2007-08-16

Por que algunas dietas no funcionan


Ranking: 30%
Los consejos que da una nutricionista, reconocida por sus éxitos en el tratamiento del sobrepeso, son totalmente compatibles con las afirmaciones de la Dieta Evolutiva, hasta en temas poco tratados en el mundo de las dietas, tales como el horario temprano para ir a dormir, la calidad del sueño, y el olvido de los horarios convencionales para comer, en favor de una mayor libertad de horarios para ingerir pequeñas porciones - todos hechos ligados a nuestro pasado de recolectores diurnos.



Las Dietas que prometen una rápida pérdida de peso son una mentira, porque no podemos perder 4-5 kilos de grasa en una semana - sólo agua y músculos. Y es grasa, después de todo, lo que queremos perder.
Hay una buena razón por la que las dietas no funcionan, dice la consejera nutricional Deborah Arneson, BS, MS, LCN. La mayoría de la gente lo hace mal.
Habiendo ayudado a cientos de clientes a lograr sus metas de peso por primera vez, aquí están sus top 9 metidas de pata en la dieta:


  1. Pobres hábitos de sueño. Acostarse luego de las 10 y dormir muy poco no permite la regeneración adrenal nocturna, y añade carga tóxica al hígado -- lo que lleva al aumento de peso y a un metabolismo lento.

  2. No suficientes calorías. Comer menos que los requerimientos diarios del cuerpo causa que éste almacene grasa. Esta respuesta de "fiesta o hambre" se dispara en el momento en que la ingesta diaria de calorías cae por debajo de 1.200

  3. Baja hidratación. Tomar poca agua enlentece el metabolismo y la quema de grasas. Para calcular la cantidad de agua diaria adecuada: Peso en kilos * 0,17 = tazas de agua por día.

  4. Ejercitarse menos de 25 minutos. Para perder grasa, el ejercicio que cuenta comienza luego de 26 minutos al ritmo cardíaco objetivo de cada uno. Menos de eso sólo mantiene el peso actual.

  5. Comer muy poca proteína. Demasiado poca proteína en la dieta diaria enlentece el procesamiento de grasa en el cuerpo. Para calcular los requerimientos corporales diarios de proteínas: Peso en kilos * 4,4 = gramos de proteína por día.

  6. Insuficiente fibra. 2-4 porciones de frutas frescas y 2-4 tazas de vegetales crudos o cocidos ayudan a quemar la grasa corporal, estabilizan la insulina, y hacen perder kilos.

  7. Mirar los números equivocados. Tire la balanza. Los números importantes que uno necesita conocer para perder grasa son: porcentaje de grasa corporal, índice de masa corporal, razón cintura-cadera, y cantidad adecuada de calorías. Aprenda a leer esos números y úselos correctamente.

  8. Ignore el reloj. Una manera fácil de perder peso es ingerir comidas más pequeñas, coma apenas se levante, y luego cada 2-3 horas. No coma luego de las 7 pm.

  9. No calcular. Una vez que usted calculó su cantidad adecuada de calorías diarias, calcule 500 calorías menos que eso si desea perder medio o un kilo por semana. La mayoría de los dieteros no tienen idea de cuántas calorías consumen en un día.

2007-08-13

Mente Grupal, obesidad y depresion juvenil


Ranking: 30%

El efecto de la Mente Grupal sobre la obesidad y la depresión juvenil
La teoría de las mentes grupales surge de la Teosofía, y fue desarrollado principalmente por C.W. Leadbeater.
Según esa teoría de las energías sutiles, los organismos cercanamente relacionados forman una mente común, un “huevo áurico” compuesto de varias entidades, una nueva entidad psicológica-energética que los incluye pero que a la vez es diferente a ellos, tal como un ser humano está conformado por células pero a la vez es diferente de todas ellas.
Para la Dieta Evolutiva la teoría de las mentes grupales es esencial, ya que permite explicar una larga serie de fenómenos de una manera completamente nueva, dando lugar, por lo tanto, a nuevas posibilidades terapéuticas.
Los dos ejemplos que siguen son excelentes para demostrar la teoría de las mentes grupales.
Desde el punto de vista energético, las mentes grupales tendrían que tener un importante papel tanto en la obesidad como la depresión, y es justamente esto lo que estos estudios sugieren.
En el caso de depresión entre aquellas chicas que “rumian juntas” (en inglés “co-ruminating”) sus intimidades hay otro factor en juego: la actividad repetitiva del pensamiento sobre un problema sólo agrava a éste. En el esoterismo teosófico, la mera acción del pensamiento se considera insuficiente para estos casos… es más, teóricamente lo agravaría, algo que estos estudios demuestran.
Sin embargo, esto no significa que no deba quedarse sin compartir nada con los amigos; el mismo estudio aconseja dos cosas:





  1. introducir cambios positivos en el propio grupo, lo que luego hará un efecto boomerang sobre uno mismo, al recibir la influencia positiva del grupo.


  2. ampliar el círculo de relaciones. Al ser variado, uno no queda preso de ese o aquél amigo que lo llena a uno de negatividad o de malos hábitos alimenticios.


Estas conclusiones son exactamente las que daría un esotérico a una persona con estos problemas, con el añadido de un contacto íntimo y continuo con la Naturaleza, fuente de las mayores energías positivas..


¿Muy gordo? Agradezca a sus amigos y a su familia

ESTUDIO: LAS RELACIONES SOCIALES INFLUYEN FUERTEMENTE SOBRE LAS DECISIONES DE SALUD

Sus amigos pueden ser más importantes que sus genes al momento de determinar si usted aumentará o no de peso, de acuerdo a un nuevo estudio nombrado como el primero en demostrar que la obesidad tiende a dispersarse a través de las redes sociales.
El estudio, que siguió a un numeroso grupo de americanos por más de tres décadas, halló que las posibilidades de que una persona se vuelva obesa aumentan dramáticamente luego de que un amigo cercano o un familiar engordan. Lo mismo sucede cuando alguien cercano adelgaza.
Los autores del estudio especulan con que la razón es "la difusión de las normas de persona a persona. Las personas cambian su forma de pensar acerca de lo que constituye un índice de masa corporal aceptable" a medida que sus amigos cercanos ganan o pierden peso, dijo el coautor Dr. Nicholas Christakis, del Harvard Medical School.
Los expertos concuerdan en que el estudio, publicado en el New England Journal of Medicine, puede influir en los esfuerzos de la salud pública en combatir la epidemia de obesidad que está amenazando muchos avances realizados por la ciencia médica.
El estudio desacredita la aproximación tradicional del tratamiento del sobrepeso que dice: "Esfuércese, coma menos, haga más ejercicio - todo depende de usted," dijo la Dra. Katherine Kaufer Christoffel, directora del tratamiento y prevención de la obesidad en Children's Memorial Research Center de Chicago.


"Es un mensaje muy común," dice. "Todo es acerca de 'qué puedo hacer yo.' No dice nada sobre adoptar cambios en el contexto del apoyo social. Espero que esta investigación nos aparte de ese modelo, que no creo que haya sido muy útil."
El Dr. Richard Suzman de la National Institute on Aging, quien financió el estudio, predijo que cambiaría el pensamiento científico acerca de las enfermedades no transmisibles, y produciría un flujo de información acerca de la obesidad y otros problemas de salud, en nuevos sentidos.
Christakis y su coautor, James Fowler, hallaron que las posibilidades de que una persona se vuelva obesa aumentan en un 57% si alguien que ellos consideran un amigo se vuelve obeso. El nexo es aún mayor si las dos personas dicen que el otro es su amigo. Si uno de los amigos se vuelve obeso, las posibilidades de que el otro lo siga suben al 71%.
Una editorial que acompaña el estudio apunta que el efecto de la amistad sobre la obesidad parece ser aún más fuerte que una causa hereditaria conocida, una mutación en el así llamado "gen gordo." Una simple copia de este gen mutante aumenta las posibilidades de tener obesidad en un 30%. Las personas con dos copias tienen 67% más de riesgo.
Los autores dicen que ellos no están sugiriendo que las personas deban deshacerse de sus amigos con sobrepeso, sino que las personas podrían considerar expandir sus redes sociales para incluir más personas con un peso saludable.
"Existe una tonelada de estudios que sugieren que tener más amigos hace a uno más saludable," dice Fowler, en la University of California-San Diego. "La última cosa que usted deseará hacer es quedar sin amigos. Lo que usted debe hacer es animar a sus amigos a cambiar su conducta, también, así podrá usted actuar en concierto con ellos."
Los investigadores observaron a miles de personas que fueron seguidas entre 1971 y 2003, como parte del Estudio Framingham del Corazón, un proyecto de investigación de largo aliento basado en el Boston suburbano.
Los hallazgos son cruciales por el creciente impacto que tiene la obesidad sobre la salud, en los residentes de los Estados Unidos, dijo Suzman. Con dos tercios de los adultos con sobrepeso de Estados Unidos, y cerca de un tercio obesos, la epidemia puede "neutralizar o aún revertir. . . la reducción en invalidez entre las personas mayores de edad que ha ocurrido en las recientes décadas, dice él.
Christakis puntualiza que podría ser mucho más efectivo económicamente tratar a una red social que tratar a individuos.
"Si nosotros gastamos $1.000 en tratar a una persona que pierde 10 kilos," dice Christakis, "eso costaría $100 por kilo."
Pero si los mismos $1.000 fueran gastados en una estrategia que apunte a los amigos y parientes del individuo, dijo, el costo por kilo podría ser una fracción de eso.



Ventilar problemas podría conducir a la depresión juvenil
Compartir sus problemas con sus pares podría no ser lo mejor para los adolescentes. Hablar de los problemas con los amigos, o "rumiar juntos", puede conducir a un aumento de la depresión y la ansiedad entre las chicas, según halló un nuevo estudio.

Cualquiera que haya atendido a un corazón roto, o a un ego magullado sabe que ventilarlo con un amigo es muy bueno para estrechar lazos, pero ahora los investigadores dicen que mucho de eso puede dañar a las adolescentes.
Un nuevo estudio muestra que hablar excesivamente de problemas con amigos, o "co-rumiar", puede conducir a un aumento de la depresión y la ansiedad entre las chicas. Lo que a su vez causa una mayor queja colectiva y crea un círculo vicioso.
Los beneficios de confiar en amigos se conoce desde hace mucho, pero esta investigación, publicado en el número de Julio de la revista Developmental Psychology, revela que tener a alguien con quien compartir puede ser una bendición mixta. Mientras fortalece la amistad para los dos sexos, solo las mujeres experimentan el lado negativo.
"Tiene sentido si uno piensa que esas chicas, que rumian juntas más que los chicos, estuvieron perdiendo un montón de su tiempo hablando con amigas sobre sus problemas," dice la coautora Amanda Rose, una profesora asociada de ciencias psicológicas en la University of Missouri-Columbia. "Es una aproximación muy negativa, y tiene sentido que las haga sentir más depresivas y ansiosas con el transcurrir del tiempo."
La investigación rastreó a estudiantes en los grados 3, 5, 7 y 9, y halló que a medida que crecen, las chicas rumian juntas más y experimentan más efectos colaterales negativos.
Aunque el aumento en síntomas de depresión y ansiedad fue significativo, Rose enfatiza que los padres no deben tener pánico si sus hijas pasan horas haciendo confidencias con una amiga.
El estudio mostró que las jóvenes que son predispuestas a la ansiedad o la depresión rumian juntas más que sus pares, dijo ella.
Eso puede crear una "espiral descendente", pero el impacto es sutil.
"Los datos no sugieren que el rumiar juntas puede conducir a una chica estable a volverse depresiva, pero tiene un efecto," dice Rose.
No sólo las adolescentes caen presa de este fenómeno.
Lo mismo les sucede probablemente a mujeres más crecidas, dijo ella. En trabajos futuros, a ella le gustaría estudiar el rumiar juntos en las amistades adultas y el matrimonio.
Las niñas y mujeres pueden ser más susceptibles al rumiar juntas simplemente porque sus relaciones son más intensas y tienden a fijarse en temas particulares, dice Ann Douglas, de Peterborough, Ont., autora de “The Mother Of All Parenting Books”.
El lado bueno es que eso construye relaciones tremendamente positivas, dice ella, citando como un ejemplo que los programas de apoyo al amamantamiento entre pares fueron recomendados por el 100% de los participantes en un estudio.


2007-08-02

Adiccion a la Cafeina - Parte 2 - Efectos Secundarios

Ranking: 10%
Las substancias para las cuales no tenemos una buena respuesta evolutiva son naturalmente rechazadas por nosotros, excepto si los disfrazamos, y de esa manera, los ingerimos en grandes cantidades.
En ese caso podemos desarrollar un estado anormal conocido como adicción.
El siguiente artículo tiene una buena lista de los problemas que pueden acarrearnos la adicción al café.


La droga favorita de América crece justo aquí, en la costa Kona.
De hecho, es el único lugar en los Estados Unidos donde crece. Así que no es pakalolo, alcohol o tabaco. Ya debe de haber adivinado. Es correcto. Café Kona. Más de la mitad de la población de los Estados Unidos bebe al menos dos tazas de café al día. El 25% de los bebedores de café consume cerca de cinco tazas diariamente, y otro 25% bebe diez o más tazas al día.
El café no es solamente una bebida, es una droga. Cientos de miles de ciudadanos respetuosos de la ley están adictos físicamente al café. Pero relájese. El artículo no es para persuadirlo a usted de que abandone el café. Tiene la intención de ayudarlo a concientizar de cómo el café lo afecta, cómo puede dañar su salud. Luego de leer esto, algunos de ustedes puede que continúen con sus hábitos de tomar café. Otros, sin embargo, pueden decidir hacer cambios y moverse desde la adicción a la elección consciente al determinar su consumo de café.
Si usted es un adicto al café, yo lo entiendo muy bien. Huele tan rico, sabe tan bien, y le da tal empuje! Al menos por un tiempo. Sé que es difícil abandonarlo, y puede que usted no desee eso. Pero puede que sí en el futuro. O quizás usted prefiera moderar su uso y al menos no beberlo habitualmente. Es la cafeína en el café lo que lo hace adictivo, y lo que cuenta en la mayor parte de los efectos adversos conocidos del café. Sin embargo, hay miles de otros químicos en el café. La cafeína es un carcinógeno, pero el café contiene numerosos más, creados por las altas temperaturas del tostado, tales como la creosota, piridina, alquitranes e hidrocarbonos policíclicos aromáticos. Más oscuro la tostadura, mayor el daño potencial. Los estudios que ligan el consumo de café con el cáncer son conflictivos e inconclusos en este punto, pero existe la sugerencia de que hay mayor incidencia de cáncer de páncreas, ovarios, vejiga, y riñones, entre los bebedores de café.
La cafeína aumenta los niveles de adrenalina y un consumo fuerte de café puede llevar a un estado de agotamiento de las glándulas adrenales, donde las glándulas adrenales no son más capaces de responder adecuadamente al estrés liberando más adrenalina. La insuficiencia adrenal puede llevar a un montón de otros problemas, incluyendo una respuesta inmune debilitada, ansiedad y ataques de pánico. La cafeína también interfiere con la adenosina, un químico cerebral que normalmente tiene un efecto calmante, y eleva el nivel de lactatos, un bioquímico conocido por producir ataques de pánico.

La cafeína también aumenta la producción de la hormona adrenal cortisol, otra hormona del estrés. El Cortisol causa que los vasos sanguíneos se estrechen, y que el corazón lata más fuerte, lo cual lleva a una alta presión arterial. Los estudios han demostrado que el café parece empeorar los síntomas de las personas con alta presión arterial, y puede anular el efecto de los medicamentos para la presión alta, haciendo inútiles a los fármacos caros.
Algunos medicamentos para el resfrío y para los senos nasales contienen fenilpropanolamina y efedrina, que pueden aumentar la presión sanguínea hasta el punto de causar ataques en animales de laboratorio. Tomar café luego de utilizar estos medicamentos puede aumentar la presión sanguínea aún más, y aumentar significativamente el riesgo de un ataque.
El café debe evitarse absolutamente durante el embarazo y el amamantamiento. Los fetos y recién nacidos no pueden metabolizar la cafeína en sus hígados, así que permanece en sus cuerpos hasta cuatro días, estimulando sus sistemas nerviosos todo ese tiempo, causando irritabilidad y dificultad para dormir. Estudios en animales han ligado altos niveles de cafeína en sangre con el nacimiento prematuro, complicaciones en el parto, bajo peso al nacer y defectos de nacimiento. Estudios en humanos han hallado un aumento en el porcentaje de abortos espontáneos, muerte del feto, partos de nalgas y bajo peso al nacer. Las mujeres embarazadas tardan tres veces más en metabolizar la cafeína que las mujeres no embarazadas.
La investigación también indica que las mujeres que toman más de una taza de café al día reducen su posibilidad de concebir en un 50% y los hombres que toman dos o tres tazas de café al día tienen una incidencia mayor de espermas anormalmente formadas. Asimismo, tomar cinco tazas al día parece hacer más lentos a los espermatozoides.
Muchos estudios han ligado el consumo de cafeína a una mayor incidencia de síntomas de Síndrome Premenstrual, incluyendo tensión, irritabilidad, ansiedad, fatiga, perturbaciones del sueño y sensibilidad de los senos. La investigación sobre si disminuyendo el café reduce o elimina los nódulos y el dolor de mamas fibrocísticas, ha hallado que usualmente lo logra. Algunos de los componentes del café tienen un efecto moderado similar al estrógeno en el cuerpo. Como el estrógeno es responsable por el síndrome premenstrual y la sensibilidad de seno, esto puede ser una razón de por qué el café agrava esas afecciones. La cafeína, las grasas y ácidos del café irritan la superficie estomacal, lo que puede causar una producción excesiva del ácido estomacal, y conducir a una variedad de desórdenes digestivos. El descafeinado también produce un aumento similar del ácido estomacal. Estudios han demostrado un nexo definido entre beber café y las úlceras. Algunos fármacos anti úlcera, como cimetidina (Tagament) disminuyen la velocidad en que el cuerpo metaboliza la cafeína. Así que no solamente el café aumenta el ácido, sino que los fármacos extienden los efectos de la cafeína manteniéndolo en circulación por más tiempo. El café afecta el esfínter esofágico inferior, y por lo tanto, contribuye al reflujo del ácido estomacal en la garganta (ardor de estómago)
Estudios han demostrado que beber café causa una pérdida significativa de muchas vitaminas y minerales, incluyendo vitaminas B y C, calcio, hierro, y zinc. El café, incluyendo el descafeinado, contiene cantidades significativas de vitamina K que es un factor importante para la coagulación sanguínea. Las personas con alto riesgo de coágulos sanguíneos, derrames, y ataques al corazón, deben evitar el café y el café descafeinado por esta razón.
Casi no hace falta decir que el café disminuye la calidad del sueño y es una de las causas principales de las perturbaciones del sueño. Los bebedores de café están más adormilados y atontados que los no bebedores de café al despertar por la mañana, haciendo que ellos dependan del café para comenzar a moverse. El atontamiento puede ser el resultado del síndrome de abstinencia del café durante la noche, o que el beber café evite que duerman bien en primer lugar, o ambos!
Una dosis homeopática del café, conocido como Coffea, es un remedio efectivo para el insomnio.
La excesiva ingestión de café también exacerbará los síntomas del síndrome de abstinencia del tabaco, y hacer que sea más fácil fallar en dejar de fumar. Abandonar el café abruptamente puede causar dolores de cabeza de moderado a graves, así como náusea, ansiedad, fatiga y depresión, durante varios días. Un método para evitar esto es disminuir gradualmente la cantidad de café que se bebe en un 50% cada día. Otra vía es mantener el número usual de tazas y aumentar gradualmente la cantidad de descafeinado hasta alcanzar el 100% Eventualmente uno se sentirá más despierto y con mayor nivel de energía a través del día que cuando tomaba café. Unas pocas semanas luego de abandonarlo, la mayoría de las personas se da cuenta de que se sienten mucho mejor sin el hábito del café. Entonces la mayoría puede disfrutar de una taza de café ocasionalmente cuando un empujón es realmente necesario, sin disparar la recurrencia de la ansiedad que uno siente cuando se consume regularmente.

2007-07-21

Cancer y alimentos evolutivos y no evolutivos: una lección de proporciones

Ranking: 30%
Confirma el papel de la dieta sobre la aparición y recaída del cáncer, muy lógico desde el punto de vista de la Dieta Evolutiva. Las conclusiones finales son que nuestro organismo es sumamente hábil en aprovechar lo bueno de nuestros alimentos evolutivos, y sumamente débil para soportar los efectos de los alimentos no evolutivos. Asimismo, indica que la alimentación por sí sola no es suficiente para producir un estado de salud total.


Recientemente aparecieron dos llamativas noticias sobre la relación entre alimentos y cáncer. La primera sobre el descubrimiento de que la dieta "occidental", que se caracteriza por ingredientes de carne y dulce, puede implicar un mayor riesgo de sufrir cáncer de mama, según un estudio publicado el 11 de julio de 2007 por la revista Cancer Epidemiology.
La segunda es que una dieta intensiva en frutas, vegetales y fibra no previene la recaída del cáncer de mama, aunque puede reducir dramáticamente la probabilidad de su aparición mientras aporta beneficios adicionales a la salud, según un estudio divulgado en Estados Unidos.
Estas dos noticias, miradas desde la perspectiva de la Dieta Evolutiva, tienen un profundo sentido, y nos hablan del papel de las proporciones según la evolución del cuerpo humano.

Veamos el primer estudio, sobre el aumento del cáncer entre las mujeres que consumen más carne y dulces:



Una investigación señaló que la amenaza de una reaparición del cáncer de mamas fue evidente cuando se comparó la dieta "occidental" con la de mujeres asiáticas que consumen soja y verduras en mayor cantidad.
Esa conclusión confirma la relación denunciada por otros estudios entre la carne y los platos con gran contenido de grasa de la dieta occidental y una mayor incidencia de diversos tipos de cáncer, así como de enfermedades cardíacas y diabetes.
Según los científicos del Centro Oncólogico Fox Chase de Filaldelfia (Pensilvania), la incidencia de cáncer de mama es ahora mayor entre mujeres asiáticas debido a que han comenzado a aumentar su consumo de la dieta "occidental".
En el estudio se analizaron los hábitos de alimentación de unas 3.000 mujeres de Shanghai, la mitad de las cuales sufría cáncer de mama.
Todas explicaron cuáles eran sus platos y alimentos preferidos y se les clasificó en dos grupos.
Uno, partidario de la dieta occidental, consumía carnes rojas, camarones, pescado, caramelos, todo tipo de postres, pan y leche.
El otro, más vegetariano, prefería el "tofu", las verduras, los vegetales, las leguminosas, el pescado y la leche de soja.
Las mujeres post menopáusicas del grupo "occidental" mostraron un 60 por ciento de mayor riesgo de sufrir el tipo más común de cáncer de mama, en comparación con las vegetarianas.
"Notamos un efecto evidente cuando observamos mujeres post menopáusicas excedidas de peso. Parece que existe una interacción entre la dieta carne-azúcar y el sobrepeso", dijo Marilyn Tseng, del Centro Oncólogico Fox Chase y uno de los autores del estudio.
Por otra parte, los científicos no encontraron una vinculación directa, negativa o positiva, entre el cáncer de mama y la dieta caracterizada por el alto consumo de verduras.
Según Lawrence Cheskin, profesor de salud y nutrición en la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, esta es una prueba más de que la dieta está vinculada al cáncer.
"Vemos que existe un aumento en el cáncer, según sea lo que comamos y si somos gordos", agregó.



Ahora, la segunda noticia nos dice que si bien las frutas y las verduras, nuestros alimentos primigenios, es un gran preventivo de la terrible enfermedad, su aumento por sí sólo no nos protege de su reaparición:



"No es una mala noticia como uno piensa a primera vista", dijo la coautora del estudio Cheryl Rock, profesora de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego.
"Este es un estudio antiexageraciones", dijo. "Usted no tiene que pasar su día exprimiéndose y en el mercado del granjero (para mantenerse saludable)".
Las mujeres que comieron al menos cinco raciones de frutas y vegetales al día e hicieron ejercicios seis veces por semana redujeron a la mitad la reaparición de cáncer, dijo Rock.
No hubo mejoras notables entre mujeres que cambiaron su dieta en forma más drástica.
Pero las mujeres que comieron significativamente menos que las recomendadas cinco raciones al día tuvieron un 40% de riesgo de reaparición o nuevo cáncer primario, explicó Rock.
El estudio hizo un seguimiento a 3.088 sobrevivientes de cáncer de mama durante entre seis y 11 años para ver si duplicar la recomendada ingesta de frutas y vegetales, reduciendo la grasa e incrementando las fibras, podría prevenir la reaparición.
La mayoría de las mujeres superaban los 50 años y el 75% ya comía un promedio de cinco raciones de frutas y vegetales antes de que comenzara el estudio.
A la mitad de las mujeres les dieron clases de cocina y consejos telefónicos para ayudarles a adoptar una nueva dieta intensiva. Ellas se preocuparon de incrementar la ingesta de frutas y vegetales a un promedio de 12 raciones al día, cortando considerablemente las grasas y aumentando las fibras.
A la otra mitad se les dijo que siguieran las recomendaciones establecidas por el gobierno norteamericano, que podían ser encontradas en la página web
www.mypyramid.gov.
Ambos grupos habían tenido una tasa de reaparición de cáncer de mama de alrededor de 17% y una tasa de mortalidad de 10%.
Esto fue una mejoría considerable sobre la tasa típica de reaparición de 30%, dijo Rock en una entrevista telefónica.
El estudio no prueba que estas dietas intensivas no sean útiles en el largo plazo, agregó Rock.
"Quizás uno tenga que comenzar de este modo a los 15 (años). Quizás ellas ya habían ido demasiado lejos en sus cambios metabólicos internos", se preguntó.
Los autores examinarán más resultados para ver si las mujeres con un particular perfil genético pueden ser ayudadas por una dieta más intensa, dijo Rock.
"Deseamos mantener en mente que este estudio se refiere sólo a sobrevivientes de cáncer", indicó la investigadora.
"Muchos otros estudios bien diseñados y controlados han mostrado claramente que comer más de cinco frutas y vegetales puede un día hacer grandes diferencias en riesgos de enfermedad al bajar la presión sanguínea y reducir los riesgos de ataques y de enfermedades cardiacas".



¿Que tienen en común estas dos noticias?
Que los buenos efectos de los alimentos evolutivos de los humanos no puede aumentarse más allá de los límites determinados por nuestra necesidad natural, mientras que el mal efecto de los alimentos no evolutivos sí aumentan su malignidad según su proporción.
Es decir, nuestros cuerpos están muy bien adaptados para extraer lo bueno de los alimentos naturales aunque su cantidad sea poca, pero no tiene capacidad de rechazar los malos efectos de los alimentos no naturales, y por lo tanto, allí sí importa la cantidad.
Al comer tan sólo 5 raciones de frutas y verduras diariamente, ya existe un gran efecto saludable en el cuerpo, que aprovechará hasta el máximo los componentes aún no completamente conocidos de los vegetales. Un aumento de estos alimentos más allá de lo necesario no nos causará daño, pero será inútil para aumentar sus efectos positivos.
Pero al someter al cuerpo a substancias artificiales o para los cuales no estamos suficientemente evolucionados (dulces y carnes) simplemente no tenemos defensas, y así nuestro cuerpo es víctima tanto por la calidad como por la cantidad de esos tóxicos.

Una última reflexión sobre el estudio del aumento de frutas y verduras y la reaparición del cáncer es que confirma uno de los postulados de la Dieta Evolutiva en el sentido de que para cambiar al "estado de salud" desde una enfermedad no es suficiente simplemente adoptar los alimentos evolutivos, sino cambiar la entera forma de vivir, que incluye el contacto con la Naturaleza y con los planos sutiles de la existencia.

2007-07-19

Frutas y verduras alargan la vida - Estudio



Ranking: 20%
Confirma el papel saludable de las frutas y las verduras sobre nuestro organismo, a la vez que demuestra (una vez más) cómo los alimentos y formas de vida que no están registrados en nuestro patrón genético nos acortan la vida... hasta en un 30%


Se conocía la bondad de su ingesta, pero no se había cuantificado la relación directa que tiene en la prevención de enfermedades mortales, ahora la recomendación de las autoridades sanitarias de comer cinco raciones (unos 500 gramos) de fruta y verdura al día tiene un porqué. Lo demuestra un estudio de investigadores españoles dirigido por Antonio Agudo, del servicio de epidemiología del Institut Català d´Oncologia (ICO). Desde hace años analizan la relación entre dieta y cáncer (y otras enfermedades) y su trabajo constata que los españoles que comen más fruta y verdura tienen una mortalidad hasta un 30% inferior a quienes ingieren menos de estos alimentos.




EL ESTUDIO
Los investigadores analizaron la mortalidad en seis años y medio en 41.358 personas (15.610 hombres y 25.748 mujeres) de 30 a 65 años de Asturias, Guipúzcoa, Navarra, Murcia y Granada. Esta población es el grupo español reclutado en 1992-1996 para el estudio europeo Epic sobre nutrición y cáncer y de la que se conoce qué come y en qué cantidad. Las personas estudiadas consumían de media 224 gramos de verdura y 276 de fruta fresca diarios. Un 25 por ciento de ellos duplicaba estas cifras, y otro 25 por ciento no comía ni la mitad de esa cantidad.



Las conclusiones del informe, que se enmarca en una investigación europea más ambiciosa, muestran que el 25 por ciento que comía mas hortalizas tenía hasta un 30 por ciento menos de mortalidad que el grupo que ingería menos vegetales.



Del estudio se desprende que en las regiones del sur de España se consumen más frutas y verduras que en las del norte, y lo mismo sucede al comparar las personas mayores con los jóvenes. “En cambio la media española de consumo de estos alimentos está por encima de la de países del norte de Europa” , según Agudo."El trabajo midió la mortalidad global, sin especificar las causas, como un indicador de mejor o peor salud", aclara Agudo, "aunque, evidentemente, sabemos que el cáncer y las enfermedades cardiovasculares son las principales causas de muerte en la población adulta española".



El estudio impulsado desde el ICO ha comprobado que entre esas personas ha habido 562 muertes (más de la mitad de ellas provocadas por el cáncer y otras 123 por enfermedades cardiovasculares, entre otras causas), que se analizaron según cada grupo de población (repartidos según la cantidad de frutas y verduras que consumen); y se vio que había menor mortalidad en el grupo que comía más fruta y verdura que en el que menos ingería.



Después de cruzar los resultados en función de la edad, el sexo, los estilos de vida y la alimentación, los investigadores han encontrado una relación directa entre el mayor consumo de vegetales y una menor mortalidad.Así, el estudio vio que la mortalidad se reduce un 21% entre quienes comen más fruta fresca respecto a los que menos; un 28% en quienes comen más hortalizas como la zanahoria y un 23% en los que comen más hortalizas de semilla como tomate o pimiento.



Por nutrientes, la mortalidad se reduce un 26% entre quienes toman más vitamina C, un 32% entre quienes toman más provitamina A y un 35% entre quienes toman más licopeno (un caroteno presente en el tomate, por ejemplo).



PROBABLES CAUSAS DE LA DIFERENCIA
Agudo explicó ayer que se atribuye la reducción de la mortalidad sobre todo a los antioxidantes contenidos en la fruta y verdura y que combaten la oxidación de las células - que causa su mutación, envejecimiento y muerte, lo que afecta a los tejidos-. Esto vale para las vitaminas C y A, pero el estudio apunta que el beneficio del licopeno no sería tanto como antioxidante (que lo es) como por incidir en otros mecanismos metabólicos como producción de insulina o protección ante inflamaciones. Señaló que se reducen las muertes en enfermedades como cáncer, cardiovasculares, respiratorias o diabetes (en la población estudiada, 295 muertes fueron por cáncer, 123 por enfermedad cardiovascular, 66 por accidente y causas similares y 31 por enfermedades respiratorias y digestivas, además de otras causas menores).
"Tomar más de una fruta al día ya reduce un 20% la mortalidad y lo mismo para más de una ración de verdura al día", aseguró Agudo. Agregó que sin ir a los extremos de población que toma más y menos frutas y verduras, ya se observan diferencias de mortalidad al aumentar una ración. Gabriel Capellà, director de investigación del ICO, y Carlos A. González Svatetz, también de este centro y coordinador del estudio Epic en España, señalaron que estos datos aportan solidez a la recomendación de comer de forma más saludable" y prueban la relación entre dieta y salud, que se conoce desde la Grecia antigua. Se quejaron de que en 50 años se han hecho muchos estudios sobre la alimentación, que a veces dan resultados contradictorios o son inconsistentes, lo que confunde a los consumidores.





LOS VEGETALES MAS BENEFICIOSOS Y LOS FACTORES MAS PERJUDICIALES
Agudo insistió en que el beneficio de los alimentos parece que se da si frutas y verduras tienen el mayor peso en la dieta, pero siendo ésta variada. Recordó que estudios con nutrientes aislados (como suplemento de vitaminas) no dieron iguales resultados. Los responsables de la investigación argumentan además que las hortalizas más beneficiosas son aquéllas que tienen semilla. «Los vegetales con semilla, como los tomates o los pepinos; así como los vegetales de raíz, como la zanahoria, tienen un efecto más marcado porque cuentan con potentes antioxidantes», declaró Antonio Agudo, del Servicio de Epidemiología del ICO y director del estudio.



Para ciertos vegetales (tomates y zanahorias, fundamentalmente) y frutas frescas en general, el riesgo se redujo más significativamente cuanto mayor era el nivel de consumo; aunque este patrón no se repitió en el caso de patatas o legumbres. Los especialistas también tuvieron en cuenta otros posibles factores de la dieta o el estilo de vida que podrían haber influido en sus conclusiones; y admiten que es difícil excluir completamente el peso que alguno de estos 'factores residuales' podría haber tenido en los resultados.Los investigadores reclamaron concienciar de la necesidad de una dieta saludable, «de la misma manera que se ha ha hecho con el tabaco», y no eludieron insistir en los beneficios del deporte y la reducción de la obesidad. Sin embargo, recordaron que la dieta no es la solución a todos los problemas médicos. «No puede ser que uno coma muchas naranjas y fume; lo primero que tiene que hacer es dejar de fumar», manifestó Agudo.



CONCLUSIONES Y CONSEJOS
Antonio Agudo, el médico responsable del estudio, asegura que “consumir más de una pieza de fruta diaria y más de un plato de verdura reduce en un 30 por ciento la mortalidad”.El responsable del estudio cree que “si a uno le cuesta llegar a estos mínimos, unos 500 gramos diarios, por lo menos sería recomendable no bajar de un plato de vegetales y una pieza de fruta al día; eso es fundamental” , y añade que estos mínimos se pueden alcanzar incluso comiendo fuera de casa.González explicó que “se recomienda consumir unos 30 gramos diarios de fibras de cereales, principalmente de cereales integrales como el pan integral o los frutos secos”.Otro de los investigadores participantes en el estudio, Carlos González, pidió la realización de “campañas para fomentar una dieta saludable, en un momento en el que se está reduciendo el consumo de la dieta mediterránea tradicional”.



"El mensaje general de esta investigación es que un consumo elevado de frutas y hortalizas, a dosis habituales, está relacionado con un mejor estado de salud", añade el doctor Agudo. "Un efecto que no hemos sido capaces de reproducir artificialmente con suplementos vitamínicos cuando se han llevado a cabo ensayos clínicos con estos productos, sobre todo en EEUU".
Estos resultados, añaden los investigadores, coinciden con otros trabajos epidemiológicos que se han llevado a cabo, por ejemplo, en Grecia y en EEUU, y que han puesto de manifiesto las bondades de frutas y verduras.