Mostrando las entradas con la etiqueta dieta china. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta dieta china. Mostrar todas las entradas

2008-01-02

Resultados de "The China Study"




"The China Study" es, probablemente, uno de los estudios más importantes llevados a cabo hasta la fecha en el campo del estudio de la relación entre alimentos y enfermedades.
Como se puede ver, prácticamente todos sus resultados apuntan hacia lo saludable que son una dieta basada en vegetales, el bajo contenido de grasas, la casi ausencia de productos animales y una vida activa físicamente.
No hace falta se
r un especialista para notar la semejanza de la dieta y modo de vida resultantes de este estudio con nuestro pasado como homínidos.


Los resultados listados abajo están divididos en dos partes, Comprehensivo y Específico.
Visite la página de publicaciones para una lista de documentos científicos que ofrece una discusión más a fondo del Proyecto China...

Comprehensivo
Transición Epidemiológica
Descubrimientos Adicionales
Socioeconómicas

Específico
Una variedad de asociaciones de enfermedades específicas, nutrientes y biomarcadores fueron investigadas. Virtualmente todos apoyan la idea de que los nutrientes usualmente presentes en la alimentación basada en vegetales minimizan la ocurrencia de enfermedades degenerativas crónicas.
· Cáncer de mama
· Cáncer del Intestino Grueso
· Cáncer del Estómago
· Cáncer de Hígado
· Cáncer de Pulmón
· Osteoporosis
· Grasa Dietaria
· Fibra Dietaria
· Proteína Dietaria
· Antioxidantes Dietarios
· Minerales Dietarios
· Calorías Dietarias
· Crecimiento/Tamaño Corporal/Obesidad

Transición Epidemiológica
Cerca de cuatro docenas de diferentes categorías de enfermedades estuvieron disponibles para la investigación, incluyendo tanto las enfermedades degenerativas crónicas (por ej., cánceres, enfermedades cardiovasculares, diabetes) y las enfermedades transmisibles e infecciosas (por ej., tuberculosis, neumonía, gastrointestinal).
Cuando sus distribuciones geográficas fueron observadas, se descubrió que las enfermedades degenerativas tendían a agruparse en los condados más urbanizados e industrializados, mientras que las enfermedades transmisibles se hallaron primariamente en los condados agriculturales.
Los factores "dietarios y de estilo de vida" íntimamente asociados con los condados de las "enfermedades degenerativas" incluyeron factores metabólicos y dietarios que caracterizan a las dietas ricas en productos animales y altas en grasas totales.
Estos descubrimientos sugieren que tan sólo una pequeña adición de alimentos de origen animal a una dieta basada en vegetales, pueden elevar el colesterol sanguíneo (tanto el total como el LDL), por lo tanto, elevando el riesgo de enfermedades degenerativas crónicas.
Volver Arriba

Descubrimientos Adicionales

Los doctores Thomas Calvin Campbell y Thomas M. Campbell II (padre e hijo) quienes llevaron a cabo el revolucionario estudio en China
La comparación de las dietas de la China rural con la dieta americana promedio demostró que las dietas chinas son mucho más bajas en grasas totales (6-24% de las calorías, excepto por ciertos grupos nómadas en el norte de China), mucho más altas en fibras dietarias (10-77 g/día), y cerca del 30% más altas en ingesta de calorías totales, y substancialmente más bajas en alimentos de origen animal.
Estas dietas son muy diferentes de la dieta americana promedio, conteniendo sólo alrededor de 0-20% de alimentos de origen animal, mientras que la dieta promedio americana comprende entre 60-80% de alimentos de origen animal.
Los patrones de enfermedades en la mayor parte de la China rural reflejan a los patrones previos a la revolución industrial de los Estados Unidos, donde los cánceres y enfermedades cardiovasculares eran mucho menos prevalentes.
El factor dietario más comprehensivo responsable de los porcentajes de enfermedades de las sociedades preindustriales que están cambiando a sociedades post industriales, es la decisión de consumir mayores cantidades de alimentos de origen animal.
Volver Arriba

Socioeconómicas
China está en medio de una revolución económica que ha tenido un impacto directo sobre cada aspecto de la sociedad y cultura chinas, incluyendo el patrón dietario tradicional chino, y el perfil de salud de la población. Los resultados de las investigaciones dietarias documentan cambios dietarios dramáticos en la China rural entre 1983 y 1989, con grandes aumentos en el consumo de grasas totales y alimentos de origen animal, y estos cambios nutricionales tienen serias implicancias para la población. Esta "transición dietaria" está directamente conectada con el ambiente socioeconómico, específicamente con el aumento del poder adquisitivo y el ingreso discrecional de efectivo en los hogares, aumento de disponibilidad de alimentos, y acceso a variedad de alimentos en el mercado, así como con los efectos de la difusión cultural y la asimilación, particularmente el aumento de exposición a los valores y estilos de vida más occidentalizados.
El aumento de la industrialización y la urbanización también tiene un efecto directo sobre la salud y el perfil de enfermedades de la población. La información detallada disponible en las instituciones sanitarias, instituciones educacionales, patrones agriculturales y otros factores ambientales, permiten el análisis en el contexto de los patrones de enfermedades.
Volver Arriba

Cáncer de mama
Esta enfermedad es mucho menos común en la China rural. Está significativamente asociada con la grasa dietaria y altos niveles de hormonas reproductivas, tales como estrógeno y testosterona (sí, existe una pequeña cantidad de testosterona en las mujeres), ambos tipificando dietas ricas en carnes, lácteos y huevos, característicamente hallados en países occidentales.
Estos descubrimientos también apoyan la idea de que las jóvenes que son estimuladas para crecer tan rápido como puedan, y para que alcancen la menarquía más rápidamente, sostengan altos niveles de hormonas esteroides durante sus años reproductivos, extiendan sus tiempos para la menopausia, e incurran en un mayor riesgo de cáncer de mama.
Volver Arriba

Cáncer del Intestino Grueso
El cáncer del intestino grueso en China (colon, recto) es mucho menos común que en los Estados Unidos. Está asociado con una menor ingesta de una amplia variedad de componentes de fibras dietarias que sólo se encuentran en alimentos de origen vegetal.
También está asociado con la prevalencia de la esquizostomiasis, un parásito intestinal que alguna vez fue muy común en China, pero que ahora se halla largamente bajo control.
Volver Arriba

Cáncer de Estómago
El cáncer de estómago es mucho más común en China que en los Estados Unidos, a pesar de su mayor ingesta de alimentos de origen vegetal.
La evidencia de este estudio sugiere que es causa de los efectos dañinos de la infección de la Heliocobacter pylori sobre las paredes estomacales, como resultado de la ingestión de comidas fermentadas y saladas, y la destrucción de la capacidad productora de ácido del estómago.
Por lo tanto, existe allí una proporción mucho mayor de personas que están "programadas" para tener cáncer de estómago. De hecho, aquellos que comen más vegetales y mantienen más B-caroteno en su sangre, tienen un riesgo menor de este cáncer.
Volver Arriba

Cáncer de Hígado
El cáncer de hígado, como el cáncer de estómago, es cerca de 30 veces más común en China que en los Estados Unidos.
También, como el cáncer de estómago, se debe a que existe una proporción 50-100 veces mayor de personas que están "programadas" para tener esa enfermedad, es decir, aquellos que permanecen crónicamente infectados por los virus de hepatitis B ( y probablemente hepatitis C)
Y además, aquellos que comen productos animales y aumentan sus niveles de colesterol sanguíneo relativamente bajos, incurren en un aumento significativo de riesgo de cáncer.
Nosotros tenemos la hipótesis que donde los chinos consuman la dieta típica americana, la proporción de esta enfermedad escalaría astronómicamente hasta las 50-100 veces de aumento por sobre los porcentajes americanos.
Volver Arriba

Cáncer de Pulmón
El cáncer de pulmón, al momento del estudio sobre mortalidad de 1973-75, era modestamente bajo. Sin embargo, desde este tiempo, estos porcentajes han comenzado a aumentar, reflejando por lo tanto, el rápido aumento del uso de productos con tabaco.
Nuestros colegas de la Universidad de Oxford, que han desarrollado cuidadosamente estos datos en particular, estiman que, de los chinos vivos, aproximadamente 50 millones morirán prematuramente por enfermedades relacionadas con el tabaco, si el uso actual continúa.
Volver Arriba

Osteoporosis
Esta enfermedad es mucho menos común en China aunque la ingesta de calcio es mucho menor. Descubrimientos de un estudio complementario del Proyecto China indican que aunque la ingesta de lácteos y huevos puedan aumentar la densidad ósea, no parece ser posible una reducción mayor de la osteoporosis.
Se piensa que la ingesta relativamente baja de proteína animal, el nivel relativamente alto de la actividad física, y la adaptación a las dietas prolongadas con bajo calcio, reducen el riesgo de esta enfermedad que es muy frecuente entre las mujeres post menopáusicas.
Volver Arriba

Grasa Dietaria
La ingesta promedio de grasa dietaria en la China rural en 1983 fue sustancialmente menor que en los Estados Unidos (14% vs. 36% de calorías) pero la diferencia se fue cerrando en un segundo estudio en 1989 (19% vs. 34%). Esta menor ingesta se asoció principalmente con el menor consumo de productos de origen animal.
Uno de los principales descubrimientos fue su significativa correlación de la mortalidad por cáncer de mama por sobre un rango del 6-24% de calorías, aunque nosotros no atribuimos esto estrictamente a la grasa dietaria, per se. Más probablemente, está relacionado con la utilización a lo largo de toda la vida de dietas basadas en alimentos derivados de vegetales.
Volver Arriba

Fibra Dietaria
La ingesta de fibra dietaria fue medida en unas 14 diferentes maneras. La ingesta de fibra dietaria, per se, fue cerca de 3 veces mayor en la China rural.
La mayor parte de la ingesta de fibras constó de granos de cereales, y la reducción consistente en cánceres de colon y de recto se descubrió con altas ingestas de estas diversas fracciones de fibras. Nuestros datos o nos permiten distinguir alguna diferencia entre las asociaciones de fracciones específicas de fibras.
Volver Arriba

Proteína Dietaria
La ingesta promedio de proteínas fue sólo del 65% de la ingesta promedio en los Estados Unidos. Pero, más significativamente, solamente el 10% de la proteína fue proveída por alimentos de origen animal, mientras que en los Estados Unidos, es cerca del 70%. Por lo tanto, sobre la base de ingesta de energía, la ingesta de proteína animal es cerca de 10 veces mayor en los Estados Unidos, por lo tanto, causando diferencias mayores en muchas ingestas de nutrientes.
Probablemente uno de los descubrimientos más significativos es la asociación positiva entre proteína animal con el colesterol sanguíneo (tanto el total como LDL) y la asociación inversa con la proteína vegetal.
También, un aumento en la ingesta de proteína vegetal está asociado con un constante aumento de la estatura corporal (altura) alcanzado durante la adultez. Por lo tanto, una dieta de buena calidad basada en vegetales puede conducir a personas "grandes".
Volver Arriba

Antioxidantes Dietarios
Las principales asociaciones de antioxidantes con riesgos de enfermedad en la China rural son los niveles en sangre de B-caroteno y vitamina C. Las asociaciones más consistentes y significativas demostraron que, mientras más altos sean los niveles de estas vitaminas en la sangre, menores serán los porcentajes de mortalidad por muchos cánceres.
Volver Arriba

Minerales Dietarios
El status nutricional de 10 minerales (Cu, Fe, K, Mg, P, Se, Zn, B, Ca, Na) y 4 metales pesados (As, Cd, Pb, Hg) fueron evaluados tanto por los niveles sanguíneos y/o por excreción urinaria. Probablemente los descubrimientos más notables hasta la fecha sean a) la relación positiva entre el Cu en sangre y muchos cánceres, y b) el sorprendente buen status de Fe (medido de 5 maneras) entre los adultos en China. Tampoco hubo evidencia de un efecto negativo de la alta ingesta de fibras sobre el status del hierro, como fue ampliamente supuesto en los estudios previos. También, una fuerte pero inexplicada asociación existe entre el Cd urinario y cáncer primario de hígado.
Volver Arriba

Calorías Dietarias
La ingesta total de energía en la China rural es cerca de 30% mayor por Kg. de peso corporal que en los Estados Unidos. Este muy sorprendente descubrimiento probablemente se debe más a la mayor actividad física de los chinos, aunque estos datos están referenciados al trabajador chino oficinista promedio.
No se observó una relación particular entre la ingesta de energía con alguna enfermedad, aunque no creemos que la investigación de los efectos de la ingesta de calorías, en aislamiento, sean muy significativos.
Volver Arriba

Crecimiento/Tamaño Corporal/Obesidad
En general, los chinos son más pequeños en estatura que sus contrapartes americanas. Aún así, el aumento en la estatura corporal desde 1953 ha sido remarcablemente similar a Japón, y mayor que el aumento notado en Europa a principios del siglo XX. Los individuos del norte de China son considerablemente más altos que los del sur de China.
La obesidad es mucho menos prevalente en China que en los Estados Unidos, aunque ellos consumen cerca de 30% más de calorías totales.
Volver Arriba

Implicancias
Las directrices contemporáneas de los Estados Unidos sugieren que la ingesta total de grasas debe ser reducida al 30% del total de calorías para el nivel presente de 33-35% (por debajo del 38-40% de hace unos 15-20 años atrás) El aumento del consumo de vegetales, frutas y granos de cereales es recomendable.
Mientras que hay evidencia de que la ingesta de grasas ha disminuido en los años recientes, virtualmente no existe cambio alguno en la ingesta vegetal.
Datos de este estudio en la China rural sugieren que la muy buscada reducción en la incidencia de enfermedades degenerativas crónicas inducida por esta directriz probablemente no se convierta en realidad. En vez de eso, los descubrimientos de este estudio en la China rural indican fuertemente que debe ocurrir un cambio sustancial en los patrones dietarios americanos, desde los alimentos de origen animal a alimentos de origen vegetal, para que exista un cambio substancial en los patrones de incidencia de enfermedades.

Desarrollos Nacionales
Entre los países de bajos ingresos, estos descubrimientos apoyan las políticas de alimentación y agricultura que enfatizan el desarrollo de una variedad de comidas tradicionales basadas en vegetales. El énfasis debe ser dado primariamente al mejoramiento de la distribución de alimentos y programas de preservación, no al desarrollo de una agricultura basado en animales.
Entre los países de mayores ingresos, estos descubrimientos apoyan las políticas de alimentación y agricultura que no enfatizan los sistemas de producción basados en la ganadería.
Para los países en los extremos del espectro económico, la meta es virtualmente la misma. Los programas que impulsan el consumo de una variedad de alimentos de origen vegetal frescos o bien conservados deben ser el resultado, con cada país manteniendo su propia cocina distintiva.
Volver arriba

Costos Sanitarios
Los costos sanitarios pueden ser dramáticamente reducidos donde los ciudadanos opten por dietas vegetales y bajas en grasas. Los porcentajes de enfermedades degenerativas crónicas de alto costo no sólo serán reducidas, sino también hay evidencia creciente de que estas mismas enfermedades pueden ser mejoradas o aún curadas por esta misma dieta.
Volver arriba

Cuidados Alternativos de la Salud
Estos descubrimientos pueden ser considerados como el núcleo de los sistemas alternativos médicos. La dependencia de los tratamientos radicales (fármacos, radiación y cirugía) deberían volverse menos probables, el control de la enfermedad estaría más en manos de los individuos, y el cuidado de los ciudadanos enfermos se apartaría de los profesionales médicos de alto costo.
Volver arriba

2007-07-21

Cancer y alimentos evolutivos y no evolutivos: una lección de proporciones

Ranking: 30%
Confirma el papel de la dieta sobre la aparición y recaída del cáncer, muy lógico desde el punto de vista de la Dieta Evolutiva. Las conclusiones finales son que nuestro organismo es sumamente hábil en aprovechar lo bueno de nuestros alimentos evolutivos, y sumamente débil para soportar los efectos de los alimentos no evolutivos. Asimismo, indica que la alimentación por sí sola no es suficiente para producir un estado de salud total.


Recientemente aparecieron dos llamativas noticias sobre la relación entre alimentos y cáncer. La primera sobre el descubrimiento de que la dieta "occidental", que se caracteriza por ingredientes de carne y dulce, puede implicar un mayor riesgo de sufrir cáncer de mama, según un estudio publicado el 11 de julio de 2007 por la revista Cancer Epidemiology.
La segunda es que una dieta intensiva en frutas, vegetales y fibra no previene la recaída del cáncer de mama, aunque puede reducir dramáticamente la probabilidad de su aparición mientras aporta beneficios adicionales a la salud, según un estudio divulgado en Estados Unidos.
Estas dos noticias, miradas desde la perspectiva de la Dieta Evolutiva, tienen un profundo sentido, y nos hablan del papel de las proporciones según la evolución del cuerpo humano.

Veamos el primer estudio, sobre el aumento del cáncer entre las mujeres que consumen más carne y dulces:



Una investigación señaló que la amenaza de una reaparición del cáncer de mamas fue evidente cuando se comparó la dieta "occidental" con la de mujeres asiáticas que consumen soja y verduras en mayor cantidad.
Esa conclusión confirma la relación denunciada por otros estudios entre la carne y los platos con gran contenido de grasa de la dieta occidental y una mayor incidencia de diversos tipos de cáncer, así como de enfermedades cardíacas y diabetes.
Según los científicos del Centro Oncólogico Fox Chase de Filaldelfia (Pensilvania), la incidencia de cáncer de mama es ahora mayor entre mujeres asiáticas debido a que han comenzado a aumentar su consumo de la dieta "occidental".
En el estudio se analizaron los hábitos de alimentación de unas 3.000 mujeres de Shanghai, la mitad de las cuales sufría cáncer de mama.
Todas explicaron cuáles eran sus platos y alimentos preferidos y se les clasificó en dos grupos.
Uno, partidario de la dieta occidental, consumía carnes rojas, camarones, pescado, caramelos, todo tipo de postres, pan y leche.
El otro, más vegetariano, prefería el "tofu", las verduras, los vegetales, las leguminosas, el pescado y la leche de soja.
Las mujeres post menopáusicas del grupo "occidental" mostraron un 60 por ciento de mayor riesgo de sufrir el tipo más común de cáncer de mama, en comparación con las vegetarianas.
"Notamos un efecto evidente cuando observamos mujeres post menopáusicas excedidas de peso. Parece que existe una interacción entre la dieta carne-azúcar y el sobrepeso", dijo Marilyn Tseng, del Centro Oncólogico Fox Chase y uno de los autores del estudio.
Por otra parte, los científicos no encontraron una vinculación directa, negativa o positiva, entre el cáncer de mama y la dieta caracterizada por el alto consumo de verduras.
Según Lawrence Cheskin, profesor de salud y nutrición en la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, esta es una prueba más de que la dieta está vinculada al cáncer.
"Vemos que existe un aumento en el cáncer, según sea lo que comamos y si somos gordos", agregó.



Ahora, la segunda noticia nos dice que si bien las frutas y las verduras, nuestros alimentos primigenios, es un gran preventivo de la terrible enfermedad, su aumento por sí sólo no nos protege de su reaparición:



"No es una mala noticia como uno piensa a primera vista", dijo la coautora del estudio Cheryl Rock, profesora de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego.
"Este es un estudio antiexageraciones", dijo. "Usted no tiene que pasar su día exprimiéndose y en el mercado del granjero (para mantenerse saludable)".
Las mujeres que comieron al menos cinco raciones de frutas y vegetales al día e hicieron ejercicios seis veces por semana redujeron a la mitad la reaparición de cáncer, dijo Rock.
No hubo mejoras notables entre mujeres que cambiaron su dieta en forma más drástica.
Pero las mujeres que comieron significativamente menos que las recomendadas cinco raciones al día tuvieron un 40% de riesgo de reaparición o nuevo cáncer primario, explicó Rock.
El estudio hizo un seguimiento a 3.088 sobrevivientes de cáncer de mama durante entre seis y 11 años para ver si duplicar la recomendada ingesta de frutas y vegetales, reduciendo la grasa e incrementando las fibras, podría prevenir la reaparición.
La mayoría de las mujeres superaban los 50 años y el 75% ya comía un promedio de cinco raciones de frutas y vegetales antes de que comenzara el estudio.
A la mitad de las mujeres les dieron clases de cocina y consejos telefónicos para ayudarles a adoptar una nueva dieta intensiva. Ellas se preocuparon de incrementar la ingesta de frutas y vegetales a un promedio de 12 raciones al día, cortando considerablemente las grasas y aumentando las fibras.
A la otra mitad se les dijo que siguieran las recomendaciones establecidas por el gobierno norteamericano, que podían ser encontradas en la página web
www.mypyramid.gov.
Ambos grupos habían tenido una tasa de reaparición de cáncer de mama de alrededor de 17% y una tasa de mortalidad de 10%.
Esto fue una mejoría considerable sobre la tasa típica de reaparición de 30%, dijo Rock en una entrevista telefónica.
El estudio no prueba que estas dietas intensivas no sean útiles en el largo plazo, agregó Rock.
"Quizás uno tenga que comenzar de este modo a los 15 (años). Quizás ellas ya habían ido demasiado lejos en sus cambios metabólicos internos", se preguntó.
Los autores examinarán más resultados para ver si las mujeres con un particular perfil genético pueden ser ayudadas por una dieta más intensa, dijo Rock.
"Deseamos mantener en mente que este estudio se refiere sólo a sobrevivientes de cáncer", indicó la investigadora.
"Muchos otros estudios bien diseñados y controlados han mostrado claramente que comer más de cinco frutas y vegetales puede un día hacer grandes diferencias en riesgos de enfermedad al bajar la presión sanguínea y reducir los riesgos de ataques y de enfermedades cardiacas".



¿Que tienen en común estas dos noticias?
Que los buenos efectos de los alimentos evolutivos de los humanos no puede aumentarse más allá de los límites determinados por nuestra necesidad natural, mientras que el mal efecto de los alimentos no evolutivos sí aumentan su malignidad según su proporción.
Es decir, nuestros cuerpos están muy bien adaptados para extraer lo bueno de los alimentos naturales aunque su cantidad sea poca, pero no tiene capacidad de rechazar los malos efectos de los alimentos no naturales, y por lo tanto, allí sí importa la cantidad.
Al comer tan sólo 5 raciones de frutas y verduras diariamente, ya existe un gran efecto saludable en el cuerpo, que aprovechará hasta el máximo los componentes aún no completamente conocidos de los vegetales. Un aumento de estos alimentos más allá de lo necesario no nos causará daño, pero será inútil para aumentar sus efectos positivos.
Pero al someter al cuerpo a substancias artificiales o para los cuales no estamos suficientemente evolucionados (dulces y carnes) simplemente no tenemos defensas, y así nuestro cuerpo es víctima tanto por la calidad como por la cantidad de esos tóxicos.

Una última reflexión sobre el estudio del aumento de frutas y verduras y la reaparición del cáncer es que confirma uno de los postulados de la Dieta Evolutiva en el sentido de que para cambiar al "estado de salud" desde una enfermedad no es suficiente simplemente adoptar los alimentos evolutivos, sino cambiar la entera forma de vivir, que incluye el contacto con la Naturaleza y con los planos sutiles de la existencia.