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2008-05-28

Comer carne no es natural

Por qué los humanos

somos principalmente herbívoros

por Michael Bluejay

Una buena ojeada a los hechos demuestra que los humanos estamos optimizados para comer exclusivamente alimentos vegetales y no carne. Consideremos:

  • Anatomía humana: somos muy similares a los otros herbívoros y drásticamente diferentes de los carnívoros.
  • Longevidad y salud: cuanta más carne comemos, más enfermos nos ponemos. La carne es veneno para nosotros. Es la razón principal por la cual sufrimos enfermedades del corazón, cáncer, diabetes, osteoporosis y todas las demás grandes enfermedades degenerativas. Si comer carne fuera natural, no destruiría nuestra salud.
  • Rendimiento físico: la gente que no come carne tiene mucha más resistencia –tanto si hablamos de atletas profesionales como si no.

Claramente somos capaces de comer carne. Pero esto no quiere decir que sea natural. Se puede vestir a un asno con un vestidito mono y enseñarle cómo hacer trucos de circo, pero que simplemente pueda no quiere decir que sea natural ni que lo tenga que hacer. Cuando digo que comer carne no es natural, simplemente quiero decir que nuestros cuerpos no están optimizados para que sea una parte normal de nuestras dietas, y sufrimos las consecuencias cuando hacemos que lo sea.

El lector carnívoro ya tiene media docena de objeciones a todo esto antes de leer el resto del artículo, y trataré todas estas objeciones específicamente, pero primero dejadme tratarlas en general: uno de los rasgos de la naturaleza humana es querer sentir que lo que estamos haciendo es correcto, adecuado y lógico. Cuando nos encaramos con algo que sugiere que nuestras prácticas corrientes no son las mejores, nos resulta incómodo. Podemos considerar que nuestras opciones pueden no haber sido las mejores, hecho que resulta extremadamente perturbador, o podemos rechazar esta premisa sin considerarla verdaderamente, de manera que no nos tengamos que sentir mal sobre nuestras acciones. Este es el enfoque más cómodo. Y lo hacemos buscando cualquier argumento con el que podamos explicar que es una objeción equivocada, con tal de justificar nuestro comportamiento.

Pensadlo durante un momento: nuestro sentimiento de que nuestras acciones corrientes son correctas no está basado en nuestros argumentos. Más bien, nuestras acciones vienen primero y después salimos con los argumentos para intentar justificar estas acciones. Si fuéramos verdaderamente lógicos, consideraríamos las pruebas primero y después decidiríamos la mejor manera de actuar. Pero a menudo lo hacemos al revés porque es demasiado difícil aceptar que quizá estamos equivocados.

Esto es particularmente cierto cuando hablamos del vegetarianismo. Es bastante fácil de identificar por qué los argumentos antivegetarianos normalmente son pobres y extremos, comparados con otro tipo de discursos. Una persona que nunca sugeriría una cosa tan fantástica como que las plantas piensan y sienten dolor, de repente sacará un argumento como este cuando sienta que su costumbre de comer carne está siendo cuestionada. Es la naturaleza humana.

Unos años antes, yo me encontraba en la misma posición en que probablemente vosotros estáis ahora. Mis hábitos fueron desafiados por un libro que me encontré titulado Hacerse vegetariano. Yo no quería considerarlo seriamente porque quería continuar comiendo carne. Había crecido comiendo y me gustaba. Y había otra razón: había crecido en una pequeña comunidad granjera que criaba y mataba pollos. Aceptar la premisa del libro realmente quería decir que tenía que admitir que quizá no había escogido la mejor opción. Por eso salí con varios argumentos pobres para justificar mi comportamiento. Pero en el fondo sabía que me estaba engañando y que estaba practicando una forma de cobardía intelectual. Cuando consideré los argumentos honestamente, paré de comer animales. De esto ya hace 20 años y ha sido sin duda la mejor decisión que he tomado nunca.

Entonces os desafío: parad de imaginaros motivos por los cuales yo “tengo que estar” equivocado antes de molestaros a leer el resto de este artículo. Leedlo y consideradlo de verdad en vez de intentar encontrar formas de desaprobarlo sin pensar. Ciertamente, podéis continuar sin estar de acuerdo después de haber considerado las pruebas, pero no antes.

La mayoría de lectores carnívoros seguramente sentirán la necesidad de intentar vencerme, al menos dentro de su mente; por lo tanto, consideremos lo que esto comporta: dar más pruebas y mejores para tu posición. No se gana la discusión aportando una sola idea, como parece que creen la mayoría de los lectores que me escriben. Las pruebas a favor de una dieta vegetal para los humanos son claras, convincentes y contundentes. Hay algunas pruebas para el otro bando, evidentemente, pero no son ni mucho menos tan convincentes. Lo que quiero decir es que, si hay 30 puntos fuertes a favor, y salís con uno o dos en contra, ¿cuál es la mejor posición? Lo menciono porque la gente que me escribe sobre este artículo parece que crea que quien da menos puntos ha presentado el caso más convincente. De alguna forma, parece que creen que todas las pruebas que presento se volatilizan cuando ellos dan su argumento solitario, como por ejemplo que los humanos tenemos dientes caninos. Por favor, no caigáis en esta trampa.

De una forma gráfica, funciona así:

Pruebas de que los humanos somos herbívoros naturales

Pruebas de que los humanos no somos herbívoros

Muchos creen que utilizar la minoría de pruebas de la parte roja hace que su posición sea indiscutible. Pero no es así. La única forma de hacer la posición indiscutible es hacer la parte más grande. Mucho más grande.

Pero los humanos, ¿no hemos comido siempre carne?

La gente enfadada que me escribe siempre insiste: “Pero los humanos siempre hemos comido carne!”. No se me ocurre un mejor ejemplo de un caso en que la gente piensa que una cosa es cierta simplemente porque da por supuesto que lo es. Todos crecimos pensando que nuestros antepasados eran carnívoros, pero ¿de dónde hemos sacado esta idea? ¿Es cierto simplemente porque es parte de nuestra conciencia colectiva? Y lo más importante: ¿Qué dicen las pruebas al respecto?

John A. McDougall, doctor en medicina, quizá el experto con más conocimiento sobre la relación entre dieta y enfermedades, asegura que nuestros antepasados primitivos, de hace como mínimo cuatro millones de años, seguían dietas casi exclusivamente vegetales. Muchos otros científicos creen que los humanos primitivos eran mayormente vegetarianos. (Ved los artículos de Grande & Leckie y Derek Wall.) Esto es importante porque, mientras que los pueblos prehistóricos cazaban animales, este es un desarrollo relativamente reciente dentro del largo período de la existencia humana. Ciertamente, no es tiempo suficiente como para que nos hayamos adaptado mediante la evolución. Aquí hay una prueba: los maasai de Kenya, que todavía tienen una dieta alta en carne de caza, tienen la peor esperanza de vida del mundo. (Fuhrman)

Hay otro hecho importante nunca reconocido por los defensores de la carne: los humanos actuamos por idea más que por instinto. Los otros animales están programados para saber qué es la comida. Nosotros no. Para nosotros, es un comportamiento aprendido. O, en otros casos, comportamiento supuesto. Podemos escoger qué queremos comer aunque sea contrario a la buena salud, tal como millones de personas están demostrando cada día cuando comen en el McDonald's. Si nuestros antepasados comían carne, simplemente estaban siendo humanos y escogiendo más que actuando por instinto. Pensadlo: ¿Realmente creéis que los hombres de las cavernas eran verdaderos expertos en nutrición? Si es así, ¿qué otras decisiones importantes sobre vuestra vida pondríais en manos de un hombre de las cavernas?





Qué significa ser omnívoro

No hay duda de que los humanos somos capaces de digerir carne. Pero el simple hecho de que podamos digerir animales no quiere decir que lo tengamos que hacer, o que sea bueno para nosotros. Podemos digerir cartón, pero esto no quiere decir que lo tengamos que hacer.

Si las pruebas demuestran que nuestra anatomía favorece la digestión de comidas vegetales y tenemos más salud cuando ingerimos menos comidas animales, ¿qué hacemos con el hecho de que somos capaces de comer animales? Es sencillo: tenemos la habilidad de comer una amplia variedad de comidas como mecanismo de supervivencia. El hecho de que podamos comer casi de todo, incluyendo la carne, es muy práctico desde el punto de vista biológico. Pero que seamos capaces no quiere decir que estemos diseñados para hacerlo. La prueba de esto es que nuestra biología es similar a la de los otros herbívoros, y, cuantos más alimentos animales incorporamos a nuestras dietas, más lo sufre nuestra salud. De hecho, es bastante engañoso afirmar que los humanos somos carnívoros por naturaleza teniendo en cuenta lo mal que nos va cuando lo somos.

McDougall cuenta cómo la habilidad de digerir comidas animales no hirió nuestra supervivencia como raza, aunque nos lo hace pagar con la duración de nuestra vida:

"Indudablemente, todas estas dietas [que contienen carne] fueron adecuadas para mantener el crecimiento y la vida en una época de reproducción exitosa. Para tener y criar descendencia, sólo es necesario que vivas de 20 a 30 años y, casualmente, la esperanza de vida media de esta gente era precisamente esta. Las pocas poblaciones de cazadores-recolectores que han sobrevivido hasta el siglo XXI están confinadas a las regiones más remotas de nuestro planeta, como el Ártico y las selvas de América del Sur y de África, unos de los lugares más desafiantes para sobrevivir. Su esperanza de vida también se limita de 25 a 30 años y la mortalidad infantil es del 40% al 50%. Las sociedades de cazadores-recolectores afortunadamente sobrevivieron, pero, considerando su ardua lucha y la corta duración de su vida, yo no las situaría entre las sociedades más exitosas.”

Finalmente, nuestra fisiología es mucho más similar a la de los otros herbívoros que a la de los verdaderos omnívoros, como veremos a continuación.

Considerando a los otros primates

Nuestros parientes más cercanos son los primates. Ellos nos dan pistas sobre nuestra dieta ideal porque nuestra anatomía es muy similar a la suya. Muy pocos de ellos comen una cantidad significativa de animales; y los que lo hacen normalmente lo que comen son insectos y no vacas, cerdos o pollos. Jane Goodall, famosa por su extenso estudio sobre los simios mientras vivía con ellos, descubrió que era muy extraño que los primates que observaba comieran otros animales. Los críticos se aferran al hecho de que Goodall descubrió que los primates ocasionalmente comen carne. Pero aquí la palabra clave es ocasionalmente. Si comiéramos carne de forma tan infrecuente como los otros primates, tendríamos una salud mucho mejor. A la misma Goodall aparentemente no la impresionó que los primates comieran carne ocasionalmente: Jane Goodall es vegetariana.

¿Cómo es de insignificante el consumo de animales de los otros primates? Este artículo de Harvard sobre los hábitos alimentarios de los primates contiene un gráfico de barras de todas las cosas que comen los chimpancés y los monos (Figura 3), y la carne ni siquiera se encuentra. Lo que hacen es comer fruta, semillas, hojas, flores y medula. Hay una categoría llamada "Miscelánea", que para la mayoría de especies sube a menos del 5% de la dieta, y para los chimpancés y los monos de cola roja a menos del 1%. El Zoo de Honolulu da una figura ligeramente más alta, diciendo que el consumo no vegetal es el 5% de la dieta de un chimpancé, pero esto incluye su alimento no vegetal principal: las termitas. En cualquier caso, su dieta es de al menos un 95% vegetal.

Este hecho saca a la luz otro punto: la gente que me grita histéricamente que los chimpancés son omnívoros, aparte de ignorar que el consumo de carne de los chimpancés es tan pequeño que es virtualmente inexistente, nunca reconocen que los alimentos no vegetales que comen estos animales no son lo mismo que comen los humanos. Los chimpancés no comen animales de ganado y pollos. Y los humanos no comemos termitas. La idea de que la dieta americana, cargada de carne, se puede justificar por el hecho de que los chimpancés puedan comer un 5% de alimentos no vegetales, que no incluye animales de ganado o pollos y se compone básicamente de termitas, es bastante estúpida.

Utilicemos la figura del artículo de Harvard en referencia a los chimpancés y redondeémosla a un generoso 1%. Si fuera carne de buey –que no lo es- ¿cuánta carne de buey sería? Aproximadamente 1/3 de una onza, o 1/50 de una libra. Esto es aproximadamente 1/7 de una zanahoria media. Sí, aquí tenéis el "omnivorismo" demoledor de los chimpancés.

Considerad también que, aunque los primates coman carne escasamente, puede ser que también sea porque son inteligentes y, como los humanos, son capaces de escoger, de actuar fuera del instinto. Como otros autores lo han expresado, "Mientras que se sabe que los chimpancés matan, este comportamiento no es necesariamente dietético sino ritualista."

Eugene Khutoryansky, que cree que comer carne es natural, advierte igualmente que las implicaciones de esto tendrían que darnos que pensar:

Comer carne es ciertamente natural en el sentido de que hay otros animales que también lo hacen. De hecho, a veces lo hacen hasta nuestros parientes vivos más próximos, los chimpancés. Sin embargo, hay muchas otras cosas que también son naturales. Por ejemplo, los chimpancés machos a veces violan a las hembras de su tribu. Los chimpancés machos a veces hacen la guerra organizada contra otras tribus contra las cuales compiten por el territorio. Un chimpancé macho, en un momento de rabia, a veces coge a un bebé próximo y le aplasta el cráneo contra una roca. Y los chimpancés alguna vez comen carne, y alguna vez practican el canibalismo, aunque haya comida abundante de otras fuentes.

Por lo tanto, comer carne ciertamente es absolutamente natural. Sin embargo, el hecho de que sea natural no implica que sea éticamente permisible. Si creyéramos que comer carne es éticamente permisible simplemente porque hay otros animales que también lo hacen, esto implicaría que no es incorrecto violar, practicar el canibalismo o el infanticidio, hechos que ocurren de manera rutinaria en el reino animal.

Los humanos no tenemos el deseo de comernos animales enteros

A los verdaderos carnívoros les entusiasma la idea de comerse los animales de presa enteros cuando los ven. A los humanos no. Nos interesa comer las partes del cuerpo sólo porque han sido separadas del animal original y procesadas, y porque hemos crecido comiéndolas, hecho que lo hace parecer perfectamente normal. Es sorprendente. Es sorprendente cuánta desconexión hemos sido capaces de aprender sobre la diferencia entre los animales y la comida. Tal como GoVeg lo explica:

Mientras que a los carnívoros les gusta matar animales y comer su carne cruda, cualquier humano que matara un animal con sus manos y se comiera su cuerpo crudo sería considerado un trastornado. A los animales carnívoros les excita el olor de sangre y la emoción de la caza. A la mayoría de los humanos, por otro lado, les repugna la visión de carne cruda y no pueden tolerar oír los gritos de los animales cuando los están destripando y matando. La sangrante realidad de comer animales es innatamente repulsiva para nosotros, más constatación de que no estamos hechos para comer carne.

Pregúntate: Cuando ves animales muertos al lado de la carretera, ¿estás tentado de parar e ir a tomar un bocado? ¿Te hace salivar la visión de un pájaro muerto? ¿Sueñas despierto que matas vacas con tus manos y te las comes crudas? Si has contestado "no" a todas estas preguntas, ¡felicidades! Eres un herbívoro humano normal, te guste o no. Los humanos sencillamente no fuimos hechos para comer carne. Los humanos no tenemos ni las características físicas de los carnívoros ni el instinto que los conduce a matar animales y devorar sus restos crudos.

Comparando los humanos con otros animales

La fisiología humana es sorprendentemente similar a la de los otros herbívoros y considerablemente diferente a la de los carnívoros. Es revelador que, en ninguna de las horribles misivas que han enviado los lectores para discutir conmigo, nunca niegan los datos de la tabla siguiente. Sencillamente piensan que el hecho de exponer algún otro punto (por ejemplo, que los humanos tenemos dientes caninos) de alguna forma elimina los datos más convincentes de la tabla.

La tabla siguiente está extraída de un libro mencionado al final.

Carnívoro

Herbívoro

Humano

tiene garras

no tiene garras

no tiene garras

no tiene poros en la piel; transpira a través de la lengua para enfriar el cuerpo

transpira a través de

millones de poros en la piel

transpira a través de

millones de poros en la piel

tiene los dientes de delante afilados y puntiagudos para desmenuzar la carne

no tiene los dientes de delante afilados y puntiagudos

no tiene los dientes de delante afilados y puntiagudos

no tiene muelas planas en la parte de atrás

para triturar la comida

tiene muelas planas en la parte de atrás

para triturar la comida

tiene muelas planas en la parte de atrás

para triturar la comida

glándulas salivales pequeñas en la boca (no necesarias para predigerir cereales o fruta)

glándulas salivales bien desarrolladas, necesarias para predigerir cereales y fruta

glándulas salivales bien desarrolladas, necesarias para predigerir cereales y fruta

saliva ácida; sin la enzima ptialina para predigerir cereales

saliva alcalina; mucha ptialina para predigerir cereales

saliva alcalina; mucha ptialina para predigerir cereales

ácido clorhídrico fuerte en el estómago para digerir los músculos duros de los animales, huesos, etc.

ácido del estómago 20 veces más flojo que el de los carnívoros

ácido del estómago 20 veces más flojo que el de los carnívoros

tracto intestinal sólo 3 veces la longitud del cuerpo, para que la carne, en rápida descomposición, pueda salir del cuerpo rápidamente

tracto intestinal unas cuantas veces la longitud del cuerpo (las comidas vegetales se descomponen lentamente, y, por lo tanto, pueden estar bastante tiempo pasando por el cuerpo)

tracto intestinal unas cuantas veces la longitud del cuerpo

Carnívoros

Los animales carnívoros, incluyendo el león, el perro, el lobo, el gato, etc., tienen muchas características únicas que los alejan de todos los otros miembros del reino animal. Todos ellos tienen un sistema digestivo muy simple y corto –sólo tres veces la longitud de sus cuerpos. Esto es porque la carne se descompone muy rápidamente, y los productos de esta descomposición envenenan con rapidez la corriente sanguínea si se quedan demasiado tiempo dentro del cuerpo. Por esto se desarrolló un tracto digestivo corto, para permitir la expulsión de las bacterias putrefactivas de la carne en descomposición, y estómagos con diez veces el ácido clorhídrico de los animales no carnívoros (para digerir tejido fibroso y huesos). Los animales carnívoros que cazan en el fresco de la noche y duermen durante el día cuando hace calor no necesitan glándulas sudoríparas para enfriar sus cuerpos; por lo tanto, no transpiran a través de la piel sino con la lengua. Por otro lado, los animales vegetarianos, como la vaca, el caballo, la cebra, el ciervo, etc., pasan mucho tiempo al sol recogiendo la comida y transpiran libremente a través de la piel para enfriar el cuerpo. Pero la diferencia más significativa entre los carnívoros naturales y los otros animales son sus dientes. Junto con las garras afiladas, todos los carnívoros, debido a que tienen que matar principalmente con los dientes, tienen unas mandíbulas fuertes y unos dientes caninos alargados y puntiagudos para perforar piel dura, clavarse y lacerar carne. No tienen muelas (dientes planos de atrás), que los animales vegetarianos necesitan para triturar la comida. Contrariamente a los cereales, la carne no se tiene que masticar en la boca para predigerirla; se digiere principalmente en el estómago y los intestinos. Un gato, por ejemplo, prácticamente no puede masticar.

Herbívoros

Los animales que comen hierba y hojas (el elefante, la vaca, la oveja, la llama, etc.) viven de la hierba y otras plantas, muchas de las cuales son gruesas y voluminosas. La digestión de este tipo de comida empieza en la boca con la enzima ptialina en la saliva. Estas comidas se tienen que masticar bien y se tienen que mezclar meticulosamente con la ptialina para triturarlas bien. Por este motivo, los animales que comen hierba y hojas tienen 24 dientes “molares” especiales y un ligero movimiento de un lado a otro para triturar la comida, en contraposición al movimiento exclusivo de arriba abajo de los carnívoros. No tienen garras ni dientes afilados; beben sorbiendo el agua, en contraposición a los carnívoros, que lo hacen lamiéndola. Puesto que no comen alimentos que se descomponen rápidamente como los carnívoros, y puesto que sus alimentos pueden estar más tiempo circulando por el cuerpo, tienen unos sistemas digestivos mucho más largos –intestinos de diez veces la longitud del cuerpo. Curiosamente, unos estudios recientes han demostrado que una dieta carnívora tiene efectos extremamente perjudiciales para estos comedores de hierba y hojas. El Dr. William Collins, científico del Centro Médico Maimonedes de Nueva York, descubrió que los animales carnívoros tienen una “capacidad casi ilimitada de asimilar grasas saturadas y colesterol”. Si se añade diariamente media libra de grasa animal a la dieta de un conejo durante un período de tiempo largo, al cabo de dos meses sus vasos sanguíneos quedan cubiertos de grasa y se desarrolla la grave enfermedad llamada arteriosclerosis. El sistema digestivo humano, como el del conejo, tampoco está diseñado para digerir carne, y cuanta más comemos, más enfermos nos ponemos, tal como veremos más tarde.

Los comedores de fruta incluyen principalmente los simios antropoides, los antepasados animales inmediatos de la humanidad. La dieta de estos simios consiste principalmente en fruta y frutos secos. Su piel tiene millones de poros para sudar y también tienen molares para triturar y masticar la comida; tienen la saliva alcalina y, como en el caso de los comedores de hierba y hojas, contiene ptialina para la predigestión. Tienen los intestinos extremamente enrevesados y de doce veces la longitud de su cuerpo, para la digestión lenta de fruta y verdura.

Seres humanos

Las características de los humanos son desde todos los puntos de vista como las de los comedores de fruta, muy similares a las de los comedores de hierba y muy diferentes a las de los carnívoros, tal como se demuestra claramente en la tabla de arriba. El sistema digestivo humano, la estructura de dientes y mandíbulas y las funciones corporales son completamente diferentes a los de los animales carnívoros. Como en el caso del simio antropoide, el sistema digestivo humano tiene doce veces la longitud del cuerpo; nuestra piel tiene millones de poros minúsculos para evaporar agua y enfriar el cuerpo con el sudor; bebemos agua por succión como todos los otros animales vegetarianos; la estructura de nuestros dientes y mandíbulas es vegetariana; y nuestra saliva es alcalina y contiene ptialina para la predigestión de cereales. Claramente, los seres humanos no somos carnívoros por fisiología –nuestra anatomía y nuestro sistema digestivo demuestran que tenemos que haber evolucionado durante millones de años viviendo de fruta, frutos secos, cereales y verdura.

Además, es obvio que nuestros instintos naturales no son carnívoros. La mayoría de personas dejan que otras personas les maten la carne y les repugnaría tener que hacerlo ellos mismos. En vez de comer carne cruda como hacen todos los animales carnívoros, los humanos hierven la carne, la cuecen o la fríen y la disfrazan con todo tipo de salsas y especias para que no se parezca nada a su estado crudo. Un científico lo explica de esta forma: “Un gato salivará con deseo hambriento con el olor de un trozo de carne cruda, pero no lo hará de ninguna manera con el olor de fruta. Si el hombre se pudiera deleitar con el hecho de tirarse sobre un pájaro, arrancar sus miembros todavía vivos con los dientes y chupar su sangre caliente, se podría llegar a la conclusión que la naturaleza lo ha dotado de un instinto carnívoro. Por otro lado, un racimo de exquisitas uvas le hace la boca agua, e incluso sin tener hambre comerá fruta porque es tan sabrosa.”

Los científicos y los naturalistas, incluido el gran Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución, están de acuerdo que los primeros humanos eran comedores de fruta y verdura y que durante la historia nuestra anatomía no ha cambiado. El gran científico sueco von Linné afirma: “La estructura externa e interna del hombre, comparada con la de los otros animales, evidencia que la fruta y la verdura suculenta constituyen su alimento natural.”

Por lo tanto, es bien claro a partir de los estudios científicos que fisiológicamente, anatómicamente e instintivamente el hombre es perfectamente apto para una dieta con fruta, verdura, frutos secos y cereales. Esto se encuentra resumido en la tabla de arriba.

de What's Wrong with Eating Meat,
de Barbara Parham, ©Ananda Marga Publications, 1979

Tal como dijo otro autor, “El cuerpo humano no fue diseñado para apresar o comer animales. No tienes garras. Tus dientes no desgarran la carne. Tu boca no puede herir seriamente ni está hecha para dar un buen mordisco a una víctima luchadora como pueden hacer los carnívoros. No eres apto para correr rápido y atrapar presas. Los carnívoros tienen los reflejos lo bastante rápidos para emboscar o adelantar una víctima. Tú no. Prueba de atrapar un cerdo o un pollo con las manos desnudas; observa qué pasa.”

"Pero, ¿y los dientes caninos y la visión binocular?"

Es parte de nuestra conciencia colectiva que tenemos “dientes caninos” y esto “demuestra” que somos carnívoros. Pero la verdad es que este argumento no podría ser más flojo.

Los llamados “dientes caninos” de los humanos son diferentes a los dientes caninos de los caninos reales, que son realmente largos y puntiagudos. Nuestros dientes no son en absoluto como los suyos. De hecho, otros animales vegetarianos (como los gorilas y los caballos) tienen los mismos dientes llamados “caninos”.

En general, nuestros dientes se parecen a los de los herbívoros mucho más que a los de los carnívoros. Por ejemplo, tenemos dientes molares (los herbívoros tienen, los carnívoros no). Probad de encontrar un diente de tipo humano en la boca de vuestro gato. Nuestros dientes también se pueden mover de un lado a otro para triturar, igual que los de los otros herbívoros, y completamente diferente a los de los carnívoros. Las mandíbulas que tienen sólo se mueven arriba y abajo.

Mi cita preferida cuando alguien sacó la racionalización canina en un tablero de mensajes: "¡Hola Julia! ¿Hemos evolucionado con dientes caninos? Me gustaría verte atrapar un buey y despedazarlo con estos incisivos feroces."

Lo que encuentro divertido es cómo el argumento de los dientes es tan importante para los defensores de la carne cuando hablan sobre los dientes caninos, y después, tan pronto como descubren que nuestros dientes son mucho más similares a los de los herbívoros que a los de los carnívoros, y por lo tanto la consideración de los dientes sugiere que estamos diseñados para ser herbívoros, de repente qué tipo de dientes tenemos ya no es tan importante para ellos al fin y al cabo.

Otros han argumentado que los depredadores tienen los ojos delante de la cabeza para la visión binocular, mientras que los animales de presa tienen los ojos a los lados, hecho que indica que nosotros caemos en el campo de los depredadores. Esto ignora el hecho de que los animales a los cuales somos más similares –los otros primates- tienen ojos delante de la cabeza y son casi exclusivamente vegetarianos. También es importante recordar lo que he dicho al principio de este artículo: ciertamente, hay pruebas en los dos bandos de este debate, pero la preponderancia de las pruebas demuestra claramente que lo que es adecuado es que seamos herbívoros casi exclusivamente.

"No tienes en cuenta la evolución."

Por supuesto que no. Cualquiera que declare que hemos evolucionado por comer carne a través de habilidades de caza recientemente desarrolladas sólo demuestra de qué forma tan pobre entiende la evolución, que sucede en un período de tiempo mucho más largo. Aparte, si realmente hubiéramos evolucionado para comer carne, no nos mataría, que es el tema siguiente…

Si la carne fuera tan buena para nosotros, no nos mataría

Las pruebas médicas son contundentes e indiscutibles: Cuantas más comidas animales comemos, más enfermedades del corazón, cáncer, diabetes y otras enfermedades degenerativas sufrimos. Esto se ha demostrado exhaustivamente sin ningún tipo de duda. Si fuera natural que comiéramos estos alimentos, no nos matarían. El hecho de que se pueda recuperar la salud dejando la carne y los lácticos es una prueba fuerte de que no tendríamos que haber ingerido estos alimentos en primer lugar.

Dean Ornish fue la primera persona que demostró que las enfermedades del corazón se pueden revertir, y lo hizo alimentando a sus pacientes con una dieta vegetariana. John McDougall también ha escrito exhaustivamente sobre cómo los alimentos animales causan enfermedades y cómo la gente puede recuperar su salud comiendo vegano. El apreciado T. Colin Campbell supervisó el estudio más masivo sobre la relación entra dieta y enfermedad, el China Study, que el New York Times llamó "el grand prix de la epidemiología". Sus conclusiones son las mismas que las de los otros expertos: no estamos diseñados para comer alimentos animales porque enfermamos cuando lo hacemos.

El rendimiento humano es más alto con las dietas libres de carne

Los atletas vegetarianos y veganos están en el pináculo de sus deportes. Carl Lewis, el corredor, ganó nueve medallas de oro olímpicas. Lewis dice que tuvo su mejor rendimiento como atleta después de adoptar una dieta vegana.

Andreas Cahling, el culturista famoso, también es vegano. Ídem para el antiguo Mr. USA y Mr. America, Jim Morris. (Ved también el Yahoo video del 2007 de Morris, que ahora tiene 72 años, es tan entusiasta como siempre y todavía confía plenamente en la dieta vegana.)

Ruth Heidrich, una triatleta Ironman y corredora de maratones vegana, ha ganado más de 700 trofeos de primer lugar y ha conseguido unos cuantos récords de rendimiento. También se la llamó Una de las 10 mujeres más en forma de Norteamérica.

Aquellos que se opondrían diciendo que la mayoría de primeros atletas comen carne se pueden felicitar por no entenderlo. El hecho es que la mayoría de los occidentales comen carne, porque todos hemos crecido pensando que es bueno para nosotros y nos gusta. Así, por supuesto que la mayoría de atletas comen carne, porque sencillamente son humanos. Estos atletas rinden bien a pesar de sus dietas, no gracias a ellas, e indudablemente rendirían todavía más si comieran menos alimentos animales. Y mientras que es difícil obtener estadísticas fiables, no hay duda de que los atletas en general se han ido moviendo hacia el vegetarianismo en grandes números durante los últimos veinte años.

John Robbins escribió en Diet for a New America sobre cómo los vegetarianos tienen mucha más resistencia y aguante que los que comen carne:

En Yale, el Profesor Irving Fisher diseñó una serie de pruebas para comparar la resistencia y fuerza de los carnívoros con la de los vegetarianos. Seleccionó hombres de tres grupos: atletas carnívoros, atletas vegetarianos y sedentarios vegetarianos. Fisher comunicó los resultados de su estudio en el Yale Medical Journal. Sus descubrimientos no parece que den mucha credibilidad a los prejuicios populares que consideran que la carne es una constructora de fuerza.

"De los tres grupos comparados, los que comían carne demostraron bastante menos resistencia que los que se abstenían (vegetarianos), incluso cuando estos últimos llevaban una vida sedentaria."

En general, la puntuación media de los vegetarianos estaba por encima del doble de la puntuación media de los que comían carne, aunque la mitad de los vegetarianos era gente sedentaria, mientras que todos los que comían carne de la prueba eran atletas. Después de analizar todos los factores que podían estar relacionados con los resultados, Fisher llegó a la conclusión que:

"...la diferencia de resistencia entre los que comían carne y los que se abstenían (era debida) completamente a la diferencia de dieta… Hay pruebas contundentes de que una dieta sin carne es propicia para la resistencia."

Un estudio comparable fue hecho por el Dr. J. Ioteyko de la Academia de Medicina de París. El Dr. Ioteyko comparó la resistencia de los vegetarianos y los carnívoros de todos los tipos en varias pruebas. Los vegetarianos sacaron una media de dos o tres veces más resistencia que los que comían carne. Y, todavía más remarcable, sólo estuvieron una quinta parte del tiempo para recuperarse del agotamiento comparado con sus rivales carnívoros.

En 1968, un equipo de investigadores daneses hizo una prueba a un grupo de hombres con varias dietas, utilizando una bicicleta estacionaria para medir su fuerza y resistencia. Se los alimentó con una dieta mixta de carne y verdura durante un período de tiempo y después se les hizo una prueba con la bicicleta. El tiempo medio que podían pedalear antes que los músculos les fallaran era de 114 minutos. Más adelante, estos mismos hombres fueron alimentados con una dieta alta en carne, leche y huevos durante un período similar y entonces se les volvió a hacer una prueba con las bicicletas. En la dieta alta en carne, su tiempo pedaleando antes del fallo muscular bajó drásticamente –a una media de sólo 57 minutos. Después, estos mismos hombres se cambiaron a una dieta estrictamente vegetariana, compuesta de cereales, verdura y fruta, y luego se les hizo la prueba con las bicicletas. La falta de productos animales no pareció que afectara su rendimiento –pedalearon una media de 167 minutos.

Siempre y en todos los lugares donde se han hecho pruebas de este tipo, los resultados han sido similares. Esto no da mucho apoyo a la supuesta asociación de la carne con la fuerza y la resistencia.

Unos médicos belgas compararon sistemáticamente el número de veces que los vegetarianos y los carnívoros podían apretar un medidor de agarre. Los vegetarianos ganaron considerablemente con una media de 69, mientras que los carnívoros sólo llegaron a una media de 38. Como en todos los otros estudios que han medido el tiempo de recuperación de los músculos, en este caso los vegetarianos también se recuperaron de la fatiga mucho más rápidamente que los carnívoros.

Conozco muchos otros estudios en la literatura médica que explican descubrimientos similares. Pero no conozco ni uno que haya llegado a unos resultados diferentes. Como resultado, confieso que se me ha hecho bastante difícil escuchar seriamente a la industria de la carne proclamando orgullosamente que “la carne da fuerza” ante las pruebas contundentes de que es al contrario.

(más de este libro)

Resumen

  • La anatomía humana es mucho más similar a la de los herbívoros que a la de los carnívoros.
  • El consumo de carne provoca incuestionablemente enfermedades del corazón, cáncer, diabetes, osteoporosis y todas las otras enfermedades degenerativas.
  • El rendimiento físico es superior con las dietas vegetales.
  • Dar un punto insignificante en contra no invalida por arte de magia todas las otras pruebas sin más.

No es necesario discutirlo.

Si lo veis de otra forma, simplemente estemos de acuerdo con no estar de acuerdo. He recibido una tonelada de e-mails sobre este tema, ninguno de ellos iluminador, la mayoría mal escritos, y sencillamente no tengo el tiempo ni las ganas de debatirlo con todo el mundo que lo quiere discutir conmigo. Y creedme: he oído todos los argumentos posibles. (Paré de oír nuevos argumentos hace aproximadamente 19 años.) Si sentís vuestra posición con tanta intensidad que lo tenéis que hacer saber sea como sea, entonces haced lo mismo que hice yo: cread vuestra propia página web exponiendo vuestros puntos de vista. Podéis estar seguros de que no os escribiré para discutir sobre lo que habéis escrito.

Gracias por leerlo.

-MBJ

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Más sobre cómo la fisiología humana favorece una dieta vegetal: http://www.goveg.com/

Qué causó el desarrollo del cerebro humano

Algunos escritores aseguran que lo que provocó el cambio evolutivo que nos dio una inteligencia excepcional fue el hecho de que los primeros humanos introdujeran la carne en sus dietas (qué lástima que el hecho de comer carne no haya proporcionado el mismo beneficio a carnívoros como los lobos y los leones, ¿eh? Todavía siguen encallados con aquellos cerebros pequeñitos.) Es una teoría interesante, pero, aparte del hecho de que no es mucho más que una conjetura e imposible de probar, lo que es más importante es que no podría ser más irrelevante en referencia a la tesis de mi artículo. Incluso en el caso de que la introducción de pequeñas cantidades de carne en la dieta de los humanos hubiera causado una chispa evolutiva, esto es completamente diferente de lo que nuestros cuerpos están optimizados para comer. Tal como digo arriba, si la carne fuera tan natural, comer no nos mataría y los vegetarianos no tendrían una resistencia superior.

Del mismo modo, se ha dado el argumento exactamente contrario: que fue nuestra dieta basada en vegetales la responsable de la chispa evolutiva. “Desarrollar una memoria mejor para la localización exacta de los árboles preferidos, las rutas más cortas entre ellos y un programa sobre cuándo era más probable que tuvieran fruta debió favorecer definitivamente la supervivencia.” (Grande & Leckie) De hecho, el ayudante del profesor de mi clase de nutrición, después de conseguir el doctorado, escribió un libro diciendo que nuestra chispa evolutiva fue causada por el hecho de empezar a cocer féculas, como las patatas, en vez de comerlas crudas. Evidentemente, esto es una conjetura, igual que la idea de que fue la carne que nos hizo listos. Pero la existencia de estas opiniones académicas contrarias sirve para demostrar que la idea de que la carne nos hizo listos no es extensamente considerada un hecho, ni mucho menos.

Traducido de: http://michaelbluejay.com/veg/natural.html


2006-12-15

La inteligencia y el vegetarianismo estan relacionados cientificamente



Ranking: 30%
Confirma que la evolución de la inteligencia está relacionada con el vegetarianismo preponderante de nuestra evolución, así como el vegetarianismo evolucionado de nuestro futuro.

¡Al fin van descubriendo científicamente que hay una relación directa entre mayor inteligencia y vegetarianismo!


A este estudio debería seguirle otra: el aumento del IQ de las personas al convertirse en vegetarianas. Es seguro que esto sucede.


Este descubrimiento bien puede ser un síntoma de la mutación uraniana de la humanidad.

A medida que los uranianos vayan siendo más numerosos, impulsarán el vegetarianismo, el yoga, el ecologismo, y demostrarán que son más sanos, más inteligentes y más compasivos que el modelo "normal" de la población.


Artículo original:

Niños inteligentes, más propensos a ser vegetarianos: informe

LONDRES (Reuters) - Los niños con un elevado coeficiente intelectual (CI) son más propensos a convertirse en vegetarianos cuando crecen, según un informe publicado el viernes.

El estudio realizado en Gran Bretaña, que incluyó a más de 8.000 hombres y mujeres de 30 años cuyo CI fue medido cuando tenían 10 años, mostró que cuanto más elevado era el coeficiente intelectual más posibilidades había de que se volvieran vegetarianos.

"Las personas que son más inteligentes de pequeñas, y que obviamente mantienen esa inteligencia cuando tienen 30 años, fueron más propensas a ser vegetarianas que aquellas menos inteligentes," dijo la doctora Catherine Gale, epidemióloga de la University of Southampton en Inglaterra.

La experta añadió que los hallazgos, publicados en la edición en internet de British Medical Journal, coincidían con otros estudios que mostraron que las personas más inteligentes tienden a comer de forma más saludable y a hacer más ejercicio.

"Hay muchas evidencias que relacionan el vegetarianismo con un riesgo menor de enfermedad cardíaca. Los vegetarianos tienden a registrar presión arterial más baja, niveles más bajos de colesterol y un riesgo menor de morir de enfermedad coronaria," añadió Gale.

Por cada incremento de 15 puntos en los niveles de coeficiente intelectual, la probabilidad de ser vegetariano creció un 38 por ciento. Incluso después de adaptarlo a factores como la clase social y la educación, la relación siguió siendo consistente.

Más del 33 por ciento de los hombres y mujeres que participaron del estudio se describieron como vegetarianos pero dijeron que comían carne blanca, como la del pollo y pescado.

En tanto, sólo el 4 por ciento eran vegetarianos estrictos y apenas el 2,5 por ciento eran personas que no consumen ningún producto animal, incluidos huevos y productos lácteos.





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2006-10-04

Las proteinas animales, ¿engordan?

Viviendo una Vida Vegetariana: Cuatro Historias





Ranking: 10%
Confirma que la carne no es bien soportada por nuestro organismo en múltiples sentidos, causando daño a través de combinaciones curiosas y desconocidas.

La Asociación Dietética Americana dice que las dietas vegetarianas ofrecen un buen número de beneficios nutricionales, como por ejemplo:

  • Menores niveles de grasas saturadas, colesterol y proteínas animales.

  • Niveles más altos de carbohidratos, fibras, magnesio, potasio, folatos y antioxidantes (tales como la vitamina C y E, y fitoquímicos) son obtenidos de una dieta vegetariana.

  • Los estudios también muestran que leche materna de una madre vegetariana tiene signicativos niveles menores de residuos de pesticidas que la leche materna de una no vegetariana.

Estos son algunos de los datos que se han hecho populares luego del cambio de actitud de la comunidad científica sobre el vegetarianismo, y que son causa parcial de la adopción creciente de esta dieta en todo el mundo, pero ¿por qué adoptan el vegetarianismo-veganismo las personas que no lo hacen por estas razones científicas?

Las siguiente cuatro historias nos cuentan algo sobre eso. Pero además, si prestamos atención, en tres de ellas veremos que aparece subrepticiamente un tema que aún no está investigado a fondo: la relación entre las proteínas animales y el aumento de peso.

En esta nota, las partes en donde aparece esta relación oculta están en azul.

Brenda Stetson

Cuando ella se casó con Douglas Stetson hace cerca de un cuarto de siglo, Brenda Stetson comenzó a aprender y a amar el estilo de vida vegetariano.
Pero a veces, cuando ella menos se lo espera, aún extraña los huevos revueltos.
"Yo era de una familia comedora de carne," dijo la Sra. Stetson, de 49 años. of Lowell, said. "Yo tenía 21 años y mi marido había sido vegetariano por muchos años.

Pensé acerca del tema y me pareció una buena idea."
Abrazar una dieta vegetariana sucedió naturalmente para la pareja, dice ella.
Cuando sus tres niños — de 23, 18, y 11 — llegaron, no hubo cambios en el estilo de vida vegetariano de la familia.

La clave es que ambos padres siguen la misma dieta, dice.
"Ninguno de nuestros niños lo cuestionaron nunca," dice ella. "Ellos siempre crecieron en una dieta estricta, nunca carne.

Les enseñé desde el vamos que hay ciertas cosas en los productos alimenticios que son insalubres."
El único problema del programa era lo social, dice ella.
En su dieta especial en la escuela, el primer hijo de la pareja estaba en una minoría minúscula.
Solo en los recientes años las dietas vegetarianas se volvieron más comunes en la escuela.
"Ahora, con mi hija, que está en la escuela media, no es gran problema," dice Stetson. "Todos mis hijos han sido criados como vegetarianos, y tengo tres perfectamente saludables, activos niños."
En la cocina de la casa de los Stetson sólo falta la carne.
No hay pavo tostado al marrón dorado en el Día de Gracias y no hay jamón con miel en las Navidades.
"Quise que mis niños tuvieran un sentido de tradición en las fiestas, así que siempre hacemos el mismo menú," dice ella. "Solemos aguardarlo."
En el Día de Gracias hay hongos recogidos a la cacerola, arroz con nueces, salsa de arándanos, tortas de frutas surtidas (zapallo es un favorito) y pan casero.
Un quiche de tofu y espinaca, salsa de arándanos, papas asadas, tortas, y pan casero es el favorito en las fiestas de Navidad.
"Para mí, es una cuestión moral — no matar animales," dice Stetson.

Joan Coffey

Joan Coffey ha sido una devota vegan por más de 30 años, pero no crió a su hijo de esa manera ni insistió en que su marido se uniera a ella.
"Un montón de veganos ni siquiera cocinarán carne, pero yo cocino carne para mi familia," dice Coffey, de 64 años, de Marietta, said. "Mis perros y gatos comen carne y usan collares de cuero. Yo no."
Su nieto de 6 años no es extraño al veganismo.
"Al menos él sabe lo que es un vegetariano," dice ella.
Su propio estilo de vida comenzó casi por accidente.
"Fue gradual," dice ella. Primero dejé la carne roja, luego las aves, luego el pescado. Mucho tiempo después, me convertí en una vegana. Todo fue gradual."

Recientemente Coffey volvió a los productos animales — queso, leche, huevos — y muy prontamente su peso comenzó a aumentar.
"En Mayo 1, volví a eliminar todos los productos animales. Ya he perdido 4,5 kg sólo por eliminar el queso," dice. "Me siento mejor, tengo más energía y más de todo."


En adición a no tener ningún deseo de comer animales, Coffey tiene una mayor preocupación por el mundo. La mayoría del ganado que es consumido por los humanos es alimentado con granos.
"El grano con que alimentamos a los animales podría alimentar a un montón de seres humanos alrededor del mundo," dice ella. "Y usted puede comprar un montón de porotos negros por lo mismo que gasta en carne."
El veganismo es más fácil de practicar hoy que nunca antes, de acuerdo a esta conversa,
"Yo solía ir a los restaurantes y pedir un menú vegetariano, y ellos solían preguntar a menudo, ¿Es usted de California?" dice Coffey. "Solía pasarme mucho eso, pero ahora nadie más pestañea."
Las tiendas de comestibles tienen más para los vegetarianos, hoy día.
"Es mucho más fácil que hace 30 años," dice. "Yo tenía que hacerme mis propias hamburguesas de porotos. Ahora tenemos hamburguesas Boca en montones de variedades."
En materia de salud, no hay sustitutos para el estilo de vida vegano/vegetariano, dice ella.
"Yo estoy más saludable que cuando mis padres tuvieron esta edad," dice.

Andrew Husk

A la avanzada edad de 18 años, Andrew Husk tomó una decisión de intentar una dieta sin carne por un mes.
"Yo estaba en el asunto de la nutrición, de cualquier manera, y una vez que pasé por el primer mes, me gustó mucho," dice Husk, de 19 años.
La decisión fue una combinación de cosas - preocupación por los asuntos de la salud, amigos que vivían una vida vegetariana, y curiosidad.
“Cuando estaba en la secundaria, las comidas rápidas y hamburguesas fueron una dieta firme,” - sigue diciendo - "en los últimos pocos años decidí intentar estar saludable. Es duro, porque cuando uno sale a comer con sus amigos, es más difícil, pero bien ha valido la pena."
Su comida favorita es hummus (puré de garbanzos al estilo griego) y cookies veganos.
Hoy Husk está trabajando en un nuevo tipo de meta – veganismo.
Se está dando a sí mismo 40 días para adaptarse a la exclusión de todos los lácteos y huevos.
Pronto él estará comenzando una nueva aventura -cuatro meses de entrenamiento para trabajar con niños de la ciudad a través de Metro Ministries, basado en Brooklyn, N.Y.
"Es más difícil ser vegano," dice. "Tengo que leer mucho más las etiquetas, pero realmente a mí me gusta intentar cosas nuevas."
Para aquellos que están comenzando con un estilo de vida vegano o vegetariano, Husk tiene un consejo:
"Inténtelo por diversión y vea cuánto le gusta. Hay un montón de beneficios para la salud y beneficios para el medio ambiente. Y además he perdido algo de peso."

Anna Prince

A diferencia de muchos veganos dedicados, Anna Prince, de Marietta, debe apartarse de su estilo de vida vegano, de vez en cuando, para retornar a los huevos y lácteos.
"Ando entrando y saliendo debido a mis problemas de peso," dice Prince, una psiquiatra de Marietta. "Yo he sido vegetariana por años, pero cuando mi peso cae, como un poco de carne orgánica."
Granos enteros, frutas y vegetales, y huevos y lácteos de bajas calorías son los puntales de una dieta saludable para el corazón, de acuerdo a Prince.
"Hacer una dieta sin carne está ligado a la estabilización del peso," dice ella. "Yo crecí en el país donde todos tenían grandes jardines con frutas y vegetales."
La línea final en veganismo y vegetarianismo, dice Prince, es la salud.
"Pero mucho más que salud física, salud en el sentido de salud emocional, una actitud positiva, libre de ser empantanado por la depresión," dice ella. "Un sentido espiritual que abraza la conectividad de la naturaleza."
"Aproxímese al estilo de vida vegetariano con espíritu de juego y diversión, o no funcionará," - sigue diciendo - "Mantenga las imágenes positivas en su cabeza."
La pérdida de peso y la mejor salud ocurren naturalmente a medida que la gente sigue este estilo de vida.
"Cuando entramos en la naturaleza nos sentimos instantáneamente conectados, dice. "Nuestra cultura está en el medio de tanta negatividad, un 'nosotros vs. ellos' que es una mentalidad que crece e impregna," dice Prince. "En vez de mirar nuestras diferencias, necesitamos mirar nuestras similaridades."
Ella no impulsa sus elecciones de comida en su familia, pero los anima a comer saludable.
"Tenemos una regla según la cual, cualquiera que cocine, cocina lo que él o ella quiere," dice Prince. "Si mi marido quiere un bistec, entonces él tendrá que cocinarlo."
Prince llama al estilo de vida vegano "una gran aventura" y creativo.
"Es una forma maravillosa de amor por uno mismo cuidarse y comer comida saludable."

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Declinacion mental relacionada con cobre y grasas





Ranking: 10%
Confirma que ni las carnes (incluyendo mariscos) ni las grasas se acomodan bien en nuestro cuerpo en este estadio de nuestra evolución biológica.
Este estudio demuestra lo poco que nuestro organismo resiste a la combinación de grasas con cobre, elementos sobreabundantes en comidas típicas como el famoso "asadito" argentino con achuras. De paso, esto podría explicar por qué este país se empeña en tener a tanta gente con síntomas de declinación mental en el gobierno.

Ingesta de Cobre Dietario, Grasas Saturadas y Grasas Trans Asociados con Declinación Cognitiva.



Grandes cantidades de cobre - de comidas como vísceras, mariscos, nueces, y algunos suplementos vitamínicos - pueden acelerar la declinación mental en gente de edad, pero solamente cuando está combinado con una dieta alta en grasas saturadas y trans, reporta un nuevo estudio.

Los investigadores estudiaron a 3.718 personas de 65 y más años, durante seis años. Entrevistaros a los sujetos acerca de sus dietas y les hicieron tests de pensamiento, aprendizaje y memoria al principio del estudio, y luego dos veces más a intervalos de tres años.

Aquellos cuyas dietas eran ricas en grasas saturadas y trans, y que también consumían más cobre - un promedio de 2,75 miligramos por día - sufrieron una declinación mental de cerca de 1,5 veces mayor que aquellos con dietas con muchas grasas que consumían un promedio de 0,88 gramos por día. Actualmente, la cantidad diaria recomendada de cobre, para los adultos, es de 0,9 miligramos.

Los descubrimientos aparecieron en agosto de 2006 en The Archives of Neurology.

Martha Clare Morris, la autora y directora del estudio, y profesora asociada de medicina en el Rush University Medical Center en Chicago, dijo que fue difícil medir la ingesta de cobre en forma precisa, pero ella y sus colegas también observaron el consumo de suplementos vitamínicos, una medida más fiel.

"Conocer las cantidades específicas de cobre en las multivitaminas ofrece mejores datos," dice la dra. Morris. "En el grupo con una dieta de grasas saturadas y trans, usted puede ver una fuerte correlación entre cobre y multivitaminas y la declinación mental." Aún así, los autores advirtieron que se necesitan de posteriores estudios.

Los productos lácteos enteros y carnes rojas son altas en grasas saturadas; las comidas hechas con aceites parcialmente hidrogenados - incluyendo algunos cookies, crackers, snacks y margarinas - son altas en grasas trans, o ácidos grasos trans.


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2006-06-06

"The China Study" segun Steve Pavlina


Ranking: 60%
Confirma el estado de felicidad y creatividad que se generan aún con una aproximación al estilo de vida evolutivo. En este caso, el autor del artículo es vegano, luego de haber experimentado bastante con el ovo-lacto-vegetarianismo. Si bien la dieta evolutiva es un intermedio entre ambos (vegano en un 90% o más) considera que el veganismo-crudismo durante períodos de semanas a algunos meses funciona como un gran desintoxicante y armonizador, y la experiencia del autor así lo demuestra.
Durante nuestra evolución, así como ahora podemos observar a los primates, solíamos tener períodos de veganismo más o menos cortos, y seguramente nuestro cuerpo aprendió a hacer buen uso de esos períodos. El relato que el autor hace de sus cambios según modifica su dieta es imperdible. Además es un gran ejemplo del impacto que causará en miles de vida este fantástico libro - The China Study - destinado a establecer un antes y un después en la investigación de la dieta natural del ser humano.


Un tremendo libro sobre la salud que ando leyendo actualmente es The China Study, por T. Colin Campbell. El libro es ahora uno de los 500 libros top más vendedores en Amazon, con un rating de 4,5 estrellas.

De acuerdo al New York Times, este libro está basado en "...descubrimientos del estudio comprensivo más largo jamás realizado sobre la relación entre la dieta y el riesgo de desarrollar enfermedades." En mi opinión, es uno de los más importantes libros sobre dieta jamás escritos.




The China Study es increíblemente fácil de leer, y presenta una evidencia sólida y convincente de que la mejor dieta para una salud general, energía, control de peso, y prevención de enfermedades, es una dieta basada en alimentos vegetales integrales. Aún reduciendo el porcentaje de alimentos de origen animal en un 10% ha demostrado ser significativamente beneficioso.

Una cosa que realmente me gusta de este libro es cuán simples son los principios. Lo reduce todo a comer alimentos vegetales sin refinar, y explica por qué eso es todo lo que usted realmente necesita hacer. No más contar calorías, preocuparse por los carbos vs. proteínas, y otras tonterías por el estilo. Este es el mismo tipo de dieta que la novia de Morgan Spurlock le hizo hacer a él después que arruinara su salud con una dieta de comidas rápidas en la película Supersize Me. De hecho, ella también escribió un libro acerca de lo que llamó La Gran Dieta Detox Americana, que también promueve los beneficios de una dieta vegana con alimentos integrales. Su dieta restauró rápidamente el estado de salud de Spurlock luego que filmó la película.

Mi experiencia personal con esta dieta

Una cosa que he descubierto es que cuando consumo una dieta vegana con alimentos integrales (en oposición a una dieta vegana chatarra que incluye alimentos procesados o refinados) es que yo puedo comer tantas calorías como quiera, y no ganar peso. De hecho, puedo comer 3000 o 4000 calorías por día y realmente perder peso, aún si no he hecho ejercicios en absoluto y no hice otra cosa que trabajo sedentario de escritorio. Puedo comer kilos y kilos de comidas de altas calorías, incluso alimentos altos en grasas como las nueces y licuados de banana y nueces, y eso simplemente no me añade grasa corporal. Además (después del período de desintoxicación que dura cerca de una semana), me siento increíble cuando me alimento de esta manera.

La teoría de las calorías está, simplemente, equivocada. La razón por la que la restricción de calorías parece ayudar a perder peso es que si uno mantiene la misma dieta y luego restringe calorías, también está restringiendo su ingestión de comida basura (y por "basura" quiero decir cualquier cosa que no es un alimento natural integral, como frutas, vegetales, granos enteros, nueces, semillas, y legumbres). Asi que cuando usted rebaja sus calorías, también está rebajando sus toxinas. Pero si usted corta por completo con sus comidas tóxicas, he descubierto que (como tantos otros) usted puede comer como un cerdo - tantas calorías como quiera - y aún perderá peso si tiene kilos extra que perder. No es la cantidad de comida lo que importa, sino la calidad.

Así que, ¿de dónde proviene esa pérdida de peso? La teoría calórica sugiere que la grasa es la manera en que el cuerpo almacena el exceso de energía, pero otra teoría es que la grasa es la forma en que el cuerpo guarda el exceso de toxinas. No puedo decir que la segunda teoría sea perfectamente exacta, pero según mi experiencia es mucho más exacta que la primera teoría. Si yo saco las comidas refinadas de mi dieta, eso parece permitir que mi cuerpo pueda encargarse de la eliminación de toxinas, lo que quema grasa como loco. Perder 2,50 kg de peso en una semana no es raro. Yo tengo un aparato que mide la grasa corporal que parecer ser razonablemente precisa, y puedo ver mi grasa corporal cayendo cuando pierdo peso al comer de esta manera.

Cuando mi mujer y yo comenzamos con el veganismo por primera vez en 1997 (después de haber sido lacto-ovo vegetarianos durante muchos años), cada uno de nosotros perdió 3,5 kg de peso en los primeros 7 días. Pero no habíamos restringido las calorías de ninguna manera. La pérdida de peso sucede a raíz de que nuestros cuerpos eliminan un montón de basura acumulada que finalmente tiene la oportunidad de ser eliminada. He leído otras historias de personas que perdieron 10-12 kg en los primeros 30 días después de cambiar a esta clase de dieta. Incluso Tony Robbins contó una historia de 12 kg de peso perdidos en 30 días luego de un cambio a una dieta similar. Eso es básicamente imposible con la teoría de las calorías, pero tiene sentido si usted adopta la teoría de las toxinas.

Como apunta "The China Study", esta dieta no es sólo la mejor (y la más fácil) para la pérdida de peso a largo plazo, sino que también es la mejor dieta para la prevención y la reversión de todas las enfermedades relacionadas con la dieta. Además es la dieta que le hará sentirse de la mejor forma.

Un efecto secundario que he encontrado es que también es la mejor dieta para mí en lo emocional. Cuando me alimento de esta manera, encuentro que mi "sistema inmune" emocional está al pico de su perfomance. Experimento mucho menos emociones negativas y muchas más emociones positivas. Me siento mucho más fuerte, emocionalmente. A menudo he tenido un sentimiento de fondo de euforia que ha durado días, cada vez. Así es como se supone que debería sentirse la buena salud. Si usted tiene problemas con emociones negativas, es muy probable que su dieta sea la culpable. Ninguna cantidad de disciplina importará si los alimentos que consume están desbalanceando su sistema endocrino. Por supuesto, la primera semana o algo así luego de cambiar a esta dieta, atravesé un equivalente masculino del síndrome post menstrual - al rebalancearse mi cuerpo a sí mismo, experimentando grandes cambios de humor, y no había forma de soportarme. Caminaba por ahí sintiendome encabronado por todo. Pero después del período inicial de ajuste, pronto me asenté en un prolongado sentimiento de felicidad general, y los eventos exteriores raramente pueden conducirme a estados como estrés o enojo.

Es verdaderamente triste que la mayoría de la gente nunca experimente este estado del ser en sus enteras vidas. Lo que la gente piensa que es su estado "normal" por defecto es probablemente un 3 en una escala de 10, donde 10 es cómo se sentirían en lo energético y en lo positivo con comidas integrales y vegetales como dieta. Pero ya que nunca han experimentado un 4 (excepto quizás bajo la influencia de substancias ilegales), no tienen manera de conocer cómo es esto. La mejor comparación que puedo hacer es que si usted alguna vez ha meditado y experimentado aquel profundo sentimiento de relajación en su mente y un suave sentimiento de euforia, imagine cómo sería experimentar ese estado durante todo el día como su nivel normal. Eso no es perfecto, pero bastante cercano. Al menos así es cómo me siento yo. YMMV.

Otro efecto secundario es que pareciera eu pienso mucho mejor cuando me alimento de esta manera. Me puedo concentrar muy profundamente durante largos períodos de tiemo sin ser distraído. Puedo mantener más pensamientos en mi cabeza, resolver más problemas difíciles, y en general tengo un sentido mucho mayor de claridad mental. Cuando recaigo en comer alimentos refinados, me siento como si mi cerebro se nublara.

Aunque cambiar a este tipo de dieta puede ser muy difícil, mantenerlo es realmente muy fácil. Es lo mismo que cambiar cualquier otra clase de hábito. Establecer el hábito es duro, pero una vez establecido, usted tiene el piloto automático.

Consumo comidas mucho más interesantes y variadas con esta dieta que lo que nunca comí como consumidor de carne. Algunas de mis comidas preferidas son nori maki (rollos de arroz nori con vegetales y aguacate), guacamole, licuados de banana y nueces, y galletitas de avena y manzana, además a mí me gustan las comidas condimentadas, de forma que mi dieta es cualquier cosa menos desabrida. Siendo capaz de comer cantidades ilimitadas de estos alimentos es muy agradable. Yo diría que ahora ando promediando las 3500 calorías diarias y no estoy aumentando de peso. Tener una dieta con muchas toxinas y teniendo que bajar cerca de 2000 calorías no suena muy atractivo. Yo extrañaría mi merienda de media mañana.

Quiero acentuar que "vegano" no es realmente una dieta per se. Vegano significa solamente la ausencia de todo producto animal, pero usted puede tener una dieta vegana de nada mas que comida basura como papas fritas, dulces, y gaseosas, o usted puede tener solamente crudos y alimentos integrales como dieta. Ambos son veganos, pero hay una enorme diferencia entre ellos. Comer vegano por sí mismo no es suficiente para garantizar una buena salud. Algunos veganos comen una gran cantidad de porquerías, y su salud sufre por ello. Lo mismo sirve para los vegetarianos. Eliminar los productos animales es un buen paso, pero no lo es todo. Incidentalmente, Mucha gente recomienda ahora eliminar lácteos y huevos antes de eliminar la carne. Los productos lácteos y los huevos están entre la basura más insalubre que posiblemente usted pueda meter en su cuerpo.

Si usted quiere pasar por arriba de aquellas dietas insalubres que se encuentran en libros con fotos de doctores gordos en la tapa, y leer sobre alguna genuina investigación a largo plazo sobre lo que realmente actúa en forma uniforme (control de peso prevención de enfermedades, alta energía), lea The China Study. Le abrirá los ojos a una mucho más saludable manera de alimentarse.


Traducido de http://www.stevepavlina.com/blog/2005/09/the-china-study





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