2007-07-18

Adiccion a la Cafeina - Parte 1 - Generalidades


Ranking: 10%

Los alimentos que nuestro cuerpo no reconoce como tales a través de su registro genético, crean varios desórdenes, uno de los cuales es la adicción.
Esta es la primera nota de una serie que iremos publicando sobre los daños de la cafeína, una posible puerta de entrada a adicciones más serias, ya que suele ser la primera droga hecha y derecha que conocen los niños. Nosotros sostenemos que el estado de adicción es totalmente diferente al estado de salud, y una vez creado el síndrome adictivo en un cuerpo, ese propio cuadro tenderá hacia otras substancias adictivas, generalmente primero hacia el alcohol, luego las drogas "blandas" (marihuana, éxtasis) y más tarde las drogas "duras" (cocaína, heroína)

¿Cuál es el papel de las "inocentes" gaseosas y de las tazas de té, café o mate, en la epidemia mundial de adicción joven?
Esa es la pregunta que tratará de dilucidar esta serie de notas en Dieta Evolutiva.

"Hay más drogadictos del café en los Estados Unidos que drogadictos de cualquier otra clase."
Charles F. Withal

La cafeína es la droga cristiana de preferencia. Beba un vaso de vino tinto o prenda un cigarrillo durante la Hora de Compañerismo del Domingo a la Noche y a usted lo sacarán de las orejas. Pero un barril de 200 galones de estimulante adrenálico negro traerá amistosas sonrisas de placer. La reunión no sería la misma en ausencia de este aroma de nueces llenando el sótano de la iglesia. Pequeñas tazas blancas Styrofoam flotando en pequeños grupos de conversaciones celestiales.
La cafeína es altamente adictiva. Suspender el café puede causar síntomas de abstinencia tales como dolores de cabeza, insomnio e irritabilidad. La naturaleza ácida del café puede llevar a las úlceras estomacales. Cuando el exceso de ácido entra en el torrente sanguíneo, también aumenta la pérdida de calcio en la orina. Tanto el café como el té no tienen valores nutricionales. El tanino, la substancia que amarrona las tazas de té y cubre las teteras, es usado para teñir el cuero. Imagine el estómago luego de veinte años de tomar té.

Coca Cola puso cocaína en su bebida al principios de siglo. Vendió extraordinariamente bien. Algunos consumidores sucumbieron ante la cualidad adictiva de la cocaína y comenzaron a beber el jarabe de Cola sin diluir. Cuando la cocaína fue prohibida para su uso en bebidas ligeras, los embotelladores cambiaron a la cafeína. Los vendedores top de bebidas ligeras están cargadas de cafeína:

  • Coca Cola: 62 mg
  • Mountain Dew: 49 mg
  • TAB: 45 mg
  • Café instantáneo: 66 mg por taza.
En los días calurosos de verano, los niños pueden beber grandes cantidades de gaseosas cafeinadas. Niños con la mitad del peso de un adulto y con tres veces más sensibilidad. Una lata de cola equivale para ellos lo que 3 tazas de café instantáneo para un adulto. Cafeína, combinado con azúcar, sal, y una dieta alta en comida sintética, crea a un jovencito incontrolable.
La cafeína también se halla en remedios para el resfrío, pastillas para dieta, pastillas para despertarse, chocolate, y calmantes del dolor. Calmantes del dolor prescriptos y de venta libre sumarán a su cuota de cafeína:
  • Excedrina: 65 mg
  • Midol: 32 mg
  • Anacin: 32 mg
  • Darvon Compuesto: 32 mg
  • Fiorinal: 32 mg
En vez de curar el resfrío, la cafeína enlentece la eliminación de moco y destruye la vitamina C.
En un estudio, las cuatro razones principales por las cuales las personas eliminaron el café, fueron:
  • desórdenes del sistema nervioso: 39%
  • problemas gastrointestinales: 37%
  • terminar con la adicción: 19%
  • tumores fibrocísticos de seno: 15%

Los monos son criaturas sensibles. Durante la Guerra de los Boers, los enemigos de los británicos envenenaban a menudo sus suministros de comida. Los soldados utilizaban a los monos para probar la comida. Ellos elegían qué comer manteniendo la comida debajo de su mandíbula, y si la comida estaba envenenada, el mono lo arrojaba lejos. Un practicante de medicina natural, fascinado por el cuento, decidió probar si los babuinos tenían una habilidad similar. Una manzana fue inyectada con café fuerte a través de una aguja hipodérmica. Se les dieron dos manzanas, la manzana no tocada fue comida con hambre por un babuino, y un segundo babuino recibió la manzana inyectada. Lo mantuvo delante de su mandíbula, dejó escapar un enojado chillido y trató de atacar al experimentador. Luego se le dió una manzana buena y se fue a un rincón a comerlo alegremente.
La cafeína es capaz de penetrar profundamente en los tejidos vitales. La evidencia muestra que puede estar vinculado a la infertilidad masculina y también a defectos de nacimiento al traspasar la placenta. Tomar café durante el amamantamiento puede causar que la cafeína esté presente en la leche materna.
La cafeína tiene un efecto poderoso sobre las arterias coronarias y los vasos pulmonares y sistémicos, causando una mayor afluencia de sangre al músculo cardíaco, pero disminuyendo la afluencia de sangre al cerebro al constreñir los vasos sanguíneos cerebrales. La cafeína puede causar latidos anormalmente rápidos, anormalmente lentos, e irregulares, del corazón. También puede causar un caos en la presión sanguínea, produciendo comúnmente hipertensión. El café ha sido vinculado con la enfermedad cardíaca, cáncer de páncreas y de vejiga, e hipoglicemia.
La cafeína es un estimulante del sistema nervioso, proveyendo ese empujón familiar del que hemos llegado a depender. Pero como todos los estimulantes, hay un precio que pagar. Si usted sobreexige al cuerpo por un período prolongado de tiempo a través de la estimulación de las adrenales, se espera que ocurra una crisis.

Extracto de FOUNDATION TO ALL FREEDOM

2007-07-11

Adiccion a la comida: una posibilidad inquietante



Ranking: 20%
Confirma que los alimentos que llegaron tarde a nuestra evolución pueden causar una alteración similar a la de cualquier droga, llevando, por ejemplo, a la adicción.
Vivir alejado de la Naturaleza, sometido a las presiones publicitarias y culturales de las ciudades, es otro factor que conduce a lo mismo.

La "adicción" a la comida, ¿explica la explosión de obesidad?

Por Nanci Hellmich, USA TODAY

La obesidad ha sido siempre atribuida a una voluntad débil, al comer en exceso, a la genética y a la falta de ejercicio. Ahora los científicos, en forma creciente, están viendo señales que sugieren que puede haber un contribuyente adicional: la adicción a la comida.


Docenas de los investigadores líderes en la nación sobre la obesidad, nutrición y adicción, discuten si la comida tiene propiedades adictivas para algunas personas.

"Creemos que hay suficiente ciencia como para sugerir que hay algo como esto, así que reunimos a las autoridades líderes para decidir si la adicción a la comida es real, y qué podría ser bajo la subyacente psicología y biología" dijo Kelly Brownell, director del Rudd Center.

"Es sorprendente que nuestro campo haya pasado por alto este concepto durante tanto tiempo" dijo. "La sociedad atribuye la obesidad solamente a las personas que la padecen, y ha cerrado su mente a otras explicaciones."

"El apoyo a la idea de la adicción a la comida proviene de estudios en animales y humanos, incluyendo investigación de imágenes cerebrales en humanos" dice Mark Gold, jefe de medicina para la adicción en McKnight Brain Institute de la Universidad de Florida, que es un co-presidente del evento.

En un marco médico, "nosotros evaluamos a las personas que eran demasiado pesadas para abandonar sus sillas reclinables y demasiado grandes para salir por la puerta" dijo. "Ellos no comen para sobrevivir. Ellos aman comer y se pasan el día planificando sus nuevas opciones de comida para llevar."

La psiquiatra Nora Volkow, directora del National Institute on Drug Abuse, una conferencista en el encuentro, dijo que la investigación en esta área es complicada, pero la mayoría de los problemas de peso de la gente no están causadas por la adicción a la comida.

Algunos estudios hacen foco en la dopamina, un neurotransmisor en el cerebro que está asociado al placer y la recompensa. "El funcionamiento defectuoso del sistema cerebral de la dopamina puede hacer que algunas personas sean más vulnerables a comer compulsivamente, lo cual puede conducir a la obesidad mórbida," dijo Volkow. Ella hizo una novedosa investigación en esta área mientras estaba en la U.S. Department of Energy's Brookhaven (N.Y.) National Laboratory.

"Para los comedores compulsivos, el impulso de comer es tan intenso que eclipsa a la motivación de engancharse en otras actividades gratificantes, y se vuelve difícil ejercer el autocontrol. Esto es similar a la compulsión que un adicto siente hacia tomar drogas" sigue diciendo. "Cuando esto ocurre, la conducta compulsiva de comer puede interferir con su bienestar y su salud."

"Pero hay muchas diferencias entre la adicción a las drogas y la intensa compulsión por la comida, " dijo ella. "La comida es necesaria para sobrevivir, y comer es una conducta compleja que involucra a muchas diferentes hormonas y sistemas del cuerpo, no solamente el sistema de placer/recompensa" continúa Volkow. "Hay múltiples factores que determinan cuánto come la gente y qué comen."

Ella no cree que la mayoría de las personas tienen sobrepeso porque los sistemas de dopamina de sus cerebros no funcionan debidamente. "Hay muchas causas para el exceso de peso, incluyendo hábitos no saludables de comida, falta de ejercicio, vulnerabilidad genética, y stress" sigue diciendo.

Aunque no hay una definición oficial de la adicción a la comida, Gold lo define bastante de la misma manera que de otras dependencias de substancias: "Comer mucho a pesar de las consecuencias, aún con consecuencias graves para la salud; estar preocupado por la comida, preparación de alimentos y comidas; tratando y fallando en disminuir la ingesta de comida; sintiéndose culpable acerca de comer y comer en exceso."

El cree que algunas comidas son más adictivas que otras. "Puede ser que las rosquillas con mucha grasa y azúcar causen más recompensa cerebral que la sopa."

Otros abuchean la idea de la adicción a la comida. "Es una simplificación estúpida del término 'adicción' " dice Rick Berman, director ejecutivo del Center for Consumer Freedom, un grupo financiado por la industria de restaurantes y alimentos. "El término está siendo sobreutilizado. La gente no está asaltando las tiendas para poner sus manos sobre los Twinkies."

"Mucha gente adora las tartas de queso y las comerían siempre que se las ofrezcan, pero yo no llamaría a eso una adicción," dice. "El problema aquí es la intensidad de las ganas de la gente, y eso difiere mucho."

2007-07-06

La Dieta Cavernicola controla la Diabetes mejor que la Dieta Mediterranea





Ranking: 10%
Confirma que nuestro cuerpo tiene problemas para vérselas con los alimentos modernos, que pueden causar diversas enfermedades, tales como la diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares; asimismo, una dieta que imita a nuestra dieta ancestral puede ayudar en el control de estas mismas enfermedades.

La Dieta de la Edad de Piedra es la Mejor para Bajar el Azúcar en Sangre

Tire todos los libros de cocina mediterránea y vuelva a la Edad de Piedra si está buscando bajar sus niveles de azúcar en sangre.

La dieta de 2.000.000 de años de cazadores-recolectories es tres veces más efectiva en bajar los niveles de glucosa que la Dieta Mediterránea, de acuerdo a un nuevo estudio de la Universidad de Lund, en Suecia.

La dieta de una tribu que aún sigue con un estilo de vida de la Edad de Piedra puede dar una clave vital para combatir la diabetes, de acuerdo a un nuevo estudio.

Inspirado por la baja incidencia de enfermedades cardíacas y diabetes entre la tribu Kitava de Papúa Nueva Guinea, los científicos se propusieron descubrir si había algo en el estilo de vida cazador-recolector que pudiera ayudar a combatir la enfermedad.

Los descubrimientos de la investigación sueca demostraron que una dieta "paleolítica" es considerablemente más efectiva que una saludable dieta mediterránea para reducir las fluctuaciones en los niveles de azúcar en sangre.

No Cereales, No Males (No Grains, No Pains)

La principal diferencia entre las dietas fue un mucho menor consumo de granos y productos lácteos, y un mayor consumo de frutas en el grupo de la Edad de Piedra.

Los pacientes que consumieron carnes magras, pescado, frutas, vegetales, yogurt y pasta durante tres meses vieron bajar sus niveles de azúcar en un 7 por ciento, según el estudio. Aquellos que adoptaron ese régimen y excluyeron los productos lácteos y granos, lo que los investigadores llaman la dieta de la Edad de Piedra, lo hicieron aún mejor. Tuvieron una baja del azúcar de un 26 por ciento.

"Esas dos clases de comidas no estuvieron disponibles durante la evolución humana," así que el cuerpo no está bien equipado para procesarlos, Staffan Lindeberg, el autor que lidera el estudio, afirmó en una entrevista telefónica hoy, desde Lund. Un profesor asociado en el departamento de medicina de Lund, Lindeberg, 57, siguió la dieta por 20 años y tiene "el peso de mi juventud," dice.

Los científicos encontraron que los pacientes con un pobre control de la glucosa podían mejorar mucho su capacidad de manejar el azúcar si adoptaban los hábitos de alimentación prehistóricos.

La dieta paleolítica dada a los voluntarios fue similar a lo que los humanos modernos estuvieron comiendo cuando ellos caminaron por primera vez fuera de Africa hace 70.000 años.

En ese tiempo, antes del advenimiento del cultivo, los humanos fueron cazadores-recolectores que recorrían la tierra. La dieta consistía en carnes magras, pescado, frutas, vegetales, raíces y semillas.

Los cereales, productos lácteos, grasa refinada y azúclar - que proveen la mayor parte de las calorías en la dieta moderan - sólo se convirtieron en alimentos de primera necesidad con el comienzo de la agricultura hace unos 9.000 años.

Un Estudio Revelador

Para el estudio, se les pidió a 14 pacientes cardíacos con intolerancia a la glucosa que sigan la dieta de sus antiguos ancestros durante 12 semanas.

Luego fueron comparados con un grupo similar de 15 pacientes que adoptaron una supuestamente saludable dieta mediterránea que consistía de granos enteros, productos lácteos bajos en grasa, frutas, vegetales y grasas no saturadas.

Todos los que tomaron parte sufrían de un aumento del azúcar en sangre luego de consumir carbohidratos, y la mayoría había tenido síntomas de diabetes tipo 2.

Luego de 12 semanas, el azúcar en sangre aumentado ligado a los carbohidratos había caído en un 26 por ciento en el grupo dietario de la Edad de Piedra, descubrieron los investigadores suecos. En contraste, eso apenas había cambiado en aquellos que seguían la dieta mediterránea, cayendo sólo en un 7 por ciento. Al final del estudio, todos los pacientes en el grupo paleolítico tenían glucosa en sangre normal.

La principal diferencia entre los participantes fue una mucho menor ingesta de productos lácteos y cereales, y un mayor consumo de frutas en el grupo paleolítico.

Algo más que la reducción calórica y pérdida de peso fue responsable de la diferencia en los resultados, dijo el dr. Staffan Lindeberg, de la Universidad de Lund, cuyos resultados fueron publicados por el Consejo de Investigación Sueco. "Si usted quiere prevenir o tratar una diabetes tipo 2, puede ser más eficiente evitar algunas comidas modernas que contar las calorías o los carbohidratos."

Los altos niveles de azúcar en sangre puede causar diabetes, lo que puede conducir a enfermedades del corazón y riñones, ceguera y ataques cardiovasculares. Los investigadores aún se hallan estudiando cuál dieta puede ser la mejor para bajar los niveles de azúcar.

Las recomendaciones nutricionales de la Asociación Americana de Diabetes incluyen granos enteros y productos lácteos desgrasados. Los investigadores sugieren hasta ahora que una dieta Mediterránea conteniendo altas cantidades de frutas y vegetales, pequeñas porciones de semillas, poca carne roja, y pescado, regularmente, puede prevenir muy bien la obesidad, una de las principales causas de la diabetes.

Cerca de 246 millones de personas sufren de diabetes, y se espera que esa cifra aumente a 380 millones hacia el 2025 a menos que se adopten medidas de prevención más agresivas, según estimaciones de la Federación Internacional de Diabetes.

El estudio sueco es pequeño. Incluye a 29 personas con problemas cardíacos que fueron reclutados de la unidad de cuidados coronarios de la universidad. Catorce fueron puestos en la dieta de la Edad de Piedra, mientras que 15 adoptaron la dieta Mediterránea, añadiendo productos lácteos y granos tales como las pastas. El estudio será publicado al final de este año en la revista "Diabetología" de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes, y está disponible ahora en la Web.

"Esto es, simplemente, la aplicación de la biología evolucionaria a la salud humana," dijo Lindeberg, quien ha escrito un libro de cocina de la Edad de Piedra en sueco. La comida "puede saber muy bien."

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2007-07-01

Evolucion humana en los cinco continentes





Ranking: 10%
Confirma que la evolución humana continúa en nuestros días, bajo presiones del clima, la sociedad, los alimentos y las enfermedades.
Comprender estos procesos es una parte importante en el diseño de una futura "dieta perfecta" para cada individuo, que seguramente contemplará nuestra historia genética personal.


Los Humanos se Dispersaron Globalmente, pero Evolucionaron Localmente

Por NICHOLAS WADE

Los historiadores asumen a menudo que ellos no necesitan prestar atención a la evolución humana porque el proceso llegó a detenerse en un distante pasado. Esa asunción parece ser menos y menos segura, a la luz de nuevos hallazgos basados en la decodificación del ADN humano.Mapa de las migraciones humanas desde Africa hacia los cinco continentes

Las personas han continuado evolucionando desde que abandonaron el hogar ancestral en el noreste de Africa hace 50.000 años, tanto a través del proceso azaroso conocido como deriva genética como de la selección natural. El genoma tiene muchas huellas en los lugares donde la selección natural ha remoldeado la arcilla humana, según descubrieron los investigadores, a medida que las poblaciones en los distintos continentes se adaptaban a nuevas enfermedades, climas, dietas y, quizás, demandas conductuales.

Una llamativa característica de muchos de esos cambios es que son locales. Los genes bajo la presión selectiva encontrada en una población basada en un continente o raza, son mayormente diferentes de aquellos que ocurren en otros. Los genes tan sólo constituyen una pequeña fracción del total de los genes humanos.

Una notable instancia de la reciente selección natural es la emergencia de la tolerancia a la lactosa - la habilidad de digerir lactosa en la adultez - entre la población de pastores de ganado del norte de Europa hace unos 5000 años. Lactasa, la enzima que digiere el principal azúcar de la leche, usualmente se desactiva luego del destete. Pero a causa del gran beneficio nutricional para los pastores de ganado de poder digerir la lactosa en la adultez, un cambio genético que mantiene activa al gen de la lactasa se expandión entre la población.

La tolerancia a la lactosa no está confinada a los europeos. El año pasado, Sarah Tishkoff, de la Universidad de Maryland y sus colegas, examinaron a 43 grupos étnicos en el este de Africa, y encontraron tres mutaciones separadas, todas diferentes de la europea, que mantienen al gen de la lactasa activa en la adultez. Una de las mutaciones, encontrada en personas de Kenya y Tanzania, puede haber aparecido tan recientemente como hace 3.000 años.

La tolerancia a la lactosa se ha desarrollado independientemente cuatro veces, como instancias de una evolución convergente. La selección natural ha utilizado las diferente mutaciones disponibles en las poblaciones europeas y del Africa del este para hacer que cada una de ellas desarrollen tolerancia a la lactosa. En Africa, aquellos que tienen la mutación fueron capaces de dejar 10 veces más progenie, creando una fuerte ventaja selectiva.

Los investigadores, estudiando otros genes simples, han encontrado evidencia de un reciente cambio evolucionario en los genes que median en condiciones tales como el color de la piel, resistencia a la malaria y retención de sal.

Las instancias más llamativas de la reciente evolución humana emergieron de una nueva clase de estudio, uno en el cual el genoma es escaneado buscando evidencias de presiones selectivas, observando unos pocos cientos de miles de lugares específicos donde la variación es común.

El año pasado, Benjamín Voight, Jonathan Pritchard y colegas de la Universidad de Chicago buscaron genes bajo selección natural en africanos, europeos y asiáticos del este. En cada raza, unos 200 genes mostraron señales de selección, pero sin mucha sobreimposición, sugiriendo que las poblaciones en cada continente se estuvieron adaptando a desafíos locales.

Otros estudios, hechos por Scott Williamson y colegas, de la Cornell University , publicados en PLoS Genetics este mes, encontraron 100 genes bajo selección en chinos, afro-americanos y europeo-americanos.

En la mayoría de los casos, la fuente de la presión selectiva es desconocida. Pero muchos genes asociados con la resistencia a enfermedades emergieron de los escaneos, confirmando que la enfermedad es una poderosa fuerza selectiva. Otra categoría de genes bajo presión selectiva ocupa aquellos involucrados en el metabolismo, sugiriendo que las poblaciones estuvieron respondiendo a cambios en la dieta, quizás asociados con el cambio de la caza y recolección a la agricultura.

Muchos genes involucrados en la determinación del color de la piel han estado bajo presión selectiva en europeos y asiáticos del este. Pero el estudio del Dr. Pritchard detectó genes de color de piel sólo en europeos, y el Dr. Williamson encontró mayormente genes seleccionados entre los chinos.

La razón de la diferencia es que el examen estadístico del Dr. Pritchard detectó variaciones genéticas que se han vuelto muy comunes en una población pero que aún no son universales. Las variantes elegidas por el Dr. Williamson ya han cundido en una población y ya son poseídos por casi todos.

Los descubrimientos sugieren que los europeos y asiáticos del este adquirieron su piel pálida a través de diferentes rutas y, en el caso de los europeos, quizás tan recientemente como hace unos 7.000 años.

Otro rompecabezas se presenta en los genes seleccionados involucrados en la función cerebral, que ocurren en diferentes poblaciones y pueden, presumiblemente, ser respuestas a desafíos conductuales encontrados desde que las personas dejaron el hogar ancestral en Africa.

Pero algunos genes tienen más de un papel, y algunos de esos genes relacionados con el cerebro pueden haber sido seleccionados por otras propiedades.

Hace 2 años, Bruce Lahn, un genetista de la Universidad de Chicago, reportó haber encontrado signaturas de selección en dos genes relacionados con el cerebro de un tipo llamado microcefalines, porque cuando mutan, las personas nacen con cerebros muy pequeños. Dos de los microcefalines estuvieron bajo selección entre los europeos, y uno entre los chinos, reportó el Dr. Lahn.

Sugirió que las formas seleccionadas del gene han ayudado a mejorar la capacidad cognitiva, y que muchos otros genes, aún a ser identificados, pueden haber hecho lo mismo en éstas y otras poblaciones.

El gen microcefalin no apareció en la lista de genes seleccionados del Dr. Pritchard ni del Dr. Williamson, y otros investigadores han disputado las afirmaciones del Dr. Lahn. El Dr. Pritchard encontró otros dos genes microcefalines que estaban bajo selección, uno en africanos y otro en europeos y asiáticos del este.

Aún más llamativamente, el grupo del Dr. Williamson reportó que una versión del gen llamado DAB1 se ha vuelto universal entre los chinos, pero no en otras poblaciones. DAB1 está involucrado en la organización de las capas de células en la corteza cerebral, el sitio de las funciones cognitivas superiores.

Variantes de dos genes involucrados en la audición se han vuelto universales, uno entre los chinos, y el otro entre los europeos.

La lista emergente de genes humanos seleccionados puede abrir nuevas comprensiones sobre las interacciones entre la historia y la genética. "Si nos preguntamos cuáles son los eventos evolutivos más importantes de los últimos 5.000 años, ellos son culturales, como la expansión de la agricultura, o las extinciones de poblaciones a través de guerras o enfermedades," dijo Marcus Feldman, un genetista poblacional de Stanford. Estos eventos culturales probablemente dejaron profundas marcas en el genoma humano.

Una investigación genómica de poblaciones del mundo realizado por el Dr. Feldman, Noah Rosenberg y colegas en el 2002, demostró que las poblaciones se agrupan genéticamente sobre la base de pequeñas diferencias en el ADN que se corresponden con las poblaciones basadas en los cinco continentes: africanos, aborígenes australianos, asiáticos del este, indígenas americanos y caucásicos, un grupo que incluye europeos, y poblaciones del Medio Oriene y el subcontinente de la India. El agrupamiento refleja "efectos fundadores seriales", dijo el Dr. Feldman, significando que a medida que las poblaciones migraban a través del mundo, cada nueva población sólo llevó parte de las variaciones genéticas de donde ellos derivaron.

Los nuevos escaneos buscando selecciones demostraron que las poblaciones de cada continente se han desarrollado independientemente en algunas formas a medida que respondían a climas locales, enfermedades y, quizás, situaciones conductuales.

El concepto de raza como teniendo una base biológica es controversial, y la mayoría de los genetistas son reluctantes a describirla de esa manera. Pero algunos dicen que los agrupamientos genéticos en grupos basados en continentes corresponden rudamente a la concepción popular de grupos raciales.

"Hay dificultades en dónde poner los límites en el globo, pero ahora sabemos que hay suficientes diferencias genéticas entre las poblaciones de diferentes partes del mundo como para clasificar a las personas en grupos que corresponden a las nociones populares de raza" dijo el Dr. Pritchard.

David Reich, un genetista poblacional del Harvard Medical School, dijo que el término "raza" era científicamente inexacto, y que él prefería "ancestros". Los exámenes genéticos de ancestros son actualmente tan precisos, dijo, que ahora pueden identificar no sólo europeos, sino que también puede distinguir a europeos del norte y del sur. Los exámenes de ancestros son utilizados para identificar genes por el riesgo de enfermedades, comparándolos con las personas saludables. Las personas de diferentes razas son excluídas de tale estudios. Las diferencias genéticas pueden oscurecer las diferencias genéticas entre los pacientes y las personas sin afecciones.

Nadie sabe aún hasta qué punto la selección natural por condiciones locales pueden haber forzado a las poblaciones de cada continente hacia diferentes senderos evolutivos. Pero esos senderos pueden volverse de alguna manera paralelos. Al menos algunos de los cambios evolutivos que están emergiendo ahora son claramente convergentes, significando que la selección natural ha hecho uso de las diferentes mutaciones disponibles en cada población para cumplir la misma adaptación.

Este es el caso de la tolerancia a la lactosa en poblaciones europeas y africanas, y con la piel pálida de asiáticos orientales y europeos.


Fuente: The New York Times

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2007-06-03

Cancer y Dieta: Estudios Clinicos sobre Alimentacion




Ranking: 20%
Múltiples estudios clínicos confirman lo bien adaptados que seguimos estando a los vegetales que consumimos durante millones de años, y lo dañino que resultan para nosotros - aún ahora - los alimentos que aprendimos a consumir en los últimos centenares de miles de años.
Los procesos evolutivos son procesos que a veces son muy rápidos y otras veces muy lentos.
Nosotros sugerimos que toda la evolución es guiada por una inteligencia propia de la Vida, y que esta evolución no ha terminado ni mucho menos.
Los datos que presentamos parecen indicar que, si bien en el pasado tuvimos un período de consumo de carne, ésa no fue la etapa final a la que estábamos destinados.

Estos estudios clínicos fueron tomados al azar de Google Scholar en relación a dieta y cáncer. Cualquier búsqueda en este sentido dará los mismos resultados: los alimentos beneficiosos para la prevención del cáncer son las frutas y verduras, mientras que los cancerígenos son todos aquellos que consumimos en grandes cantidades desde hará unos 200.000 años y que no estuvieron presentes de esa manera en la historia evolutiva de los pre homínidos, homínidos y del hombre primitivo durante los previos 4.000.000 de años.
A la vez - y esto es lo impresionante - estos mismos alimentos "artificiales" son los que más daño causan a la Naturaleza y más sufrimiento causan a los animales domesticados.

Para facilitar la lectura de las conclusiones, los alimentos relacionados con el cáncer están en rojo, mientras que los alimentos que disminuyen las posibilidades de contraer cáncer están en verde. Los alimentos que probaron ser neutros, en azul.

Vegetales y frutas y riesgo de cáncer de estómago

OBJETIVO: El cáncer de estómago es la segunda causa más común de cáncer en Lituania y en la mayoría de los países del mundo. No obstante, no hay reportes de estudios epidemiológicos de cáncer de estómago en Lituania. Por lo tanto, se llevó a cabo un estudio hospitalario de casos y controles en orden de evaluar las asociaciones entre vegetales y frutas y el riesgo de cáncer de estómago. MATERIALES Y METODOS: Estudio hospitalario de casos y controles incluyendo 379 casos con diagnóstico de cáncer de estómago recientemente diagnosticados histológicamente, y 1137 controles sin cáncer ni enfermedades estomacales. Casos y controles fueron emparejados por género y edad (+/-5 años). Información sobre variable demográficas, historia familiar de cáncer, hábitos de estilo de vida, tales como la dieta, fumar, consumo de alcohol, y actividad física, fueron recolectados con un cuestionario. Conditional logistic regression was used to compute the odds ratio (OR) and their 95% confidence intervals (CI). RESULTADOS: Luego del ajuste para otros items (vegetales, frutas, diferentes tipos de carne, carne procesada y pescados, lácteos y productos con almidón, café, té verde), que fueron relacionados al resultado, fumar, uso de alcohol, historia familiar de cáncer, nivel de educación y residencia, el riesgo de cáncer de estómago fue inversamente asociado con el consumo de vegetales crudos tales como el repollo (OR=0.24; 95% CI=0.10-0.57; > OR=1-3 veces/mes vs. casi nunca). zanahoria (OR=0.42, 95% CI=0.20-0.86; 1-6 veces/semana vs. casi nunca) y ajo (OR=0.59, 95% CI=0.37-0.96; 1-6 veces/semana vs. casi nunca). El efecto protector ha sido observado para el consumo de broccoli (OR=0.52, 95% CI=0.28-0.98; 1-4 veces/semana vs. < or="1-3" style="color: rgb(51, 51, 255);">cítricos y otras frutas. En conclusión, el mayor consumo de vegetales crudos tales como el repollo, zanahorias, ajos, así como el broccoli, pueden disminuir el riesgo de cáncer de estómago, mientras que la ingesta de frutas cítricas no tiene relación con una reducción del riesgo de la enfermedad.

Fuente del artículo


Dieta y Cáncer de Laringe

Además del tabaco y del alcohol, se ha pensado que la dieta está asociada al riesgo de cáncer de la laringe. De esta manera, analizamos el rol de varios grupos de comida, así como de grasas de aderezo específicos, en un estudio de casos y controles llevado a cabo en el norte de Italia y el cantón suizo de Vaud desde 1992 al 2000. Nuestro estudio incluyó 527 incidentes, casos histológicamente confirmados, y 1.297 controles emparejados por frecuencia, seleccionados entre pacientes admitidos en los mismos hospitales como casos de condiciones no neoplásicas agudas, sin relación con el fumar, consumo de alcohol y modificaciones a largo plazo de la dieta. La dieta usual de los sujetos fueron investigados a través de un cuestionario validado de frecuencia de comidas, incluyendo 78 comidas y bebidas. Odds ratios (OR) y el 95% de con itervalos de confianza (CI) fueron estimados usando modelos de regresión logística múltiple incondicionales. Luego del ajuste para los factores de confusión mayores, una significativa tendencia de aumento de riesgo fue observado para los huevos (OR = 1.7 para el quintil más alto comparado con el más bajo), carne roja (OR = 3.1) carne procesada (OR = 1.7), pescado (OR = 1.6) y azúcares (OR = 1.6). Asociaciones inversas significativas fueron observadas para las legumbres (OR = 0.7), vegetales crudos (OR = 0.2), vegetales cocidos (OR = 0.3), frutas cítricas (OR = 0.6) y otras frutas (OR = 0.5). En relación a las grasas de aderezo, una significativa reducción de riesgo de cáncer se observó para el aceite de oliva (OR = 0.4) y aceites de semillas específicas (OR = 0.6), mientras que aceites de semilla mezclados fueron directamente asociados con el riesgo de cáncer laríngeo(OR = 2.2). Nuestro estudio sugiere que el aumento de vegetales y frutas, la disminución del consumo de carne, y quizás la sustitución de los lípidos para aderezo por aceite de oliva y aceites de semillas específicas pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer laríngeo.

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Vegetales y frutas y cáncer pancreático

El cáncer pancreático es uno de los más devastadores y rápidamente fatales cánceres, y aún se conoce poco acerca de su causa primaria y la prevención de esta enfermedad.

Llevamos a cabo un estudio de casos y controles de población para investigar la asociación entre vegetales y frutas y el cáncer pancreático.

Entre 1995 y 1999, 532 casos y 1,701 controles emparejados por edad y sexo, completaron entrevistas directas usando un cuestionario semicuantitativo de frecuencia de comidas. No se llevaron a cabo entrevistas a apoderados.

Observamos asociaciones inversas entre el consumo de vegetales y frutas específicos y totales y el riesgo de cáncer pancreático.

La razón de posibilidades y el 95% de intervalo de confianza para el mayor versus el menor cuartil del total de ingesta de vegetales fue 0.45 (0.32-0.62), tendencia P < style="font-weight: bold; color: rgb(0, 153, 0);">frutas y jugos de frutas fue 0.72 (0.54-0.98), tendencia P = 0.06.
Razones de posibilidades e intervalos de confianza del 95% para el mayor versus el menor cuartil de vegetales y frutas específicos fueron:
  • 0.63 (0.47-0.83) para los vegetales de hojas oscuras,
  • 0.76 (0.56-1.0) para vegetales crucíferos,
  • 0.59 (0.43-0.81) para vegetales amarillos,
  • 0.56 (0.41-0.76) para zanahorias,
  • 0.51 (0.38-0.70) para porotos,
  • 0.46 (0.33-0.63) para cebollas y ajo, y
  • 0.78 (0.58-1.0) para cítricos, frutas y jugos.
Comparado con menos de cinco porciones por día de vegetales y frutas totales combinadas, el riesgo del cáncer pancreático fue de 0.49 (0.36-0.68) para más de nueve porciones por día. Estos resultados sugieren que el aumento del consumo de vegetales y frutas, ya recomendados para la prevención de muchas otras enfermedades crónicas, puede impartir alguna protección contra el desarrollo de cáncer pancreático.

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Diferencias regionales en cáncer gástrico en Italia

Un estudio de casos y controles fue realizado en áreas de alto y bajo riesgo en áreas de Italia para evaluar las razones de las llamativas variaciones geográficas en mortalidad por cáncer gástrico (CG) dentro del país.
Las entrevistas personales con 1016 casos de CG histológicamente confirmados, y 1159 controles de población de similar edad y sexo, revelaron que los pacientes eran más frecuentemente de clases sociales más bajas, y residentes en áreas rurales, y reportaron más frecuentemente un historial familiar de cáncer gástrico (pero no otros) cáncer. Luego de ajustes para estos efectos, las diferencias de casos y controles fueron hallados para muchas variables dietarias, evaluados a través de preguntas acerca de la frecuencia usual de consumo de 146 items de comidas y bebidas.
Una significativa tendencia de aumento de riesgo de CG fue hallado con el aumento del consumo de sopas tradicionales, carne, pescado salado/frito y una combinación de embutidos y quesos sazonados. El hábito de añadir sal y la preferencia por comidas saladas fueron asociados a un elevado riesgo de CG, mientras que, más frecuentemente, el guardar comidas en el refrigerador, y la disponibilidad de un freezer y el uso de comidas congeladas disminuyeron el riesgo.
La reducción del riesgo de CG fue asociado con el aumento de la ingesta de vegetales crudos, frutas frescas y frutas cítricas. Un menor riesgo también se relacionó con el consumo de especias, aceite de oliva y ajo. Ni el fumar cigarrillos ni el tomar bebidas alcohólicas fueron relacionados significativamente al riesgo de CG. Las diferencias casos-controles tendieron a ser consistentes a través de las áreas geográficas, a pesar de las marcadas variaciones regionales en los niveles de ingesta de ciertas comidas. Las áreas de alto riesgo tendieron a mostrar un alto consumo de comidas asociados al riesgo elevado (sopas tradicionales, embutidos) y menor consumo de comidas asociadas a riesgo reducido (vegetales crudos, frutas cítricas, ajo). Nuestros descubrimientos indican que los factores dietarios contribuyen a la variación regional de ocurrencia del cáncer de estómago en Italia, y ofrece claves para una posterior investigación etiológica y de prevención.

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Vegetales, Frutas, y Nutrientes Relacionados y Riesgo de Cáncer de Mamas: Un Estudio de Casos y Controles en Uruguay

Alvaro Ronco, Eduardo De Stefani, Paolo Boffetta, Hugo Deneo-Pellegrini, Maria Mendilaharsu, Félix Leborgne

Para evaluar si el efecto protector asociado a los vegetales y frutas en cáncer de mamas puede ser explicado por nutrientes y substancias bioactivas presentes en estos alimentos vegetales, llevamos a cabo un estudio de casos y controles en el Uruguay, incluyendo 400 casos y 405 controles. La ingesta de vegetales, frutas, y nutrientes relacionados fue estimado con un cuestionario de frecuencia de alimentos de 64 items. Este cuestionario permitió el cálculo de la ingesta total de energía, y los nutrientes fueron ajustados por caloría por el método de residuales. La razón de posibilidades para las variables del estudio fueron estimados por regresión logística múltiple incondicional. Total de vegetales, total de frutas, fibra dietaria, vitamina C, vitamina E, licopene, folatos, e ingesta total de fitosterol fueron inversamente asociados con riesgo de cáncer de mamas [4to. cuartil de razón de posibilidades para el total de ingesta de vegetales = 0.41, 95% de intervalo de confianza = 0.26-0.65, (tendencia) = 0.004]. La asociación con la ingesta total de vegetales no fue independiente de la ingesta de licopene. Los resultados relacionados con la ingesta de vegetales y nutrientes son consistentes con los efectos antioxidantes y antiestrogénicos. Esto puede ser mediado, entre otros nutrientes, por la fibra dietaria y la ingesta de licopene. El papel de otros fitoquímicos no medidos correlacionados con fibra dietaria e ingesta de licopene, no pueden ser descartados.

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Hábitos de comida y cáncer pancreático: un estudio de casos y controles de la comunidad francófona en Montreal, Canadá

P Ghadirian, J Baillargeon, A Simard and C Perret
Hopital Hotel-Dieu de Montreal, Department of Nutrition, Faculty of Medicine, University of Montreal, Quebec, Canada.

En un estudio de cáncer pancreático y nutrición de casos y controles basado en la población francófona de Montreal (Quebec, Canada), un total de 179 casos y 239 controles emparejados por edad, sexo, y lenguaje (francés) fueron entrevistados entre 1984 y 1988. Datos sobre hábitos de comida, métodos de preparación y preservación de comidas, e información relacionada, fueron obtenidos a través de un cuestionario.

El estudio halló un aumento del riesgo de cáncer pancreático asociado a un alto consumo de sal [riesgo relativo (RR) = 4.28; 95% (CI) = 2.20-8.36], carne ahumada (RR = 4.68; CI = 2.05-10.69), comida deshidratada (RR = 3.10; 95% CI = 1.55-6.22), comida frita (RR= 3.84; 95% CI = 1.74-8.48), y azúcar refinada (RR = 2.81; 95% CI = 0.94-8.45).

Una asociación inversa fue encontrada con el consumo de comidas sin conservantes ni aditivos (RR = 0.08; 95% CI = 0.01-0.59), comidas crudas (RR = 0.28; #95% CI = 0.01-0.59), y comida preparada con presto o cocinados a presión (RR = 0.35% 95% CI = 0.15-0.81), electricidad (RR = 0.30; 95% CI = 0.90), o horno microondas(RR = 0.56; 95% CI = 0.34-0.92).

Cocinar con leña fue asociado con un significativo aumento del riesgo de cáncer pancreático (RR = 4.63; 95% CI = 1.15-16.52). Los resultados de este estudio sugieren que los hábitos pueden jugar un importante papel en la etiología del cáncer de páncreas entre los canadienses franceses en Montreal, mientras otros hábitos de comidas pueden reducir el riesgo de esta enfermedad.

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Vegetales Crudos versus Cocidos y Riesgo de Cáncer

Lilli B. Link1 y John D. Potter2

1 Cancer Epidemiology, Mailman School of Public Health, Columbia University, New York, New York and 2 Public Health Sciences Division, Fred Hutchinson Cancer Research Center, Seattle, Washington

Requests for reprints: Lilli B. Link, Cancer Epidemiology, Mailman School of Public Health, Columbia University, 600 West 168th Street, Box 43, New York, NY 10032. Phone: 212-305-9114; Fax: 212-305-9413. E-mail: lbl10{at}columbia.edu

Esta revisión de la literatura médica desde 1994 al 2003 resume la relación entre los vegetales crudos y cocidos y el riesgo de cáncer y examina si pueden afectar el riesgo de cáncer distintamente. Veintiocho estudios examinaron la relación entre vegetales crudos y cocidos y el riesgo de varios cánceres. Veintiún estudios evaluaron vegetales crudos, pero no cocidos, y el riesgo de cáncer. La mayoría de éstos evaluaron el riesgo de cáncer oral, faríngeo, laríngeo, esofágico, pulmonar, gástrico, y colorectal. La mayoría mostró que los vegetales, crudos o cocidos, están inversamente relacionados con estos cánceres. Sin embargo, resultados más consistentes fueron hallados para los cánceres orales, faríngeos, laríngeos, esofágicos, y gástricos. Nueve de los 11 estudios de vegetales crudos y cocidos mostraron una significativa relación inversa de estos cánceres con los vegetales crudos, pero sólo 4 con los vegetales cocidos. Los pocos estudios de cáncer de mamas, pulmonar, y colorectal también sugirieron una relación inversa tanto con los vegetales crudos y cocidos, pero estos resultados fueron menos consistentes. En los dos estudios de cáncer de próstata, no hubo asociación entre vegetales crudos y cocidos. Uno de cada dos estudios de cáncer de vejiga hallaron una relación inversa con vegetales cocinados, pero no crudos. Los posibles mecanismos por los cuales la cocina afecta la relación entre vegetales y riesgo de cáncer incluyen cambios en la disponibilidad de algunos nutrientes, destrucción de enzimas digestivas, y alteración de la estructura y digestibilidad de la comida. Tanto el consumo de vegetales crudos como cocidos están inversamente relacionados con los cánceres epiteliales, particularmente aquellos del tracto gastrointestinal superior, y posiblemente cáncer de mamas; sin embargo, esta relación puede ser más fuerte para los vegetales crudos que para los vegetales cocidos

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