidas o procesadas, que aumentan los tumores de mamas en los animales de laboratorio, y de los que se sospecha que causan cáncer de mamas en los humanos, dice el reporte.

En adición, "los tratamientos hormonales para el aumento del crecimiento del ganado para carne, que está prohibido en los países europeos pero no en los Estados Unidos, son objeto de preocupación," dice el reporte.

"Aunque los efectos sobre la salud a largo plazo de los residuos hormonales en la carne no han sido investigados, teóricamente pueden afectar preferentemente a los tumores receptores positivos de hormonas, " añade.

Otros factores potenciales involucrados con la carne roja incluyen la grasa animal en general, y una forma de hierro en la carne que se ha demostrado que juega un rol en el desarrollo de tales tumores.



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Los vegetales mantienen la agudeza mental en las personas mayores




Ranking: 20%
Confirma que el cerebro y las plantas mantienen una saludable relación que proviene de los millones de años de evolución conjunta.


Los vegetales ayudan a mantener la agudeza de los cerebros más viejos.
Estudio: Personas mayores que comen 2 porciones al día tienen 40% menos de declinación mental.
Una nueva investigación sobre los vegetales y el envejecimiento dió a las madres otra razón para decir: "te lo dije".

Se descubrió que comer vegetales parece que ayuda a mantener el cerebro joven, y puede enlentecer la declinación que a veces se asocia al volverse viejo.

Acerca de la medición de la agudeza mental, las personas mayores que comen más de dos porciones de vegetales por día aparecieron como cinco años más jóvenes al final del estudio de seis años, en comparación con aquellos que comían poco o ningún vegetal.

La investigación en casi 2000 hombres y mujeres del área de Chicago no probó que los vegetales reduzcan la declinación mental, pero suma a la creciente evidencia que apunta en esa dirección. Los descubrimientos también se hacen eco de una investigación previa realizada con mujeres, solamente.

Los vegetales de hoja verde, incluyendo la espinaca, la col y la acelga aparecieron como los más beneficiosos. Los investigadores dijeron que podría ser porque contienen saludables cantidades de vitamina E, un antioxidante que se cree que combate a los químicos producidos por el cuerpo y que pueden dañar las células.

Los vegetales contienen, generalmente, más vitamina E que las frutas, que no están vinculadas con el enlentecimiento de la declinación mental en el estudio. Los vegetales también suelen ser comidos con aceites saludables, como los aceites para ensaladas, que ayudan al cuerpo a absorber la vitamina E y otros antioxidantes, dice la autora líder Martha Clare Morris, una investigadora en el Rush Institute for Healthy Aging, en la Rush University Medical Center de Chicago.

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2006-07-27

La Dieta Vegana puede tratar la Diabetes





Ranking: 10%
Confirma que la alimentación vegana es superior a las demás para el tratamiento de enfermedades.

Estudio Muestra que la Dieta Vegana puede Ayudar a Reducir la Necesidad de Tomar Medicaciones para la Diabetes de Tipo 2




Hechos Rápidos

43% de aquellos que hicieron una dieta vegana redujeron su necesidad de tomar fármacos para tratar su diabetes, comparado con el 26% del grupo de la dieta ADA



Consumir una dieta vegana baja en grasas puede ser mejor para tratar la diabetes de tipo 2 que las dietas tradicionales, de acuerdo a un nuevo estudio.

Investigadores han encontrado que el 43% de las personas con diabetes tipo 2 que siguieron una dieta baja en grasas por 22 semanas, redujeron su necesidad de tomar medicaciones para tratar su enfermedad, comparado con el 26% de aquellos que siguieron la dieta recomendada por la Asociación Americana de Diabetes (ADA)

Además, los participantes que siguieron la dieta vegana experimentaron mayores reducciones en sus niveles de colesterol y pérdida de peso que aquellos que tomaron la otra dieta.

Una dieta vegana está basada en plantas, y consiste en vegetales, frutas, granos, y legumbres, y evita los productos animales, tales como la carne, lácteos y huevos. Las personas que hacen una dieta vegana tienen riesgo de tener una deficiencia de la vitamina B12, así que a los participantes en esa dieta se les dió vitamina B12.

"La dieta parece ser remarcablemente efectiva, y todos los efectos secundarios fueron buenos -- especialmente la pérdida de peso y menor colesterol," dijo el investigador Neal D. Barnard, médico, profesor adjunto asociado de medicina en la Universidad George Washington, en un anuncio de noticias. "Espero que este estudio reavivará el interés en utilizar primero las dietas en vez de las prescripciones de fármacos."

Barnard es también presidente del Comité de Médicos para una Medicina Responsable, una organización de salud sin fines de lucro que se opone a la investigación en animales y aboga por una dieta vegana.


Veganismo vs. Dieta ADA para la Diabetes
En el estudio, publicado en la revista Diabetes Care, los investigadores compararon los efectos de la siguiente dieta vegana baja en grasas con la dieta ADA en cuanto a reducir la necesidad de fármacos para tratar la diabetes, la función renal, niveles de colesterol, y pérdida de peso, en 99 adultos con diabetes tipo 2. No se proveyeron las comidas, pero los participantes se entrevistaron con un dietista que les presentó un plan dietético, y ellos se encontraron regularmente cada semana para las instrucciones sobre nutrición y cocina.

Cuarenta y cinco participantes siguieron una dieta vegana baja en grasas que consistía en alrededor del 10% de las calorías obtenidas de grasas, 15% de proteínas, y 75% de carbohidratos. Se les pidió evitar los productos animales y grasas añadidas, y en vez de eso favorecer a los alimentos como las leguminosas y vegetales verdes, pero el tamaño de las porciones y las calorías diarias totales de la ingesta de comida fueron irrestrictas.

Los otros 50 participantes siguieron las directrices dietarias recomendadas por la ADA, incluyendo 15%-20% de proteínas, 60%-70% de carbohidratos y grasas monosaturadas (como el aceite de oliva), y menos del 7% de grasas saturadas (como grasas animales y manteca). El colesterol total tambien fue limitado a 200 miligramos o menos por día.

Los participantes con sobrepeso en el grupo de la dieta ADA fueron advertidos que reduzcan la ingesta de calorías diarias a unos 500-1000 calorías por día.

Los resultados mostraron que ambas dietas mejoraron el tratamiento de la diabetes y redujeron los niveles insalubres de colesterol, pero algunas mejoras fueron mayore con la dieta vegana baja en grasas.

Por ejemplo:

  • 43% de aquellos que hicieron una dieta vegana redujeron su necesidad de tomar fármacos para tratar su diabetes, comparado con el 26% del grupo de la dieta ADA

  • La pérdida de peso promedió en más de 6 kilos en el grupo vegano vs. menos de 3 kilos en el otro grupo.

  • LDL, el colesterol "malo" cayó a un promedio del 21% en el grupo vegano, comparado con el 11% en el grupo de la dieta ADA, quienes no cambiaron su uso del fármaco para colesterol.

  • Las medidas de control del azúcar en sangre también mejoraron más significativamente entre aquellos que siguieron la dieta vegana baja en grasas que aquellos que siguieron la dieta ADA, y entre quienes no cambiaron su uso de fármacos para la diabetes.

    Los investigadores dicen que la dieta vegana representa un cambio mayor respecto a las dietas actuales para la diabetes porque no hay límites en calorías, carbohidratos, y porciones, lo que puede hacer que sea más fácil seguirlo para algunas personas. Hable a su doctor acerca de qué cambios dietarios puede usted considerar que ayude con la diabetes u otras condiciones médicas.



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2006-06-12

Cancer: la obesidad es mas peligrosa que la dieta



Ranking: 30%
Confirma vegetarianismo y delgadez como preventivos del cáncer

Los científicos dicen que el peso y las primeras experiencias importan más que lo que se come.

Los médicos han sabido por años que las dietas saludables pueden prevenir las enfermedades del corazón.

Pero probar que ciertas comidas protegen del cancer ha sido difícil, dijo Walter Willett, un profesor de la Escuela Harvard de Salud Pública, que habló la semana pasada en el encuentro anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica

Los científicos han estado intrigados durante mucho tiempo que las personas en los países desarrollados que tienden a comer más vegetales y pescado, tienen menores porcentajes de cáncer que aquellos de países donde las dietas están dominadas por las grasas y la carne roja, dijo Willet.

Recientes estudios, sin embargo, han diluido las esperanzas de varias estrategias anti cáncer que han sido propuestas: reducción de grasas para prevenir el cáncer de mamas, aumento de fibras para resguardarse de tumores de colon, llenarse de frutas y vegetales para evitar el cáncer en general, dijo Willet.

La ciencia ha estrujado el entusiasmo por algunos suplementos dietarios, asimismo. Las pastillas de beta-caroteno, por ejemplo, en realidad aumentan el riesgo de cáncer en los estudios clínicos. Estudios hallaron que la vitamina E falló en reducir el riesgo de cáncer. Mientras estos estudios pueden haber desilusionado a muchas personas, los médicos han aprendido un montón acerca de la prevención del cáncer:

• Las experiencias tempranas son las más importantes.

Muchos estudios a largo plazo, como la Iniciativa para la Salud de la Mujer, involucraron mayormente a mujeres de más de 60 años. Pero la mitad de la vida puede ser muy tarde para que la gente reduzca su riesgo de cáncer por medio de la dieta.

• La cantidad de comida puede ser más importante que la clase de comida.

Un buen número de estudios demostró signifcativamente que las personas que queman más calorías de las que consumen tienen menos posibilidad de contraer cáncer, dijo Willet. La Evidencia relaciona claramente a la obesidad con el cáncer de colon, cáncer pancreático, cáncer de mamas post menopáusico, cáncer de hígado, y otros.


Traducido de http://www.myrtlebeachonline.com/mld/myrtlebeachonline/14607544.htm




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2006-04-23

La Dieta Mediterranea disminuye el riesgo de Alzheimer

Ranking: 50%
Confirma el papel dañino de la carne y lácteos, y el beneficio de los vegetales frescos en su conjunto.


Una dieta de estilo mediterráneo que aparentemente disminuye el riesgo de enfermedades cardíacas, también protegería contra el Alzheimer, reportó un nuevo estudio médico publicado en internet.

Durante la investigación, aquellas personas que siguieron la dieta tuvieron 40% menos posibilidades de desarrollar la enfermedad degenerativa cerebral, en comparación con quienes no la consumieron, detalló el doctor Nikolaos Scarmeas, líder del estudio.

Los resultados, aunque publicados en internet por los Anales de Neurología, no pueden considerarse concluyentes. Según Scarmeas, de la Universidad de Columbia, en Nueva York, es necesario profundizar los estudios antes de hacer recomendaciones formales en la prevención del Alzheimer.

Los alimentos utilizados en los estudio incluyeron vegetales, legumbres, frutas, cereales y pescado. Además se limitó la ingesta de carne y productos lácteos, se consumió alcohol de manera moderada y se enfatizaron las grasas monosaturadas, como aceite de oliva, sobre la saturadas.

Estudios previos habían sugerido que una alimentación de este tipo, conocida como dieta mediterránea por asemejar la ingesta típica en esa región del mundo, reduce el riesgo de enfermedades del corazón.

Según Scarmeas, los resultados ratifican estudios previos en la prevención del Alzheimer. Pero destacó que investigaciones anteriores se habían enfocado puntualmente en nutrientes como la vitamina C y alimentos como el pescado. Sin embargo, en este caso se diseñó una dieta completa, lo que permitió explorar la interacción entre alimentos y nutrientes, detalló.

Los resultados ratifican que "lo que hace mal al corazón también termina haciéndole mal al cerebro", destacó la doctora Marilyn Albert, neuróloga y vocera de la Asociación de Alzheimer de Estados Unidos. La lista incluye colesterol y presión arterial altas, obesidad, cigarrillos y diabetes no controlada, comentó.

Dieta mediterranea disminuiria riesgos de Alzheimer terra